
Análisis crudo de Gustavo Rosa tras la sorpresa electoral del 26 de octubre
En un tono de profunda frustración y enojo, Gustavo Rosa analizó los resultados electorales del domingo 26 de octubre de 2025, que consagraron a La Libertad Avanza. Calificó el respaldo al gobierno de Javier Milei como un “modelo de crueldad y de entrega” y expresó su desconcierto ante la decisión de más del 40% del electorado. “Argentina se ha convertido en un país absolutamente imprevisible desde el punto de vista democrático, a tal punto que más de un 40% de la población argentina decidió avalar este modelo de crueldad y de entrega”, afirmó.
Rosa no ahorró críticas hacia los votantes, cuestionando abiertamente su racionalidad. “El votante es un estúpido”, manifestó, recordando su incomprensión ante el apoyo de trabajadores y sectores afectados por las políticas oficialistas. “Uno puede decir, ‘Qué equivocado que estamos nosotros, que pensamos que la gente quiere vivir con dignidad, con comodidad, con comer, comer, comer y sin embargo, no puede comer y sin embargo lo votaron'”, reflexionó, sin encontrar una explicación clara.
Entre las posibles causas, barajó la teoría del miedo. Citando al consultor Roberto Bacman, sugirió que “pudo más el miedo en el pueblo, en el votante que el ajuste”. Según este análisis, los electores habrían optado por la continuidad por temor a un caos mayor. “La gente se acobardó. La gente se acobardó, dijo, ‘No, yo no quiero lío. Yo quiero que Milei siga'”, explicó, mencionando también un posible “voto lástima” hacia el presidente.
El comentarista también se refirió al impacto del sistema de boleta única, señalando un alto porcentaje de votos impugnados y en blanco, lo que atribuyó a una falta de explicación clara por parte del gobierno. Sin embargo, fue contundente al descartar un fraude: “uno no va a decir, ‘Ah, hubo fraude.’ No, no hubo fraude. Pero sí que hubo mucha equivocación”.
Mirando hacia el futuro, Rosa se mostró pesimista sobre la capacidad opositora para argumentar en contra del gobierno, ya que, a su juicio, el veredicto de las urnas los dejó sin legitimidad. “Quedamos despojados de argumentos. Eso es lo peor que pasó en estas elecciones, que los críticos quedamos sin argumentos porque el aval se lo dieron a los no argumentos de los libertos”, lamentó.
Advirtió sobre las consecuencias de la nueva correlación de fuerzas en el Congreso, que permitiría al oficialismo avanzar con reformas clave. “Si ahora se viene una reforma previsional o una reforma laboral, van a tener los votos para hacer lo que se les dé la gana”, pronosticó, anticipando un fuerte impacto en los jubilados y los derechos laborales. “La reforma previsional, que es como el plato fuerte de la derecha fascista […] lo van a hacer pelota”, sentenció.
Finalmente, expresó una profunda desazón y un sentimiento de desvinculación ante los posibles padecimientos futuros. “En mi caso, por lo menos hasta ahora, cualquier padecimiento que sufra la población, yo voy a decir que se jodan, así de simple. No me voy a lamentar por nada de lo que este modelo de crueldad haga hasta que se me pase, porque es lo que eligieron que pase”, concluyó, cerrando un análisis cargado de emotividad y frustración.



