
Desindustrialización y geopolítica: el duro diagnóstico de Cristian Desideri sobre el acuerdo Mercosur-Unión Europea
En una reciente entrevista radial, el ingeniero Cristian Desideri, coordinador del Foro de Reflexión Empresarial, analizó con crudeza el panorama internacional y la posición de Argentina frente al acuerdo Mercosur-Unión Europea.
Tras su regreso de España, Desideri advirtió sobre las fuertes tensiones sociales en Europa, donde los agricultores han salido a las calles con pancartas diciendo que “el Mercosur es la finalización de la agricultura en Europa”. Según el especialista, el sector agropecuario europeo posee una gran capacidad de lobby, lo que ha llevado a que el acuerdo sea elevado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para su revisión.
Desideri subrayó la falta de una estrategia coherente por parte de la Cancillería argentina, contrastándola con la firmeza de sus socios y competidores. “La Argentina ha sido zigzagueante, en este caso de estos veintiséis años. Hasta la firma de hace unos días ha tenido distintas. De posicionamientos con respecto a que, bueno, la Argentina no tiene política de Estado en ningún área y tampoco en la exterior”. En este sentido, destacó que Brasil, a través de Itamaraty (Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil), mantiene un lineamiento preciso que no cambia según el color político del gobierno de turno, permitiéndole liderar las negociaciones del bloque.
El análisis se extendió a la inestabilidad de las alianzas internacionales del país, calificando la política exterior reciente de manera tajante. “En el caso argentino vos sabés muy bien que por momentos somos, eh, la entrada estratégica de Rusia en América Latina. Después y nos abrazamos con Putin. Después fuimos a China y les dijimos somos la base estratégica de China en América Latina desde Argentina y ahora tenemos relaciones carnales con Estados Unidos, con la administración de Milei. Es decir, somos un mamarracho”. Desideri insistió en que Argentina debe dejar de ser “tribunera” y empezar a defender el interés nacional.
Sobre el ascenso de China, el ingeniero fue categórico al señalar que el gigante asiático está “arrasando” en sectores donde antes Europa era líder, como la industria automotriz eléctrica. Explicó que China no solo domina la manufactura, sino que ha alcanzado un potencial tecnológico y militar sin precedentes, graduando más ingenieros por año que el resto del mundo junto. Mientras tanto, Europa intenta reindustrializarse y atraer talento joven en disciplinas como la inteligencia artificial para no perder la carrera tecnológica.
En contraste con las tendencias globales, Desideri alertó que Argentina parece ir en sentido opuesto. “Nosotros vamos en camino. Exactamente inverso. ¿Y qué significa esto? Bueno, significa que estamos consumiendo dólares prestados de la Argentina. No genera. Es decir, entrenamiento puro y duro”. Criticó la apertura indiscriminada de importaciones que permite comprar productos electrónicos y de indumentaria por aplicaciones, lo cual, según su visión, se está realizando “a tontas y a locas sin sin ningún tipo de graduación del comercio exterior”.
Finalmente, el coordinador del Foro de Reflexión Empresarial caracterizó el modelo económico del gobierno de Javier Milei como uno que busca una “economía primarizada de la minería, del gas, del petróleo y de algunos sectores de la agro ganadería”. Advirtió que, de no replantearse la necesidad de ser un país industrial con base tecnológica, el destino será el de una economía de enclave extractivista con altos niveles de desempleo y bajos salarios. “La discusión es la contradicción principal si queremos ser productivos, si queremos ser industrialistas para generar nuestro propio desarrollo o ser solamente maquinas importadoras de una economía de enclave extractivista”.



