
Contra la crueldad y la indiferencia: León Gieco cantó “Solo le pido a Dios” junto a pacientes del Borda
Música y solidaridad
El músico compartió su canción más emblemática con el coro del hospital durante Bordapalooza. Más de 400 personas participaron de una jornada que reunió a artistas, trabajadores, pacientes, familiares y vecinos.
La canción que tantas veces funcionó como una declaración colectiva volvió a encontrar una escena particular en el Hospital Borda. León Gieco interpretó “Solo le pido a Dios” junto al coro integrado por pacientes de la institución, durante la cuarta edición de Bordapalooza, el festival artístico que reunió música, arte y distintas experiencias de la comunidad hospitalaria.
El encuentro se realizó el miércoles en el Parque de Entrada del Borda y convocó, según informó Billboard Argentina, a más de 400 personas entre pacientes, trabajadores, familiares, vecinos y visitantes. La programación incluyó también a Maggie Cullen, David Tagger, Silvina Moreno, Vale Acevedo, Luis Gurevich, Willi Piancioli -integrante de Los Tipitos-, Ramiro Abrevaya y Las Voces de Sumay.
La participación de Gieco no fue un agregado aislado a una jornada musical. Antes del festival, la organización había anunciado que el coro de pacientes trabajaría sobre “Solo le pido a Dios” y que la intención era compartir la canción con el autor, que tendría a su cargo el cierre. Finalmente, ese encuentro se produjo en el escenario del Borda y se convirtió en uno de los momentos centrales de la jornada.
Bordapalooza nació dentro del propio hospital y fue creciendo con cada edición. La iniciativa surgió en el Departamento de Alimentación como una propuesta para trabajar cuestiones vinculadas con la salud de una manera lúdica y participativa. Con el tiempo incorporó a otras áreas, pacientes, familiares y allegados, hasta transformarse en una actividad que involucra a buena parte de la comunidad hospitalaria.
Gieco y diez más
El objetivo excede, por eso, la organización de un recital. Los responsables de la experiencia plantean el arte y la música como herramientas para favorecer la participación, los vínculos y la integración social, además de contribuir a discutir los prejuicios que todavía pesan sobre las personas que atraviesan padecimientos de salud mental. La propuesta también busca abrir el hospital hacia su entorno y mostrar otras dimensiones de la vida cotidiana de la institución.
En esa línea, el festival incorporó puestos de Emprendimientos Sociales en Salud y otras iniciativas vinculadas con el Borda. No se trata solamente de llevar artistas al hospital, sino de poner en circulación producciones y experiencias que habitualmente quedan restringidas a su interior. El escenario funciona así como un punto de encuentro entre pacientes, trabajadores, músicos y vecinos.
La historia de Bordapalooza también tiene una dimensión de continuidad. La experiencia fue presentada en el Congreso Argentino de Salud Mental de 2026 como una intervención comunitaria orientada a la desestigmatización, la restitución de derechos y la inclusión social, en línea con el enfoque de rehabilitación psicosocial y autonomía planteado por la Ley Nacional de Salud Mental.
Así, “Solo le pido a Dios” volvió a salir de los circuitos habituales de la música popular para ser cantada en un espacio donde la participación artística forma parte de una búsqueda más amplia: que quienes atraviesan una internación o un tratamiento de salud mental no queden reducidos a esa condición, sino que puedan ocupar también el lugar de quienes cantan, crean, participan y construyen comunidad.
Espectáculos – Tiempo Argentino



