
Un invento del Mossad y la CIA que nos tiene atrapados en un debate imbécil gracias a una pléyade de cómplices, cipayos y golpistas
Leo azorado un informe del FBI que asevera que el piloto iraní del Boeing venezolano integró las tropas de élite de Irán. Como publiqué aquí en un primer momento ¿Y con eso? Digo, en el caso de que fuere cierto –que no me consta– sería tan sorprendente como descubrir que pilotos de una aerolínea local pertenecieron antes a la Fuerza Aérea. ¡Chocolate por la noticia! El informe del FBI dice en su parte principal que “se están pasando de contrabando componentes militares avanzados y armas desde Orán a Hezbolá en el Líbano utilizando vuelos civiles”. Otra vez ¡chocolate por la noticia! Hezbolá combate en Siria contra los rezagos de Al Qaeda y el Estado Islámico, ISIS o Daesh (como lo llaman los árabes) en Siria. Y hasta los niños teta saben que Irán colabora dándole armamento a Hezbolá. ¿Qué quiere decir “de contrabando”? Nada, solo que se hace sin permiso de Estados Unidos. Ahora bien, ¿Dónde está el terrorismo? No era, acaso, que los terroristas eran los de Al Qaeda y el ISIS?
Desafío a cualquiera que me hable de actos terroristas cometidos por Hezbolá (yo no conozco ninguno más allá de las imputaciones nunca probadas en relación a los atentados de Buenos Aires) mientras que les puedo alcanzar variados ejemplos de atentados terroristas cometidos por los servicios secretos de Israel en Irán y Siria.
El insólito silencio de Macri (que no escribió siquiera un tuit) permite sospechar que este Boeing quizá no sea ajeno al uso que haya hecho su socio, el ex presidente paraguayo Cartes: Por lo que sabe, una empresa suyo exportó un cargamento de cigarrillos –se supone que de tabaco– por valor de 750 mil dólares a la isla de Aruba, muy cercana a Venezuela y a Colombia, pero bajo dominio holandés.
Debajo, como yapa, una excelente nota que Jorge Elbaum (con quien alguna vez discutí, precisamente acerca de Hezbolá, y que no vaciló en difamarme por lo que no me cae simpático) publicó en El Cohete a la luna.
Quien quiera oír que oiga. Quien quiera entender, entenderá.
Fuente: Pájaro Rojo



