
Victoria Donda: “El intento de magnicidio rompió el pacto democrático en la Argentina”
En una entrevista concedida al programa «Con Fundamento Kriollo» de Radio Lateral, conducido por Sergio Centenaro desde la provincia de Misiones, la doctora Victoria Donda, legisladora del Parlasur y referente política, analizó con gravedad la compleja coyuntura institucional que atraviesa la Argentina y la región.
Al ser consultada sobre el escenario político continental tras las elecciones en Brasil y el avance de las corrientes conservadoras, Donda no dudó en encuadrar la situación dentro de un proceso de alcance transnacional: «las situaciones complicadas, no solo para las y los argentinos, sino para toda la región. El avance de la derecha está, sin pausa, azotando todo el territorio de nuestra América, ¿no?». Asimismo, remarcó que el fenómeno político encabezado por el oficialismo nacional no constituye un acontecimiento aislado, sino la expresión local de una oleada de neofascismos globales dirigidos a empobrecer a los sectores populares.
En su rol dentro del Parlasur, la legisladora explicó que los bloques del campo popular se encuentran actualmente en una postura defensiva frente al embate de los proyectos neoliberales que buscan desmantelar los organismos de integración regional. Al abordar las temáticas estratégicas como la soberanía de la hidrovía y la integración comercial, denunció el desfinanciamiento sistemático por parte del Poder Ejecutivo Nacional hacia los representantes electos por voto popular: «Nosotros, los representantes de la Argentina, electos por soberanía popular, por el voto, voto directo, además, vamos a las sesiones auto gestionándonos los viáticos que no nos da la Argentina». Donda puntualizó que el presidente Javier Milei tomó la decisión explícita de retirar los recursos destinados a las comisiones parlamentarias regionales.
Al hacer un recorrido por la persecución judicial e institucional contra los principales líderes populares, Donda situó el atroz atentado contra Cristina Fernández de Kirchner como el punto de quiebre definitivo en la historia política reciente del país. Con firmeza periodística e institucional, la abogada aseveró que el intento de magnicidio ocurrió porque «cierra la etapa de lo que conocimos como el pacto democrático» que se había alcanzado desde la recuperación institucional en 1983. Sobre el rol ejercido por el Poder Judicial, sentenció que las condenas e proscripciones buscan «e hizo lo que la bala no pudo, que es la incapacitación para la participación en política, ¿no?», impidiendo de por vida que la expresidenta ejerza cargos públicos.
El diálogo radiofónico profundizó en pasajes de alta densidad dramática y valor testimonial al abordar la historia de vida de Victoria Donda, nacida en la ex ESMA durante el cautiverio de sus padres, María Hilda Pérez y José María Laureano Donda, militantes de Montoneros que continúan desaparecidos. Donda relató el desgarrador destino de su madre: «mi mamá fue una de las víctimas de los vuelos de la muerte. Estuvo un tiempo conmigo después que yo nací, muy pocos días me amamantó y después de eso, un miércoles, la trasladaron en los aviones que tiraban vivas a las personas sobre el Río de la Plata.» Asimismo, recordó que su propio tío biológico, Adolfo Donda Tigel, fue jefe de los grupos de tareas de la ESMA y partícipe directo de las torturas sufridas por su madre.
Con absoluta crudeza y humanidad, la legisladora se refirió al vínculo con su apropiador, un integrante de la Prefectura Naval que también fue juzgado y condenado por delitos de lesa humanidad. Donda abordó las complejas contradicciones emocionales que genera haber sido criada por quien participó de la estructura represiva: «estas personas eligieron cometer los delitos más atroces contra la humanidad y están detenidas por eso. Pero me parece que también es injusto que la sociedad me pida a mí que yo lo odie porque yo conocí otra parte de él». Aclaró con vehemencia que «yo no voy a pedir su libertad, voy a luchar para que esté detenido como corresponde, pero no puedo odiarlo», reivindicando su derecho a visitar al hombre en el penal y mantener su fuero íntimo al margen del juzgamiento social.
Donda reveló además un episodio sumamente trágico ocurrido el día en que conoció su verdadera identidad a los 24 años de edad, cuando confrontó la realidad de su origen biológico. Tras enterarse de la verdad sobre su apropiación, el hombre que la había criado tomó una drástica decisión: «a los 24 años me enteré que el hombre que me había criado como su hija con mucho amor y que me había tratado muy bien y me dio todo lo que él pudo, que ese hombre no era mi padre biológico y cuando el día que me entero, él se pega un tiro.» El represor sobrevivió milagrosamente al impacto tras rebotar el proyectil en el paladar, permaneciendo seis meses en coma antes de pedirle perdón formalmente al despertar.
Finalmente, al repasar su trayectoria de militancia política —iniciada en la adolescencia en la agrupación de izquierda Patria Libre y su posterior paso por el espacio kirchnerista—, la diputada reflexionó sobre el distanciamiento de 2008 y su posterior reencuentro con la conducción de Cristina Fernández de Kirchner. Donda recordó la frase fundacional de Néstor Kirchner al comprender que «después me di cuenta que Néstor tenía razón cuando dijo que a la izquierda de ellos estaba la pared, porque era muy difícil construir por fuera de ahí la profundización de algo». Concluyó ratificando su compromiso inquebrantable en la defensa de los derechos humanos y la reconstrucción de una Patria soberana frente al embate neoliberal.



