
Represión en la CNEA: Gendarmería reprimió a trabajadores tras despidos masivos
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) atraviesa uno de los momentos más oscuros de su historia reciente tras la confirmación de casi un centenar de despidos y la irrupción de fuerzas de seguridad en su sede central.
José Luis Matassa, delegado de ATE con 41 años de trayectoria en el organismo, denunció que “al presidente Martín Porro no se le ocurrió mejor idea que mandarnos a la infantería de la Gendarmería para despejar para despejar las instalaciones de la sede central”. Los trabajadores se encontraban realizando una asamblea pacífica pidiendo explicaciones por las bajas de contratos esenciales.
La situación escaló cuando la infantería de Gendarmería utilizó la fuerza para desalojar los pasillos donde se encuentran las oficinas de las autoridades. “Tenemos compañeros no de gravedad, pero que, con los bastones esos que usan, nos han golpeado”, relató Matassa, subrayando que en cuatro décadas de trabajo jamás había presenciado una represión de tal magnitud dentro de la institución. La angustia se apoderó de los empleados, muchos de ellos sostén de familia, que recibieron la notificación de su despido vía mail apenas horas antes.
El impacto de estas medidas no es solo humano, sino técnico y estratégico para el desarrollo nuclear argentino. Entre los despedidos se encuentra personal altamente calificado, como la única operadora certificada de un microscopio electrónico fundamental para la industria. “La única persona que está avalada y que se ha certificado para manejar el copio electrónico es la compañera que ayer fue despedida. O sea, no hay lógica de ningún tipo”, explicó el delegado, advirtiendo que a partir de ahora el organismo no podrá brindar ese servicio a empresas externas.
Matassa vinculó estos ataques a un plan sistemático de desguace del sector científico-tecnológico para favorecer intereses extranjeros. “Hoy hay una entrega de nuestra soberanía energética a los Estados Unidos. Esta es la política que lleva adelante Javier Milei”, afirmó, denunciando que delegaciones norteamericanas han estado recorriendo los laboratorios para obtener el “know-how” desarrollado durante décadas por científicos argentinos.
La preocupación se extiende al futuro de proyectos emblemáticos como los reactores modulares CAREM, donde Argentina era pionera a nivel mundial. El dirigente gremial calificó al actual presidente de la CNEA como un ejecutor de políticas antisociales. “Martín Porro es el títere de Javier Milei. Es el que pusieron a ejecutar la entrega de la soberanía energética”, sentenció Matassa, recordando que Porro llegó a felicitar a la Gendarmería por su accionar represivo a través de las redes sociales.
Ante este escenario, desde ATE proponen la unidad de diversos sectores para frenar la destrucción de la soberanía. “Javier Milei se tiene que ir de la presidencia”, sostuvo Matassa, llamando a utilizar todos los instrumentos democráticos, incluido el juicio político, para evitar que continúe la entrega de recursos y conocimientos sensibles al extranjero. El conflicto persiste con asambleas permanentes y actos de protesta en los distintos centros atómicos del país.



