
Daniel Yepez: “Paulo Freire es una deuda pendiente del sistema educativo argentino”
Daniel Enrique Yépez es licenciado en Pedagogía, magíster en Ciencias Sociales, con orientación en Historia, y Doctor en Ciencias Sociales con orientación en Historia de la Educación. En contacto con Radio Lateral se refirió a la batalla cultural por las ideas de los argentinos, de la Argentina colonizada y la Patria alienada, Paulo Freire, la comunicación, la educación, Néstor y Cristina.
El, además, docente e investigador de las universidades nacionales de Tucumán y Jujuy, profesor del Nivel Terciario de Formación Docente, Escuela Normal J.B. Alberdi de San Miguel de Tucumán, compartió una batería de pensamientos dirigidos y orientados a la reivindicación del pensamiento nacional por sobre el liberalismo, la cultura mitrista y sarmientina.
En un breve contacto de 31 minutos, el especialista en Ciencias Sociales y académico, compartió con firmeza categórica la situación en la que se encuentran la educación, la comunicación y la política argentina. Un repaso intenso sobre el deber ser en la batalla cultural que algunos niegan y otros confirman.
A continuación, los invitamos a compartir el desarrollo de la entrevista por escrito:
- ¿Qué tan lejos estamos de liberar a la patria de los enemigos de la patria, que muchas veces, tienen documento nacional de identidad argentino y que nos están vendiendo?
Yo diría que hay una lucha espiritual pedagógica y cultural que va a ser muy dura que sigue siendo dura y que se ha sintetizado en un término que se llama la batalla cultural y que lamentablemente no estamos ganando. O sea, nosotros conseguimos a partir de 1810 y 1816 la independencia de la patria, nos despojamos del poder godo, después no pudimos enfrentar al poder del Imperio anglosajón y ahí es donde aparecen las palabras claves.
Simón Rodríguez, maestro de Simón Bolívar, decía algo que era muy significativo, y ya hace mucho tiempo, estoy hablando de 1802, 1803. Y Simón Rodríguez, cuando conversaba con Bolívar, le decía «podemos ser dueños de las cosas, podemos ser dueños de la tierra, podemos ser dueños de los enseres y de las herramientas materiales, pero nunca seremos libres e independientes si no somos dueños de nuestro pensamiento»
Entonces acá hay una cuestión que es mucho más profunda que lo que uno podría decir «bueno, las elecciones, el desencuentro o las confrontaciones de dos concepciones políticas» Porque lo que está en discusión, debate, lucha y disputa, en este momento con lo que yo llamaría el bloque opresor de la Nación es eso.
No es solo una mera elección que hemos perdido, no es solamente una batalla electoral dónde hay un porcentaje de la población que eligió a un candidato, sino que acá está el encuentro y al mismo tiempo. el desencuentro, la colisión, entre dos paradigmas civilizatorios; entre un estado, entre una concepción de Estado, de nación autónoma, autodeterminada, independiente, con desarrollo endógeno, con soberanía política, con independencia económica, con justicia social, con soberanía torre territorial y de todo lo que es el patrimonio social, tanto mineral, tanto territorial, como social.
Eso es lo que está en disputa acá en este momento y esto es lo que hay que decirles a todos y a todas. Y en particular, ya que hablamos de la educación, apuntar eso que yo llamaría metafóricamente de los cañones informativos, la enjundia, el esfuerzo informa informativo por reformatear las conciencias y ese es el otro problema profundo, la cuestión de la relación en política, la educación en política que nos dieron. Nosotros hemos recibido y cuando terminemos la entrevista y les voy a hacer llegar un texto que fue publicado y fue debatido, un par de textos, uno incluso fue debatido en España, sobre lo que yo denomino. la colonización cultural, y lo que muchos denominamos la colonización cultural.
Acá el problema está cuando uno se pregunta ¿Por qué el 54 % se pega un tiro en el pie. en el país, y vota en contra de sí mismo? vota en contra del Estado-nación, vota en contra de lo que es esa Argentina moderna que la conformaron, que la construyeron y le dieron un perfil claro y distinto, tres grandes movimientos nacionales; 2 nacionales y populares y el otro nacional y liberal con un modelo de acumulación externa. Me refiero al roquismo, al irigoyenismo y al peronismo. Esos tres grandes movimientos construyeron la Argentina moderna. Bueno, el ataque de este señor elegido en la presidencia es contra eso, es contra ese estado nación que nos costó prácticamente un siglo; desde 1880 hasta 1976 construirlo, darle entidad, construir lo que se conoce como movilidad social ascendente, construir una educación al servicio de la población, construir salud pública para que éste Estado sea un estado que merezca ser vivido a pesar de su pobreza, a pesar de su desangramiento, a pesar de la relación tan dispar entre puerto y periferia, entre Puerto y regiones interiores.
Aun así, se construyó un estado con mucho esfuerzo del 76 para acá. Y me atrevería a decirle desde el 55 para acá se inició una ola de destrucción masiva de este proceso que para mí son y está atravesado por tres grandes genocidios:
- el genocidio económico, que fue la liquidación de todo lo que fue el estado de bienestar Iniciado en el año 43 con el peronismo.
- el genocidio político del 76 que fue un genocidio que exterminó a una generación comprometida con su pueblo y con su tiempo, y no estoy hablando solamente de aquellos que eligieron lo que se llamó la opción de la lucha armada, estoy hablando de una generación en general y de la cual yo formo parte y me siento honrado por haber formado parte de esa generación. Y, por último,
- en los 90 hubo otro genocidio que fue el genocidio económico y el genocidio del Estado donde el peronismo inficionado (descompuesto, corrompido) por el menemismo y el neoliberalismo, por un modelo civilizatorio horrendo que es el modelo donde el mercado es la dictadura de la sociedad y la cultura nos terminó de pasar, como se dice vulgarmente, el palo de amasar.
Nosotros entre el 2004 y el 2014 tratamos de recuperar y no alcanzó. Y hoy vivimos ya una ola de reflujo que es muy profunda donde, vuelvo a repetir, más allá de la totalidad del intento de análisis que tratamos de hacer en este breve diálogo, hay una cuestión básica profunda, esencial yo diría, la voy a llamar en términos pedagógicos, curricular ¿Por qué curricular? porque atraviesa Cómo discurso generaciones y generaciones de argentinos y eso yo lo denomino la colonización pedagógica y cultural.
Tenemos un sistema educativo buenísimo, tenemos educación pública buenísima ¿Qué es lo que no tenemos? El análisis de su discurso, el análisis de sus planes de estudio, el análisis de los saberes que discurren y recorren desde la primaria, desde el jardín de infantes hasta la universidad y hasta los posgrados universitarios. Los contenidos curriculares.
Nosotros tenemos una gran educación desde el punto de vista institucional, sistemática, financiada por el Estado, pero hasta acá le estamos dando poca atención, o directamente no le damos atención a aquello que circula por su interior que son los haberes ¿Y qué saberes circulan? el mitrismo en historia, el sarmientismo en educación, el liberalismo en política.
El larvado (oculto) proceso de liberalización antinacional ha terminado en un proceso implantación ideológica donde la idea es odiar lo popular, rechazar aquello que se identifica con los más débiles, poner de bandera de remate a todo aquello que sea público, disponible y accesible para ese mundo tan oscuro, tan distinto, tan pobre como es el de donde yo provengo que es el noroeste argentino. Pero yo no soy tucumano, yo soy de una región periférica, yo soy de Vespucio, yo soy de un lugar donde el polo petrolero, YPF, llevaron civilización y cultura. Y soy lo que soy, porque YPF y mi padre que era obrero petrolero, me permitieron estudiar. Ellos fueron peones, yo soy universitario. Esta famosa transición de ser de la clase obrera a pasar a ser alguien que tiene un título. El sistema de movilidad social ascendente es lo que está en disputa ahora, y no está en disputa solo en el plano material. si no, en el plano intelectual ¿qué es lo que hace falta? Bueno, todos los especialistas, todos los trabajadores de la educación, sino no tendríamos un magisterio, y lo digo como dato. En el año 95 estaban exultantes porque había salido Bussi gobernador y el peronismo había perdido o estaban exultantes hace muy poco cuando en el ballotage ganó el personaje este siniestro, el personaje este deplorable que ya sabemos quién es y que ejerce la primera magistratura de la nación, y contentas muchas docentes. muchos profesores, mucha gente de clase media vinculada a la educación porque el peronismo por fin había perdido las elecciones. Entonces eso a nosotros nos tiene que llevar a pensar ¿Qué está pasando con la educación? Qué está pasando con un bien cultural que está disponible para todo el pueblo argentino, pero al mismo tiempo encierra en su interioridad, es una cuestión que yo le llamaría contradictoria y hasta pérfida, dónde utilizamos toda esa herramienta cultural para formar no las mejores conciencias si no más bien para formar conciencias liberales, conciencias alejadas de nuestras necesidades y conciencias elitistas.
- ¿Crees que está bien el hecho de abrir un diario y una radio frente a lo que consideramos, en Misiones, una hegemonía comunicacional?
No solo está bien, es una necesidad histórica. Cuando la educación pasa de su formato dado por la letra impresa, por la cultura de la letra impresa, llamémoslo sintéticamente libro que es la expresión de la modernidad ilustrada, a esto que se llama la parafernalia mediática, a esto que se llama un mundo más mediático digital, informático y todo lo demás. No nos olvidemos que ya nosotros dejamos de controlar ese espacio para que el control de ese espacio esté regenteado, como si fuera un prostíbulo, por las multinacionales, por los grandes intereses. Y en ese plano hay que dar, desde el Estado, la otra gran batalla cultural. Nosotros ya tendríamos que tener como Estado nacional todo un sistema informatizado, todo un sistema de redes, de radios, de canales de televisión, sistemas digitales tanto educativos como públicos, donde el pensamiento nacional, donde la cultura o la contracultura, frente a lo hegemónico de la propaganda, porque yo no le llamo cultura a eso. si no propaganda, podamos enfrentar. N puede ser, yo reivindico lo que ustedes hacen, y ojalá se multiplique. Pasa lo mismo, yo no sé si usted se da cuenta. a nivel nacional ¿Cuántos canales tenemos? ¿Cuánta televisión tenemos? ¿Cuántas radios tenemos? para enfrentar, de modo desigual, toda la acción propagandística, violenta, degradante, entregatoria de los agentes, de los profetas del mercado, de los explotadores de aquellos que son evasores, de esos que han clavado en el lomo la succión toda la savia vital de nuestro país y se la llevan, la enajenan, la evaden.
El Paraná es una aorta sangrante por dónde se evaden miles y miles de millones de divisas, donde el contrabando hace lo que quiere sin que nosotros tengamos un estado presente que pare esa sangría. Esto que se ha hecho, de obturar la licitación, para construir el canal Magdalena y que se le permite a la vieja Montevideo contrabandista, liberal y socia menor del Imperio Británico (por eso se llama Uruguay y no se llama la Banda Oriental Artiguista) sea la que en este momento formalice el vaciamiento por una arteria fundamental, en nuestra economía interior, que es el Paraná, otra es el Paraguay, se llevan los recursos de la nación.
Entonces, creo que nos hace falta, ustedes, qué hacen radio desde su lugar me parece genial, me parece brillante, pero esto hay que multiplicarlo y esto tiene que ser política de Estado y eso es también lo que nos está faltando en la batalla cultural, igualar las condiciones de lucha, esta lucha desigual con la propaganda imperial, con la propaganda de los poderes concentrados, con la propaganda de las minorías oligárquicas, con la propaganda de la rosca latifundista que son los que realmente estrangulan a la Nación, que realmente quieren imponer un país anterior a 1880 donde los 13 ranchos, como le decía Sarmiento a las provincias, donde subgobernadores son mulatillos (niños esclavos de origen africano) que comen un plato de arroz con leche, siga siendo ese interior olvidado, siga siendo ese interior sinónimo de la barbarie, Siga siendo este país empobrecido donde la igualdad, donde las condiciones de una vida digna de los pueblos del interior vuelva a ser eso que fue antes de 1880. Ese país anterior al Estado Nación es lo que se propone.
Y esa lucha hay que darla no solo en el pupitre, no solo en el aula, hay que darla en un plano pedagógico cultural que es fundamental y es fundamental para la educación porque la educación virtual, la educación digitalizada, las plataformas de Internet, son totalmente útiles si se las utiliza para el bien común.
Hasta el momento yo noto que la hegemonía la tiene, esto que hoy se llama inteligencia artificial, que ya te dicen el Facebook que cosas te tienen que gustar que mensaje te tienen que mandar y como manipular. Como la vieja novela de George Orwell, 1984, cómo ese Gran Hermano manipula las conciencias colectivas de la gente. Bueno, en todo eso tenemos que reaccionar los argentinos. Y desde ese lugar una de las políticas culturales y una de las políticas educativas a desarrollar es esa. No basta con tener un canalcito que sea el que diga «no, las cosas las estamos haciendo bien», mientras tenés a miles y miles de lenguaraces y miles de bota sucias y miles y miles de personajes colonizados diciéndonos que la Argentina es un país que no sirve, que es un país de mierda.
- Tengo dos preguntas en una, primero, mencionarte a Paulo Freire, conocer tu opinión. Y segundo, tu mirada sobre la aparición de Néstor y Cristina en el escenario político argentino.
Para empezar por Néstor y Cristina, fueron una bocanada de aire fresco, fue lamentablemente una primavera que no alcanzó para llevar adelante todas las tareas pendientes de la Revolución Nacional como digo yo, porque lamentablemente la derrota de 2015 lo frustró, pero fue una bocanada de aire fresco fue el peronismo del siglo 21, fue la recuperación del Estado fue por primera vez desendeudar a la nación, fue por primera vez de igual a igual con Lula, con el compañero boliviano Evo Morales, me acuerdo del viaje a Mar del Plata y tenerlo cortito a Bush y se planteó por primera vez la unidad latinoamericana del siglo 21. Lamentablemente no alcanzó y tenemos ya ésta oscuridad, lo de Macri y lo de ahora que nos aterra.
Eso con respecto a Néstor por el cual tengo un sentimiento muy particular, y lo mismo con la compañera. Y respecto a Freire le voy a contestar. con una frase que Freire decía ¿Qué es la educación? Y Freire respondía: «la educación es acción y reflexión del hombre sobre el mundo para transformar». Bueno, Freire construyó una epistemología pedagógica latinoamericana, la concepción dialógica de la comunicación, ya no para hablar con niños o con escolares sino para hablar con el otro, ese otro habla de un encuentro, de un encuentro pedagógico no entre el que sabe y no sabe cómo lo plantea la educación tradicional, no para formarlo metodológicamente como formamos a los maestros, porque el maestro está más preocupado que el chiquito este callado y quieto y no como se le enseñé cómo se lo forma como patriota y como ciudadano.
Digámoslo de otra manera, Freire nos enseñó lo que se llama «sentido teleológico profundo de la educación» que es formar en un mundo concreto y real como América Latina, o en ese mundo donde la educación tiene una función esencial, enseñarnos a develar los secretos, las contradicciones y las particularidades presentes. Es decir, alfabetización significaba «concienciación». Terminemos con la educación llamada «bancaria» dónde al chico le abren la cabeza y le meten un montón de contenidos que ignora, que olvida o que repite de memoria como un loro y le enseñemos cuestiones inmediatas, concretas, reales y lo que él llamó significativas.
Entonces, Freire tiene una relación profunda con todo esto comunicacional de lo que hablamos, no sé si se entiende. Freire es, además, una deuda pendiente del sistema educativo que, como usted bien lo ha dicho, no se enseña a Freire. En la carrera donde yo soy egresado hay una materia dónde lo refiere a Freire. Tampoco se enseña a ese gran maestro que, recientemente fallecido, es el padre de la pedagogía de la liberación, Enrique Dussel
Enrique, gran filósofo argentino, extraordinario filósofo argentino, radicado en México después de un atentado en 1974 de la Triple A que quiso matarlo.
Bueno, son sujetos históricos ignorados. por nuestra educación, entonces terminando Néstor: una primavera extraordinaria, volvimos a tomar aire fresco después del horror del menemismo; y Freire, una necesidad pendiente del sistema educativo. Es hora de empezar a aplicar no la acción pedagógica de Freire en sí, porque estaba pensada para un Brasil y su sistema educativo, sino la adecuación del pensamiento «freiriano» a nuestro sistema educativo, público, nacional y estatal.
Yo estoy disponible para esto, para lo que yo llamo la Causa Nacional y Popular. Estoy disponible las 24 horas.



