
¿Quite de colaboración o presión del empresariado por un nuevo boletazo?
Para febrero está previsto una nueva audiencia pública para definir la próxima tarifa del transporte urbano. El empresariado no esperaría hasta esta fecha y los choferes comenzaron con un “quite de colaboración” durante el día que afecta a la prestación del servicio.
Como ocurre con cada finalización del ciclo lectivo, la reducción de frecuencias en el sistema de transporte integrado de Posadas, Garupá y Candelaria se hace más notoria. Sobre todo, porque todavía hay una gran parte de la población que continúa con sus actividades de manera normal. Sin embargo, en los pasillos de las estaciones de transferencias, los choferes de colectivos no hablan de una reducción sino de un quite de colaboración durante el día.
Mientras que los usuarios acostumbrados a la metodología de la empresa concesionaria del servicio (Zbikoski y Cia.), aseguran que se tratan del uso de un reclamo genuino de los trabajadores del sector como un nuevo método de presión. Los ciudadanos entienden que el cuestionado empresariado no quiere esperar hasta el mes de febrero para una actualización tarifaria.
Vale mencionar que el Intendente de Posadas, Ing. Leonardo Stelatto fijó el jueves 3 de febrero como fecha de la Audiencia Pública para debatir sobre un nuevo incremento en la tarifa del transporte urbano de pasajero. La misma se llevará a cabo a las 9:00 horas en las instalaciones del Centro de Convenciones capitalino. Además, se informó que el martes 26 de enero de 2022, en el horario entre las 08:00hs a 18:00 horas, se realizará la inscripción de quienes decidan participar de la actividad. El registro de persona se llevará a cabo en las instalaciones de la secretaria de Movilidad Urbana sita en Av. Cabred 1741.
Desde el Movimiento de Acción Vecina no se mostraron sorprendidos por el accionar de las firmas prestatarias. Luis Gilardoni, integrante de la organización ciudadana, sospechó del “quite de colaboración”. “Sabemos bien que la bajada de línea la hace el empresariado cuando quieren hacer un reclamo y ahí recién salen los choferes a pedir algo, que les corresponde, pero dejan a trabajadores contra trabajadores. Este tema los venimos padeciendo hace 20 años” la misma situación.
“El empresariado hace lo que quiere y no tienen control de ningún ente”, sentenció el dirigente vecinal y agregó que “frecuencias faltan todos los días” y “no vas a encontrar un inspector municipal que suba al colectivo a ver cómo se viaja. Jamás perdieron cuando estábamos en pandemia. Ellos sacaron unidades y listo, y al no tener ningún control siguen reclamando por algo que ya ganaron”, concluyó Gilardoni.



