
Revisionismo histórico: La matanza de Cañada de Gómez y el hilo de sangre que une a Mitre con el Paraguay
En una nueva edición de su columna “Pasado de Revoluciones”, el historiador Mariano Cabral desentrañó los oscuros episodios de la historia argentina que vinculan al mitrismo con matanzas silenciadas y la gestación de la Guerra de la Triple Alianza.
El relato se centró en la figura de Venancio Flores y el horror de Cañada de Gómez en 1861, un evento que Cabral describió como una “edición corregida y aumentada” de la masacre de Villamayor de 1856.
El historiador detalló cómo, tras la batalla de Pavón, las fuerzas de la provincia de Buenos Aires irrumpieron en un campamento de soldados federales que dormían. Bajo el mando del coronel uruguayo Venancio Flores, los efectivos porteños degollaron a 300 soldados de la Confederación Argentina sin mediar combate. “Se entró a un campamento se degollaron 300 personas”, subrayó Cabral, señalando el cinismo de los “democráticos de siempre” que celebraban estos hechos.
Un dato revelador de la columna fue la presencia de los hermanos José y Rafael Hernández entre los soldados federales que lograron salvar su vida milagrosamente. Cabral destacó que “por muy poquito tal vez no teníamos Martín Fierro”, remarcando la magnitud del peligro que corrieron los exponentes de la cultura nacional frente al “civilizador ejército porteño” que buscaba exterminar al gauchaje.
La columna también abordó la complicidad ideológica de Domingo Faustino Sarmiento, quien ante el escándalo nacional por la masacre, le escribió a Mitre su tristemente célebre frase: “No hay que ahorrar sangre de gauchos”. Para Cabral, estos episodios representan el inicio de una práctica política de negación del adversario, al que se “lo declara delincuente” para justificar su persecución y exterminio.
El análisis trascendió las fronteras al vincular el ascenso de Venancio Flores al poder en Uruguay con el apoyo logístico y financiero de Bartolomé Mitre. Flores partió del puerto de Buenos Aires en un barco financiado por el gobierno argentino para derrocar al gobierno constitucional de Bernardo Berro. Según Cabral, este golpe de Estado fue el verdadero “prólogo” de la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay.
Finalmente, el historiador destacó el rol del Imperio de Brasil y de Gran Bretaña, representada por el ministro William Thornton, en la ingeniería política que llevó al pacto de la Triple Alianza. “Quienes levantan la bandera de la libertad y el liberalismo cómo terminan convirtiéndose en verdugos de su pueblo”, concluyó Cabral, trazando un paralelismo directo con los discursos libertarios contemporáneos que utilizan etiquetas de “delincuencia” para descalificar a sus oponentes.



