
“Bolivia al borde de la explosión”: Gabriel Villalba Pérez analiza el triunfo de Loza y la crisis del gobierno de Paz
En su columna semanal “La Voz del Indígena Urbano”, el abogado y analista Gabriel Villalba Pérez informó sobre los resultados definitivos de las elecciones en Cochabamba, donde Leonardo Loza se alzó con la gobernación.
Con el 40,43% de los votos, el líder cocalero y aliado incondicional de Evo Morales evitó la segunda vuelta, lo que representa un duro revés para el gobierno central de Rodrigo Paz. Villalba destacó la lealtad de Loza, quien ante las críticas mediáticas fue firme: “Para mí Evo Morales es un padre político es un gran líder nacional internacional y jamás pretendan que yo me aparte de él”.
El triunfo de Loza no estuvo exento de irregularidades denunciadas durante el proceso. Villalba mencionó intentos de fraude, incluyendo la distorsión de la fotografía del candidato en las papeletas y la supuesta eliminación de miles de actas. Sin embargo, la movilización popular y las vigilias lograron frenar estas maniobras. “A mitad del fraude electoral en Cochabamba la gente se había movilizado nos habíamos congregado en vigilias… todas esas acciones colectivas de presión social han dado su fruto”, relató el analista.
La situación económica en Bolivia fue descripta por Villalba como crítica, bajo lo que denominó un “paquetazo neoliberal”. El columnista denunció la degradación de los servicios públicos y la calidad de los insumos básicos, como el combustible. En un pasaje cargado de indignación, calificó a la actual provisión como “gasolina basura una gasolina -Coca-Cola- que destruye los motores de los vehículos aquí en Bolivia”. Según Villalba, el gobierno de Paz prioriza los negocios de empresarios privados sobre el bienestar del pueblo.
La movilización de la Central Obrera Boliviana (COB) también fue un punto central del informe. Villalba lamentó que las protestas masivas en La Paz no tengan repercusión en los medios internacionales. La COB demanda un incremento salarial del 20%, pero el gobierno parece más inclinado a pactar con los sectores empresariales. “Este gobierno demuestra su sentido de clase que va a priorizar siempre los intereses de los millonarios… y al final va a dejar rezagados los intereses de los trabajadores”, sentenció Villalba.
Un elemento recurrente en la columna fue el “quencherío” o mala suerte que, según la creencia popular boliviana, rodea al presidente Rodrigo Paz. Villalba vinculó esta figura con la reciente derrota de la selección boliviana de fútbol ante Irak, que dejó al país fuera del mundial. El analista criticó que el mandatario intente usar los éxitos deportivos ajenos para mejorar su imagen, comparándolo con figuras políticas argentinas que también fueron tildadas de “mufas”.
La columna también abordó las tensiones internas dentro del movimiento popular boliviano, específicamente respecto a la figura de Andrónico Rodríguez. Villalba fue sumamente crítico con Rodríguez, a quien acusó de oportunista y traidor por haberse distanciado de Evo Morales en momentos clave. Afirmó que Andrónico esperó la inhabilitación del líder histórico para erigirse como alternativa, calificando su actitud como la de una “persona cobarde” que se mueve en las sombras.
Para Villalba, Andrónico Rodríguez se ha “enterrado políticamente” al no apoyar públicamente a compañeros como Leonardo Losa durante las batallas electorales. El analista subrayó que la política requiere valentía y que aquellos que actúan desde la oscuridad terminan perdiendo el respaldo del pueblo. “Andrónico Rodríguez… personaje que nadie lo califica ya de izquierda… se dedicó a felicitar a todos los candidatos… y resulta que cuando estábamos en pleno en plena batalla… no dijo absolutamente nada a favor de Leonardo Losa”, fustigó.
Finalmente, la columna cerró con un llamado a la unidad y a la claridad ideológica frente al cerco mediático. Villalba agradeció el espacio en Radio Lateral para difundir la realidad de la “Patria Grande” que los medios hegemónicos ocultan. Concluyó advirtiendo que Bolivia se encuentra en un momento definitorio, donde la resistencia popular será la única barrera contra el saqueo y la represión del modelo neoliberal encabezado por Rodrigo Paz.



