
Ernesto Castro: “La tarea de este tiempo es seguir denunciando lo injusto y reclamar la libertad de Cristina”
En una jornada cargada de simbolismo político, el abogado y referente marplatense Ernesto Castro dialogó con Sergio Centenaro en Radio Lateral al cumplirse el primer aniversario de lo que el arco peronista define como la proscripción definitiva de Cristina Fernández de Kirchner.
Castro analizó el escenario judicial tras el rechazo de la Corte Suprema a revisar la condena de la exmandataria, subrayando la naturaleza política de la sentencia y la necesidad de una respuesta colectiva para revertir lo que considera un proceso viciado desde su origen.
Durante la entrevista, Castro fue tajante respecto al accionar del máximo tribunal, señalando que “hoy efectivamente, como decís vos, se está cumpliendo el año de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación, de tres miembros, que no hay que dejar de decir que está funcionando con tres miembros esta corte en un país de 45 millones de personas, decidió no abrir el expediente, decidió no revisar lo que fue objeto de recursos de la defensa de Cristina en ese momento y de esa manera proscribirla, confirmar la sentencia de 6 años de prisión y la inhabilitación perpetua a ejercer cargos públicos”. Para el letrado, este hito no debe ser naturalizado por la sociedad ni por la dirigencia política.
El abogado también destacó la desconexión entre la “superestructura” política y el sentimiento de las bases populares. Relató su experiencia reciente en las calles, vinculando el fervor popular con figuras contrahegemónicas: “yo hoy estoy con bastante optimismo, porque siento que está la verdad subrepresentado en la superestructura el reclamo de Cristina, de Cristina Libre y en las bases el reclamo es transversal y está en todos lados. Yo tuve la dicha, y no la tan dicha por la situación, pero la dicha por el momento de participar del último adiós al Indio Solari, el pasado domingo, estuve allá en Avellaneda, 12 horas de fila interminable, un millón de personas… y ahí se veía en todos y cada uno de los participantes el reclamo transversal de Cristina Libre”.
Al abordar los aspectos técnicos de la causa “Vialidad”, Castro desestimó los fundamentos de la condena, calificándola de “pantomima judicial”. Explicó que la culpabilidad nunca fue probada fehacientemente y que se violaron garantías básicas: “toda la parte de fundamentos de esa sentencia y todo el proceso judicial que pesó contra Cristina no tiene ni pies ni cabeza, eso lo hemos dicho hasta el hartazgo. Es nulo de nulidad absoluta e insanable, porque no se acreditó delito alguno, porque el delito que se le pretende imputar a Cristina es imposible que lo cometa un Jefe de Estado, porque el jefe de Estado no tiene incidencia directa sobre el delito que se le pretende imputar”.
Castro advirtió que la situación de la expresidenta no es solo un problema del peronismo, sino una amenaza para todos los ciudadanos argentinos bajo el actual estado de derecho. “La peligrosidad que conlleva a la sentencia contra Cristina es entender que cualquier habitante de la nación argentina puede ser juzgado en condiciones muy malas y sin respetarse las garantías procesales, entonces de alguna manera, estamos todos y todas en libertad condicional a disposición de la justicia que, si quiere, nos puede privar de nuestra libertad”, sentenció, resaltando la gravedad institucional que representa el fallo.
Finalmente, el abogado marplatense se refirió al futuro del movimiento y la imposibilidad de construir un proyecto político sin la libertad de su principal figura. Concluyó con una definición sobre la postura que debe adoptar la militancia: “la tibieza en este aspecto es no reclamar con la vehemencia que requiere el reclamo. Especular en el sentido de creer que ‘Che ¿será conveniente que yo siga reclamando la prisión de Cristina, en la situación de Cristina, que yo siga reclamando la libertad de Cristina?, che ¿medirá bien?, ¿medirá más o medirá menos?,¿será conveniente?, ¿será bueno especular con la situación de Cristina? La verdad es que el peronismo tiene mil y un situaciones en las cuales puede pensar más, o pensar menos, pero la situación de Cristina es impensable, es apretar el acelerador, reclamar a fondo todos y cada uno de los días sin importar las consecuencias'”.



