
Bolivia bajo asedio: Gabriel Villalba alerta sobre un país al borde del descalabro total
En una comunicación directa desde La Paz, el abogado y analista internacional Gabriel Villalba Pérez describió un panorama desolador para el Estado Plurinacional de Bolivia.
Según el analista, la situación ha escalado a niveles críticos bajo la gestión del presidente Rodrigo Paz, quien enfrenta un rechazo masivo en las calles. “La sede de gobierno se encuentra totalmente cercada, totalmente asediada por movilizaciones, convulsiones, bloqueos”. La crisis no se limita a un solo sector, sino que involucra a campesinos, transportistas y al magisterio urbano y rural.
Villalba Pérez enfatizó que los bloqueos no son el origen del problema, sino una respuesta a la sordera gubernamental. “El problema no es el bloqueo. El bloqueo es consecuencia de las deficiencias y que un gobierno no te escuche”. Entre las demandas principales se encuentran el desabastecimiento de combustible —con denuncias de gasolina de mala calidad que daña los motores— y el pedido de incrementos salariales frente a un costo de vida que se ha disparado. El analista remarcó que el gobierno ha duplicado el precio de la gasolina bajo la excusa de eliminar la subvención, pero ofreciendo ahora un “combustible basura”.
La desconexión de las élites gobernantes con la realidad social fue uno de los puntos más críticos del informe. Villalba Pérez relató con indignación cómo el presidente Paz intentó resolver la crisis con una reunión en un hotel de lujo. “Parecía una cena de gala, una fiesta de gala aquella reunión y eso es lo que terminó molestando mucho más a la población”. En dicho encuentro participaron figuras de la élite oligárquica como Jorge Tuto Quiroga y Luis Fernando Camacho, lo que fue visto como una afrenta por los sectores populares que hoy piden la renuncia del mandatario.
La respuesta del Estado a la protesta social ha sido la represión policial y el uso de agentes químicos, especialmente en la ciudad de El Alto. Villalba Pérez denunció “gasificaciones en plena noche tratando de dispersar a los diferentes distritos”. Además, alertó sobre la rearticulación de grupos parapoliciales y racistas, como la Unión Juvenil Cruceñista, que han vuelto a atacar a dirigentes populares y mujeres de pollera en Santa Cruz. El nombramiento de un nuevo viceministro de Seguridad Ciudadana vinculado a las masacres de 2019 refuerza el mensaje de “mano dura” del Ejecutivo.
En el plano económico, el analista describió una situación asfixiante para el bolsillo de los bolivianos, heredada en parte por la gestión anterior de Arce, pero profundizada por Paz. “Los productos han comenzado a subir en todos los niveles”. Mientras el pueblo se ajusta el cinturón, el aparato estatal incrementó los sueldos de los funcionarios en un 40%, configurando lo que Villalba denomina una “casta gobernante desconectada totalmente de la realidad”.
Finalmente, Villalba Pérez subrayó el rol del apoyo externo en la sostenibilidad del gobierno de Rodrigo Paz. Aseguró que el mandatario cuenta con el respaldo del Departamento de Estado de los Estados Unidos, el Fondo Monetario Internacional y el gobierno de Israel, de quien recibe tecnología militar para el control de redes sociales. Sin embargo, el analista concluyó que, pese a estos apoyos geopolíticos, el gobierno se encuentra en “caída libre” y sus aliados políticos locales ya comienzan a tomar distancia.



