
Panorama político: Gustavo Rosa desmonta la mentira del derrame y denuncia el saqueo neoliberal
ANÁLISIS PERIODÍSTICO Y ENTREVISTAS DE ACTUALIDAD
En su columna semanal para Con Fundamento Kriollo, el analista político y docente universitario detalló el colapso de las inversiones privadas, la brutal concentración global de la riqueza y el papel del Congreso en la vigencia del DNU 70/23.
El análisis político semanal del licenciado Gustavo Rosa en Con Fundamento Kriollo abordó con rigurosidad académica y lenguaje llano los mecanismos de dominación e inequidad estructural que el neoliberalismo impone en Argentina y el mundo. Rosa inició su intervención conectando con el editorial previo sobre la distribución del ingreso y recordando cómo durante los gobiernos populares se logró que la mayor parte del producto beneficiara a la clase trabajadora. Explicó textualmente que “Cristina logró que la distribución de la torta, es decir de lo que se genera entre todos, se reparta más de la mitad para los trabajadores y el 40 y pico por ciento restantes para los capitalistas”, contrastando esa etapa con el despojo actual.
La famosa “teoría del derrame” defendida por el actual gobierno y los sectores corporativos fue descalificada por Rosa como una falacia histórica destinada a justificar la quita de impuestos a los grupos de mayor poder económico. Ironizó sobre el relato mediático dominante citando la popular frase callejera: “cuando Clarín dice que llueve, nos mean”, graficando cómo el Estado es deliberadamente desmantelado para evitar que cumpla su rol regulador y redistributivo, dejando la riqueza en manos de los mismos grupos concentrados que la fugan al exterior.
Aportando datos estadísticos reveladores del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO), el columnista desmintió que las desregulaciones e incentivos fiscales hayan atraído la prometida “lluvia de inversiones”. Los datos oficiales confirman que las inversiones en sectores estratégicos como el agro, la minería y los hidrocarburos cayeron un 11,3% entre 2024 y 2025 respecto al período previo, acumulando un retroceso del 20% en el último año, demostrando que los sectores beneficiados prefieren guardarse y fugar el excedente en lugar de reinvertirlo en la producción local.
A nivel global, Rosa expuso cifras escalofriantes que evidencian la crisis terminal del capitalismo financiero especulativo tras la caída del bienestar social. Indicó que “el 0,001% más rico del mundo, que son unas 56.000 personas, posee tres veces más riqueza que la mitad más pobre de la humanidad”, agregando asimismo que “el 10% más rico acapara cerca del 75% de toda la riqueza a nivel global”. Ante este panorama, definió el proceso iniciado en la década de 1990 de manera categórica: “hemos sido víctimas de un saqueo permanente, otra que derrame, nos succionan como vampiros”.
El análisis incluyó un repaso de las multitudinarias y enérgicas protestas sociales que sacuden a países de Europa como Francia, Italia, Bélgica y Albania, donde estudiantes y trabajadores enfrentan el encarecimiento de la vida y el recorte presupuestario en salud y educación. Rosa diferenció la violencia sistemática ejercida por el poder económico de las respuestas populares en las calles, advirtiendo que los grandes medios manipulan la información catalogando como “violentos” a los manifestantes mientras invisibilizan la represión policial y el accionar de infiltrados.
En el plano institucional, Rosa calificó como vergonzosa la escandalosa sesión legislativa del pasado 15 de agosto, donde por falta de quórum (alcanzando solo 121 diputados de los 129 necesarios) se impidió el tratamiento para derogar el ilegal y anticonstitucional DNU 70/23. Recordó que la norma impulsada por Federico Sturzenegger es nula de toda nulidad dado que fue redactada por abogados corporativos cuando este ni siquiera era funcionario público, denunciando además el uso de una caja discrecional de 6.400 millones de dólares por parte del Tesoro Nacional para extorsionar gobernadores y comprar voluntades legislativas.
Para finalizar, Rosa denunció la violenta represión ejercida contra la marcha universitaria frente al Congreso, destacando que el fallo judicial del juez Martín Cormick imponiendo multas al gobierno por no aplicar la ley de financiamiento educativo fue rápidamente frenado por la Cámara de Apelaciones. Repudió el accionar policial dirigido intencionalmente contra los reporteros gráficos (registrando 550 afectados por gases y balas de goma) y concluyó que el conflicto social escalará inevitablemente: “esta lucha de clases se está transformando en una guerra”, en la cual la mayoría trabajadora debe organizarse para no seguir perdiendo derechos básicos.



