
¿Qué pasó en Venezuela? Análisis de Modesto Guerrero y respuesta del chavismo
El periodista y analista Modesto Emilio Guerrero ofreció una perspectiva descarnada sobre los recientes acontecimientos en Venezuela, desmenuzando la supuesta “entrega” de Nicolás Maduro a las fuerzas estadounidenses. Guerrero aclaró que su primera impresión periodística contenía una debilidad conceptual, rectificando que “no hizo falta traición” en el sentido clásico, sino que el desenlace fue “el resultado inevitable de la contradicción entre lo que pedía Marco Rubio y Stephen Miller… y el gobierno de Maduro y Delcy Rodríguez”. Según su análisis, ante la negativa de Maduro a ceder y la aceptación de Delcy, el mandatario se convirtió en la pieza a remover.
A pesar de descartar una traición política directa del círculo íntimo, Guerrero señaló un punto ciego en la seguridad militar. Confirmó, basándose en fuentes de Caracas, que “hubo un general, el jefe del comando que defendía a Maduro en Fuerte Tiuna” que “abrió un espacio para que el comando norteamericano entrara al búnker”. Lo llamativo para el analista es la impunidad posterior: aunque el oficial fue destituido, “el gobierno de Delcy no lo procesa”, posiblemente para evitar fracturas en un generalato donde existen “compadrazgos, amistades y grupos” que podrían derivar en un golpe de Estado.
El silencio o la pasividad de la base social del chavismo fue otro eje central de la entrevista. Guerrero observó que “ese pueblo chavista está en otra” y “no salió a defender a Maduro ni salió a combatirlo tampoco”. Las manifestaciones han sido esporádicas y de menor escala en comparación con la era de Chávez. Esta falta de respuesta masiva se suma a las interrogantes sobre la facilidad de la operación estadounidense: “¿Por qué fue tan fácil detectar el lugar donde estaba Maduro?” y “¿Por qué fue tan fácil desmontar el sistema eléctrico?”, preguntas que aún carecen de respuesta oficial.
En el plano geopolítico, Guerrero desestimó que el petróleo sea la única causa de la intervención. “La urgencia norteamericana es el petróleo, más las tierras raras, el oro… y tres La moneda. El dólar”. Explicó que Estados Unidos busca frenar el avance de China, ya que el comercio en otras monedas amenaza la hegemonía del dólar, el “dispositivo de dominación de medio siglo”. Venezuela, con sus reservas de torio y otros minerales estratégicos para la tecnología satelital y la guerra algorítmica, es una pieza clave que Washington no podía dejar en manos de Beijing.
Finalmente, el analista definió el nuevo estatus de Venezuela bajo el gobierno de Delcy Rodríguez como “lo más parecido a un protectorado con derecho a pataleo”. Aunque se mantenga cierta retórica de soberanía, hechos como la posible reapertura de la embajada norteamericana o la modificación de la ley de minería indican una subordinación fáctica. “Venezuela como Estado, nación y gobierno la dejaron sola”, concluyó Guerrero, criticando duramente la falta de acción concreta de líderes regionales como Lula, Petro y Sheinbaum ante la embestida imperial.



