
Saralegui: La militancia peronista como antídoto contra el proyecto “desmovilizador” de Milei
En una extensa entrevista para “Con Fundamento Kriollo” de Radio Lateral, Manuel Saralegui, responsable nacional de Formación Política de La Cámpora, delineó los desafíos del peronismo ante el gobierno de Javier Milei. Saralegui argumentó que la esencia de la militancia es la respuesta clave frente a un proyecto político y económico que, según su visión, busca la “desmovilización” de la sociedad argentina.
Frente a la propuesta de un título tentativo para la charla, “Militar por el pueblo mientras gobierna Milei”, Saralegui prefirió ajustar el concepto. “Yo pensaría qué significaría. la palabra que me hace ruido es la palabra mientras”, explicó, proponiendo en cambio una noción de militancia “contra el Gobierno de Milei” y, fundamentalmente, de “construcción política” de una alternativa para el pueblo argentino.
El entrevistado se refirió al clima de persecución política, definiéndolo como “violencia antiperonista”, una constante que, según él, ha marcado los últimos ochenta años de historia argentina. En este contexto, destacó el rol de la militancia como escudo de Cristina Fernández de Kirchner. “Entre Cristina y sus carceleros está la militancia custodiando todavía incluso en su prisión de San José 1111”, afirmó con contundencia.
Para Saralegui, el corazón de la militancia reside en la acción colectiva y la asunción de responsabilidades. “Militante, nunca hay uno solo para que sea militante. Siempre tiene que haber dos, por lo menos. No se puede militar solo, ¿no?”, reflexionó. Ilustró su punto con un ejemplo concreto: “Llega un vecino por la puerta y dice che, mi tía eh, tiene un problema en la columna y necesito una silla de ruedas… Y entonces la militancia, la unidad básica, se pone en movimiento”.
“Militante, nunca hay uno, siempre tiene que haber dos, por lo menos. No se puede militar solo, ¿no?”
Manuel Saralegui
El dirigente de La Cámpora enfatizó que la participación política masiva es una característica distintiva de Argentina, que el actual gobierno intentaría revertir. “La Argentina es una máquina de producir militantes… Y eso también está siendo amenazado, me parece. Es parte de la búsqueda del gobierno de Milei, pero sobre todo pienso en sus jefes económicos”, analizó, sugiriendo que el objetivo final es una “tierra arrasada” para la extracción de recursos.
Respecto a las tensiones internas dentro del peronismo, Saralegui las enmarcó en una discusión programática de fondo, más que en una puja de nombres. “El peronismo tiene el desafío de ser una alternativa al gobierno de Javier Milei y la discusión interna del peronismo tiene que, me parece… tener de fondo una discusión sobre qué tipo de oposición o qué tipo de peronismo le vamos a proponer a la sociedad”, sostuvo, planteando la disyuntiva entre “seducir a los mercados o convocar al pueblo”.
Al ser consultado específicamente sobre La Cámpora, Saralegui la definió como una “organización militante” que cree en la “igualdad de sus militantes”. Subrayó el significado del nombre de la agrupación, que homenajea a Héctor Cámpora, evocando “la enorme rebeldía política” y la “lealtad incondicional” como valores centrales. “La Cámpora es un buen lugar”, citó, resumiendo el sentido de pertenencia y compromiso que busca fomentar la organización.
Finalmente, Saralegui cerró con una reflexión sobre el sentido profundo de la militancia, vinculándolo con la construcción de un proyecto nacional y la búsqueda de la felicidad colectiva. “También el sentido de comunión y de trascendencia, lo que nosotros los peronistas le decimos la mística, ¿no?”, dijo, remarcando que la tarea fundamental es “devolverle a la Argentina días felices que supo tener”.



