
El FTEL reclama cancelación de toda la deuda y recomposición salarial para el inicio del ciclo lectivo 2024
El sábado 3 de febrero, tras deliberaciones y la decisión mayoritaria resuelta en asamblea y con mano alzada, el Frente de Trabajadores en Lucha resolvió la “cancelación de toda la deuda y recomposición salarial para el inicio del ciclo lectivo 2024”, apuntaron.
El balance hecho a partir de la experiencia real que viven los trabajadores docentes y la difícil tarea en el manejo de la economía doméstica, que se hace imposible, describieron el “descomunal deterioro salarial, la enorme deuda de los conceptos nacionales que forman parte de los haberes totales y el brutal ajuste que de manera impiadosa cae sobre las espaldas de nuestras familias”.
La mención al ajuste que los argentinos hemos sufrido durante estos años y profundizado en este mes y medio de gobierno de Javier Milei, “signado por recortes muy significativos por parte de Nación (de cuyos alcances totales aún no tenemos total certeza, pero que entre ellos sí se encontraría el fin de los fondos nacionales para garantizar un piso nacional), y que empalman con una decisión política del Gobierno provincial de profundizar una política de destrucción del poder adquisitivo de los ingresos para dibujar equilibrio fiscal”, alertaron desde el FTEL, agregando el incumplimiento de actualización de los códigos 960 (Movilidad) y 390 (Pasajes).
Las medidas resueltas por la Asamblea provincial fueron descriptas en un comunicado: 1-Concurrir a la reunión para discutir una real y genuina recomposición para el conjunto de los trabajadores de la educación. 2-Expresar de manera categórica que de no haber avances en las discusiones salariales, no están dadas las condiciones para iniciar las clases. 3-Exigir allí la cancelación con fecha concretas de toda la deuda y presentar una propuesta de carácter gradual, totalmente en blanco, que no sólo absorba esos componentes cuyos rubros hoy constituyen esa deuda, sino que además implique un aumento real y efectivo que recomponga las enormes pérdidas. Haciendo especial hincapié en mejorar no sólo el poder adquisitivo del salario, sino también ir licuando la enorme masa de salario en negro que destruye pirámide de antigüedad y perjudica las jubilaciones, apuntando a que la provincia se haga cargo de estas sumas.
En este sentido, plantearon la recuperación de “la referencia histórica de un básico que tienda a los U$S 200 (lo que significaría hoy un básico de $169000), junto a un piso de $450 mil para el cargo testigo, lo que se traduce en un efecto concreto de aumento real con casi total rearme de la pirámide salarial”, explicaron.
Además, advirtieron la intransigencia que mostrarán frente al acoso policial y gubernamental persecutorio contra todo tipo de reuniones de trabajo sindical “Repudiar todo acto de represión, criminalización y restricción de la protesta social por parte del Estado hacia los trabajadores que ejercen sus derechos. Repudiar el hostigamiento policial uniformado y de civil en el marco de la asamblea, con prácticas intimidatorias”, resaltaron.
Enumeraron también una serie de reclamos que formarán parte en la mesa de discusión paritaria: Exigir aumentos en las partidas de comedor, actualización de haberes de jubilados, estabilidad laboral de porteros y cocineras, finalización de obras de infraestructura pendientes y repudio a la reducción de partidas discrecionales nacionales que iban dirigidas a obras escolares de toda la provincia.
Decidieron, además: Retomar discusión sobre una política de vivienda para docentes a través del IPRODHA y pasar a un cuarto intermedio la asamblea para convocar a toda la docencia a la Plaza 9 de Julio a las 14 hs. el día martes 6 para luego de la reunión con la patronal analizar y decidir en conjunto un plan de lucha provincial.



