
Por la Vida y un “camión de valores”
Por Sergio Centenaro
Una nueva carta de Ramón Amarilla comenzó a circular ayer lunes en todas las direcciones del mundo virtual. Una carta en la que cuestiona la impugnación a su candidatura y reclama su libertad. Amarilla cumple hoy 228 días tras las rejas de una olvidada prisión en la localidad misionera de Cerro Azul. De liderar las protestas de mayo de 2024, enfrentando al poder político de la Renovación y los bajos salarios, pasó en pocos meses a acumular cientos de días privado de todo derecho.
Los componentes que le dan cuerpo a esta realidad tienen, seguramente, diversas lecturas. Desde ésta humilde perspectiva, el estallido de mayo de 2024 está vinculado no solo a la irresponsabilidad del oficialismo de Misiones al dinamitar la Mesa de Diálogo salarial de policías y penitenciarios, sino a quién arrojó la primera piedra desde arriba de la montaña ¿Quién fue? fue Javier Milei, su equipo económico y Luis Caputo, quienes anunciaron a fines de diciembre de 2023, recién asumido el gobierno libertario, un 118% de devaluación de la moneda argentina. El impacto económico en los bolsillos de los trabajadores fue devastador.
En enero de 2024, el acampe de retirados frente a jefatura de Policía, desnudó la crisis en la que se vio envuelta toda la familia policial. Uno de sus delegados, apuntó directamente a “la caída del 50% de poder adquisitivo en sus haberes” producto de la decisión del Ministerio Nacional. Esto no es remarcado en detrimento de lo actuado por el gobierno provincial quién se lavó las manos y les respondió a los representantes de las bases “¿de que se quejan si fue lo que votaron?”.
Chicanas del gobierno misionero al margen, ambas verdades coexistieron dentro del mismo problema. Las políticas regresivas del gobierno nacional, el ataque directo a los trabajadores en materia económica, con salarios pisados, alza de precios indiscriminados y cero regulaciones del estado para controlarlos, fueron conformando el combo letal para el misionerazo de mayo de 2024.
Ramón Amarilla, por entonces, Delegado de la Unidad Regional Uno de Posadas y Vocero de la Mesa de Diálogo Policial y Penitenciaria, venía sosteniendo una lucha sin descanso por condiciones laborales, elementos de trabajo, y salarios en toda la provincia. Sin embargo, al interior de las bases policiales hubo sectores que lo resistieron. Algunos aceptaron participar de trapisondas pergeñadas por funcionarios cercanos al Ministerio de Gobierno de Marcelo Pérez, otros, votaron inclusive a favor de la expulsión de Amarilla de la Mesa. Todo esto es contexto del presente. Así se fue materializando el acampe de mayo, con esas tensiones, con esas desconfianzas y envidias alrededor de Amarilla.
Durante la mañana del viernes 17 de mayo de 2024, Posadas despertó con la Avenida Uruguay intervenida por decenas de personas. Todas ubicadas sobre la cinta asfáltica y a escasos metros del Comando Radioeléctrico Uno. Ramón Amarilla no estaba en ese lugar. Él venía de un acampe frente a Jefatura de Policía que duró 5 días consecutivos, pero horas después apareció en el acampe y rápidamente se puso al frente de las negociaciones con funcionarios del gobierno para buscar una salida al conflicto.
La información que maneja este cronista, es que fue un grupo de los propios delegados policiales quienes no aceptaban que Amarilla estuviera al frente de las negociaciones. Incluso, amenazaban entre sí con golpearlo durante esas frías e interminables jornadas.
Concluido el acampe, previa promesa del gobierno provincial de no perseguir ni disciplinar a los trabajadores ni a los delegados, todo volvió a una extraña calma.
Lo que muchos conocen, la denuncia de Juan Morel, la detención de Diego Correa el 16 de septiembre y la de los 7 delegados restantes tres días después, incluido Ramón Amarilla.
Hoy, escuché a un periodista renovador repetir el falso discurso entorno a que existen audios comprometedores contra Amarilla en el marco de la investigación del Juzgado de Instrucción III de Fernando Verón. El famoso grupo de WhatsApp “Solo cola” en el que ni siquiera participaba Amarilla y por el que Verón decidió incluirlo en la nómina de presos y dictarle preventiva.
Comenzando 2025, Ramón Amarilla empezó a recibir visitas relacionadas a un único interés; su figura política para la campaña electoral del año en curso. Las visitas se repitieron, la confianza creció y, finalmente, decidió competir como candidato a Diputado Provincial por la lista del partido “Por la Vida y los Valores” que preside Walter Ríos.
Como periodista, debo decir que la información que manejo alrededor de la temática, es de fuente confiable, al menos para mí. Por lo que las sospechas de un perjuicio causado contra Ramón Amarilla en cuánto a la utilización de su figura se tornan verificables atento al desarrollo de los hechos de los últimos días.
La impugnación realizada el 30 de abril contra la candidatura de Amarilla realizada por el fiscal electoral Flavio Marino Morchio, necesitaba de una respuesta con un plazo perentorio de 48hs, sin embargo, el transcurrir de las horas para el vencimiento, no trajo como la marea, a ningún apoderado del Frente que encabeza hasta hoy el ex Suboficial Mayor Retirado. Debió ser el candidato a diputado de la misma lista que encabeza Amarilla quién azuce sus reflejos y entregue una respuesta en el tribunal electoral 5 minutos antes del cierre de plazos. Esto fue el día viernes y el plazo de vencimiento de la presentación era a las 17hs. El candidato que presentó una respuesta a la impugnación fue el abogado Claudio Katis, que no es apoderado del frente sino un candidato que ocupa el puesto número 7 de la lista.
Es extraño que Débora Mangone, la verdadera apoderada del Frente y esposa del presidente del partido que armó dicho frente, Walter Ríos, no se haya presentado en tiempo y forma a responder la impugnación. El famoso corrimiento de lista, en caso que la Justicia Electoral, quien tiene plazo hasta mañana para definir la situación de Amarilla, defina excluirlo de la competencia, beneficiará a Walter Ríos quién ocupa el tercer lugar de la lista y será el principal beneficiario del muy presumible fallo del juzgado electoral.
En la carta manuscrita, Amarilla, no expone ni de cerca estos hechos que son mencionados en la nota. Por el contrario, solo apunta sus denuncias contra el gobierno de Misiones, lo cual muchos pueden compartir, pero lo más incómodo es la nula sospecha de las sospechas que desde afuera se observan.
Ahora, todos los vagones enganchados tras la locomotora de Amarilla, utilizarán esa inercia, ese envión y empujarán para entrar a la Cámara. Claro, cuanto menos se sepa de la cama le hicieron internamente a su candidato, mejor.
Siga…siga…. Que nadie se dio cuenta del juego de doble pinzas para correrlo del camino, elucubrado por “La Renovación” y “Por la Vida y un camión de valores”.




