
El 17 de octubre y el ascenso de Perón: Una jornada histórica revisitada por el historiador Mariano Cabral
En el marco de su columna “Pasado de Revoluciones” dentro del programa “Con Fundamentos Kriollo” de Radio Lateral, el historiador Mariano Cabral analizó los acontecimientos que condujeron a la jornada histórica del 17 de octubre de 1945, enfatizando la centralidad de la clase trabajadora en el surgimiento del peronismo. La conversación, conducida por Sergio Centenaro, se desarrolló en un contexto de reflexión histórica y actual.
Cabral destacó que, en el momento del 17 de octubre, el peronismo como movimiento político aún no existía. “Era un partido laborista, este era un coronel preso que le había asignado derechos a los trabajadores, nadie era peronista en esa plaza, eran todos trabajadores”, explicó. Incluso precisó que “ni siquiera laboristas, porque el partido laborista todavía no había sido creado, así que ni siquiera eso“, subrayando el carácter espontáneo y popular de la movilización.
El relato se remontó a los inicios de la carrera de Juan Domingo Perón, su formación militar y su percepción sobre los conflictos sociales. Cabral desmitificó la acusación de que su paso por Italia en vísperas de la Segunda Guerra Mundial lo convertía en fascista, calificándola de “absurda”. Por el contrario, citó que, a su regreso, Perón advirtió a sus superiores que los países europeos “reprimen a los obreros y entonces no construyen una alianza con los obreros y eso los debilita”, una postura que, según Cabral, hizo que muchos oficiales lo consideraran “loco” o “comunista”.
La charla detalló la estrategia de Perón al solicitar un cargo aparentemente secundario tras el golpe de 1943: la Secretaría de Trabajo y Previsión. “A mí denme la vieja dirección nacional del trabajo”, pidió Perón, según el relato. Desde allí, impulsó una serie de derechos laborales revolucionarios para la época. “La Secretaría de Trabajo y Previsión va a dictar normas como el cumplimiento de las 8 horas, el descanso, que se cumpla el descanso dominical, va a instalar el sábado inglés… va a dar el aguinaldo”, enumeró Cabral, resaltando especialmente la creación del Estatuto del Peón, que benefició al “eterno olvidado de las leyes laborales argentinas”.
Cabral también se refirió al fuerte enfrentamiento con los Estados Unidos, personificado en la figura del embajador Spruille Braden, quien llegó al país con el objetivo declarado de poner fin al “nazi fascismo”, un eufemismo para el ascenso de Perón. Narró un tenso encuentro en el que Braden amenazó a Perón respecto al desarrollo de la aeronáutica argentina, a lo que Perón respondió: “prefiero ser repudiado en Estados Unidos que ser tenido por un hijo de puta en mi Patria”. Este conflicto cristalizó en la oposición unificada de los partidos tradicionales en la “Marcha por la Constitución y la libertad”.
La presión opositora culminó con la renuncia y posterior detención de Perón en la Isla Martín García el 9 de octubre. Cabral describió la semana siguiente como “una semana muy intensa”, donde los dirigentes sindicales comenzaron a movilizarse, a pesar de la reticencia de algunas cúpulas. Finalmente, la CGT declaró una huelga general para el 18, pero la base obrera ya se había adelantado. “El 16 de octubre empieza la marea”, afirmó, destacando las movilizaciones espontáneas en Tucumán, Rosario y el Gran Buenos Aires.
Para cerrar su análisis, Cabral leyó un fragmento del texto de Raúl Scalabrini Ortiz que describe la jornada del 17 de octubre: “Era el subsuelo de la patria sublevado. el cimiento básico de la nación que asomaba, como asoman las épocas pretéritas de la tierra en la conmoción del terremoto”. La columna finalizó con una reflexión sobre la vigencia de la fecha y un llamado a la participación ciudadana en el contexto electoral actual, citando a San Martín: “la patria existe, la patria vencerá”.



