
Tensión en Misiones: Hilario Moreira denuncia un nuevo atropello territorial contra la comunidad Puente Quemado II
Garuhapé
En una jornada marcada por la incertidumbre y la vulneración de derechos, la comunidad de Puente Quemado II, ubicada en las cercanías de Garuhapé, enfrentó un nuevo intento de desalojo forzoso.
Hilario Moreira, referente de la comunidad vecina Tapé Miní y conocido originalmente como Karai Mirí, dialogó con Radio Lateral para denunciar la gravedad de los hechos ocurridos este mediodía, calificándolos como un acto lamentable que afecta a todo el pueblo Mbyá guaraní de la provincia de Misiones.
Según el relato de Moreira, efectivos policiales se presentaron en el territorio que la comunidad ocupa ancestralmente, amparándose en una supuesta disposición judicial. Al respecto, el entrevistado señaló: “Según la versión es por orden del juez de Jardín América… Yo tengo entendido que el juez de Jardín América, o alguien que dijo ser el juez de Jardín América, junto a su secretario, se presentaron esta mañana en Puente Quemado II”. La falta de claridad sobre la legalidad del procedimiento ha generado una movilización inmediata de caciques de diversas zonas de la provincia.
La crítica de los líderes indígenas apunta también a la inacción de los organismos estatales encargados de velar por sus derechos. Moreira expresó su preocupación por la falta de un plan de contingencia efectivo por parte de la Dirección de Asuntos Guaraníes: “yo creo que también tendrían que estar trabajando ya a esa altura, porque no es solamente Puente Quemado II, corren peligro un montón de comunidades que no están regularizadas y y la provincia tiene que tomar cartas en el asunto”. En este contexto, las comunidades se sienten desprotegidas frente a la presión sobre sus tierras.
El referente indígena recordó que los derechos de los pueblos originarios están respaldados por la Constitución Nacional desde la reforma de 1994, la cual reconoce su preexistencia étnica y cultural. Sin embargo, denunció la falta de compromiso de las autoridades locales: “creo que debería ser el Gobierno provincial el que solucione esta cuestión de los territorios desde hace tiempo, y desde hace tiempo venimos atravesando una situación complicada. Claro, entonces creo que la herramienta debe ser un mecanismo de legislación, para que no quede todo en la falta de voluntad política para resolver esa cuestión de la tenencia de nuestra tierra”.
Moreira cuestionó la retórica oficial que reivindica la preexistencia de la provincia, pero ignora la de los pueblos que la habitaban mucho antes de su provincialización en la década del cincuenta. “Nosotros hace muchísimo tiempo, venimos reafirmando nuestro derecho al territorio en defensa de nuestra Casa grande, en la cual nosotros creemos y sabemos que es muy importante. Creo que esa es la única riqueza que tenemos hoy nosotros como pueblo originario”, enfatizó con firmeza, subrayando la necesidad de vivir sin hostigamientos.
El desenlace de la jornada de hoy fue el desplazamiento de las familias hacia otra aldea cercana, luego de que lograran sacarlos de su lugar de residencia. Moreira confirmó la situación: “A mí me había confirmado el Cacique que están todos en una comunidad de Puente Quemado, en la otra aldea del Cacique. El Cacique de ahí me confirmó que están todos ahí. Le llevaron a todos hoy”. Ante esta realidad, los líderes indígenas han convocado a una asamblea urgente para decidir los pasos a seguir en la defensa de sus hogares.
A pesar del golpe sufrido, Moreira aseguró que la voluntad de diálogo sigue en pie, aunque exige un respeto mutuo que hoy parece ausente. “Nosotros también, como líderes políticos de nuestra comunidad, estamos siempre abiertos al diálogo. Eso siempre se lo venimos manifestando, tanto al Director de Asuntos Guaraníes y a la Ministra de Derechos Humanos, que nosotros tenemos toda esa voluntad, esa paciencia para dialogar, pero cuando no se puede entablar un diálogo respetuoso, donde ambas partes cumplamos, no me parece nien”, sentenció.
Finalmente, el líder guaraní envió un mensaje de resistencia y esperanza para sus pares en medio de este conflicto territorial que parece no dar tregua en la tierra colorada. Con una determinación inquebrantable, concluyó la entrevista afirmando: “La única guerra que se pierde es la que se abandona. Así que nosotros vamos a estar de pie, luchando por nuestros derechos, por nuestro territorio, por lo que nos pertenece”.



