
El secretario de Derechos Humanos adelantó qué ocurrirá con la ex ESMA
El secretario de Derechos Humanos del gobierno de Javier Milei, Alberto Baños, echó por tierra las ilusiones negacionistas de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien había expresado días antes del balotaje su intención de que las 17 hectáreas de la ex Escuela Mecánica de la Armada (ESMA) sean “disfrutadas por todo el pueblo argentino”, y confirmó que el predio y sus actividades seguirán funcionando como hasta ahora.
“La UNESCO lo declaró patrimonio de la humanidad para la memoria de lo que fue la detención, tortura y muerte de adversarios políticos y además rige una medida judicial de no innovar sobre el predio completo de la justicia federal; por lo tanto, no se puede tocar”, aseguró Baños en declaraciones radiales.
“La UNESCO lo declaró patrimonio de la para la memoria de lo que fue la detención, tortura y muerte de adversarios políticos y además rige una medida judicial de no innovar sobre el predio completo de la justicia federal; por lo tanto, no se puede tocar”, aseguró Baños en declaraciones radiales.
La propuesta de Villarruel
La polémica sobre posibles cambios en la ex ESMA, un campo de concentración por el que se estima que pasaron 5000 hombres y mujeres durante los años del terrorismo de Estado, comenzó días antes del balotaje, cuando Villarruel planteó que “podría ser disfrutado por todo el pueblo argentino, sobre todo porque en su momento había sido destinado para crear escuelas, que es lo que más necesitamos”.
“Creo que hay que pensar en tener una visión amplia de los derechos humanos que nos incluya a todos y que nos permita –con el paso del tiempo y con mucho respeto– cerrar las situaciones que nos duelen como sociedad”, añadió entonces Villarruel, que proviene de la familia militar y tiene una larga trayectoria en organizaciones que ven con buenos ojos lo hecho por la dictadura.
Esa propuesta generó el rechazo de varios grupos y referentes de derechos humanos, entre ellos Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, quien denunció que Villarruel busca no dejar rastros de lo sucedido, tanto de los crímenes perpetrados como de las resistencias que surgieron en estos años. “La historia no se va a borrar porque para eso estamos los organismos y el pueblo argentino”, afirmó la referente del movimiento de derechos humanos.
Fuente: P12



