
Ricardo Quintela: “Cristina es una estadista de nivel mundial”
En una extensa y profunda entrevista concedida a Sergio Centenaro para el programa Con Fundamento Kriollo de Radio Lateral, el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, marcó la cancha política nacional al asegurar que el peronismo debe dejar de hablar de Javier Milei para pasar a ofrecerle a la sociedad un proyecto de país alternativo.
El mandatario provincial denunció la absoluta orfandad de gestión del Ejecutivo libertario y sentenció: “no hay una sola política que se haya aplicado en beneficio de la gente. No hay una sola obra que haya realizado que podemos decir fue realizada por el gobierno de Javier Milei. En todo sentido, no hay una vivienda, no hay un hospital, no hay una escuela, una ruta, no hay una obra de aguas, una obra de energía, no hay absolutamente nada. Por lo tanto, es un gobierno que va a pasar como el único presidente de la historia de la República Argentina, que no ha construido absolutamente nada en ninguna provincia de Argentina”, contrastando este parate de obra pública con las necesidades elementales de las provincias.
Al caracterizar la matriz ideológica del gobierno central, Quintela definió a la actual administración como un dispositivo de saqueo al servicio de poderes concentrados y calificó al primer mandatario como un simple ejecutor de intereses ajenos. En sus palabras, se trata de “un hombre que vino a gobernar exclusivamente por un grupo reducido de corporaciones internacionales asociada con corporaciones nacionales para llevarse la mayor cantidad de recursos producto del esfuerzo de todos los argentinos”. Profundizando su caracterización sobre la jerarquía real del poder libertario, remató sin tapujos: “Estos hombres que están en estos momentos que son mandantes, estos no son mandatarios, estos no son los dueños del poder, estos son empleados del dueño del poder. Milei es un peón. Los capataces son Sturzenegger y Caputo sin la menor duda. Y el peón de todos estos es el actual presidente de la nación que encima tiene conductas que no son propias de un presidente de un país como Argentina”, alertando además sobre su desequilibrio emocional y sus permanentes agresiones a la sociedad.
Uno de los tramos más resonantes de la conversación giró en torno a la recuperación de las empresas públicas y los recursos estratégicos rematados por el oficialismo, ratificando su vocación de avanzar sobre las concesiones privadas si el peronismo recupera el gobierno nacional. Quintela puso como ejemplos emblemáticos a Transener y a la empresa prestadora de agua potable AySA, advirtiendo sobre la entrega a precio vil: “AYSA provee de agua a cerca de 13 millones, 13 o 14 millones de argentinos. Eso no puede estar en manos privados, por un lado de eso, por otro lado, se privatizó por 350 millones de dólares. 340 millones de dólares para ser más exacto. ¿Sabe qué? Con un mes de recaudación recuperan la inversión, están rifando el país”. En esa dirección, fundamentó su reclamo soberano: “vamos a pedir la expropiación porque el agua, la energía, la conectividad no puede estar en manos sectores privados que sean los que determinan cuándo la gente pueda beber un vaso de agua, cuándo la gente pueda tener un poco de energía para calefaccionar o para refrigerar a sus hijos o cuándo van a tener conectividad sus hijos como para poder capacitarse y educarse”, equiparándolos a los servicios de salud y seguridad.
La defensa de los recursos naturales riojanos y la negativa categórica a sumarse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones ocuparon un lugar prioritario en la exposición del gobernador. Con un lenguaje frontal, Quintela fustigó la normativa nacional: “El RIGI es la porquería más grande que hay. La digo con todas las letras porque se nos llevan todas nuestras riquezas y no nos dejan absolutamente nada. Y en mi provincia no adhiere al RIGI porque aquel que venga a invertir, todos saben que se tienen que asociar con el estado riojano y tienen que dejar un porcentaje para el estado riojano y tiene que dejar los impuestos para que cobre la nación y lo distribuya en el conjunto de las provincias a través de la ley de coparticipación”. Remarcó que los hidrocarburos y la minería constituyen bienes no renovables que no pueden extraerse sin garantizar un esquema asociativo que beneficie tanto a las comunidades locales como al Estado.
Frente al cierre de más de 35.000 pequeñas y medianas empresas en el país a raíz de la recesión económica, el gobernador reivindicó la función social del Estado y las políticas de subsidios tarifarios aplicadas en su distrito, donde se frenaron los aumentos desmedidos en la energía eléctrica para resguardar a las familias: “el estado, debe saber la sociedad argentina, que el estado no está para ganar plata, el estado está para garantizar la mejor calidad prestacional de los distintos servicios, salud, educación, seguridad, agua, energía, conectividad por un lado y por otro lado generar condiciones para que la gente pueda acceder a una calidad de vida distinta y eso se logra con un trabajo que le permita sustentar a su familia”. Explicó que mientras los sectores de altos ingresos cuentan con herramientas legales y contables para protegerse, los sectores desposeídos y las pymes requieren un Estado solidario que estimule la producción y garantice condiciones dignas de subsistencia.
Consultado sobre su mirada respecto al liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner, Quintela no escatimó elogios y la posicionó como una figura política de trascendencia internacional, comparando su envergadura con líderes globales: “Cristina Fernández de Kirchner es un estadista que está por encima de toda la diligencia de la República Argentina y que tiene un nivel, digamos, de estadista a nivel mundial. Yo lo comparaba con la con la Merkel y con y con Obama, digamos, ese nivel. inclusive tiene una visión geopolítica superior a gente que yo admiro, que respeto y que valoro notablemente como Lula”. Asimismo, recordó los altos niveles salariales, paritarias libres y desendeudamiento alcanzado durante sus mandatos, mientras repudió la persecución judicial en su contra: “la descalificación que han hecho, la estigmatización que han hecho de su figura, su de ella, la condenan, una condena absolutamente injusta. Mo tengo prueba, dijo el abogado, el fiscal. No tengo prueba, pero tengo certeza”, repudiando la proscripción de la dirigenta.
En el plano electoral de cara a 2027, Ricardo Quintela abogó por la unidad innegociable del campo nacional y popular, pero demandó que las candidaturas presidenciales se definan en elecciones primarias abiertas y participativas. Subrayó que el espacio posee cuadros suficientes y propuso dirimir el liderazgo entre figuras de peso: “La unidad se tiene que dar en cualquier término y en cualquier de cualquier manera lo que nosotros planteamos el tema de las PASO porque tenemos una oferta importante del peronismo para hacer la comunidad… este nombro tres o cuatro compañeros que quieren ser y están en las condiciones porque han demostrado Kicillof, Gerardo Zamora, Sergio Massa, Sergio Uñac, Coqui Capitanich y Cristina. Nosotros también podemos, nosotros también podemos sentar a conversar esta mesa y a ponerlo en consideración de la gente”. Contrastó esta amplitud democrática con el oficialismo, señalando que la ultraderecha sólo tiene a Milei y al comportamiento camaleónico y sin convicciones de Patricia Bullrich, cerrando su participación con un afectuoso mensaje a la provincia de Misiones y a sus dirigentes.



