
Asesinato de las hermanitas Villalba: Un abogado argentino denuncia la brutal represión en Paraguay
Posadas, Misiones – El asesinato de Lilian y María Carmen Villalba, dos niñas argentinas de 11 años, a manos del ejército paraguayo hace cinco años, sigue resonando con fuerza. Eduardo Soares, abogado y miembro de la Gremial de Abogados de Argentina, conocido como “el Negro Soares”, brindó una entrevista a Radio Lateral donde ofreció un desgarrador relato de este crimen y la posterior persecución a su familia.
Soares, quien ha trabajado incansablemente en este caso, contextualizó el crimen dentro de la larga lucha por la tierra en Paraguay. Señaló la devastación causada por el cultivo de soja transgénica, que ha desplazado a miles de campesinos y exacerbado las tensiones entre ellos y los terratenientes, muchos de ellos brasileños. Este conflicto, explicó, ha llevado a la formación de grupos guerrilleros como el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), generando una militarización intensa en el norte del país.
Las niñas Villalba, nacidas en Argentina, hijas de padres pertenecientes al EPP, fueron asesinadas mientras visitaban a sus padres. Soares detalla cómo la inteligencia militar paraguaya, con apoyo extranjero, detectó la presencia de las menores y las ejecutó. La imagen del presidente paraguayo, Mario Abdo Benítez, posando con los cadáveres de las niñas, intentando ocultar su verdadera edad, es una prueba más de la brutalidad del hecho.
El gobierno argentino, según Soares, tuvo una actitud colaborativa en la investigación, destacando la labor del entonces canciller Felipe Solá y el vicecanciller Pablo Tettamanti. Gracias a las gestiones ante organismos internacionales, el Comité de las Naciones Unidas emitió una condena contundente contra el Estado paraguayo. Sin embargo, la lucha continúa. Laura Villalba, madre de Lilian y tía de María Carmen, fue condenada a 31 años de prisión por “terrorismo” y “violación del deber de cuidado”, una acusación que Soares calificó de hipócrita, considerando que el Estado paraguayo fue el responsable directo de la muerte de las niñas.
Soares también se refirió a la desaparición de Lichita, prima de Lilian y María Carmen, quien resultó herida en el mismo ataque pero logró escapar, para luego ser capturada y desaparecer sin dejar rastro. Su melliza, Anita, y Tania, lograron sobrevivir y hoy se encuentran en Argentina.
La entrevista finaliza con un llamado a la reflexión sobre el rol de la democracia en situaciones de injusticia social y explotación. Soares, mientras mantiene una postura crítica frente al sistema, afirma su compromiso con la democracia, pero una democracia que garantice la justicia social y la igualdad de oportunidades.
El caso de las Hermanitas Villalba es un crudo recordatorio de las consecuencias de la violencia estatal y la desigualdad, una llamada a la acción para exigir justicia y a la reflexión sobre los mecanismos de resolución de conflictos sociales.



