
Por qué se viene la tercera presidencia
La encrucijada histórica y el clamor popular
Durante la apertura del ciclo Con Fundamento Kriollo por Radio Lateral, Sergio Centenaro expuso un diagnóstico categórico sobre el presente sociopolítico de la Argentina, definiendo la coyuntura como un límite inexorable generado por el avance del modelo neoliberal.
Frente a los micrófonos de la emisora misionera, Centenaro remarcó que el país atraviesa un escenario de extrema gravedad institucional y económica donde los sectores populares se encuentran despojados de sus derechos más elementales, demandando con urgencia la reconstrucción de un liderazgo transformador. “Nos han llevado hasta el límite. Será muy complicado lidiar con tribunales extranjeros una vez más. Será muy complicado auditar el desastre que está dejando este gobierno, que cerró las puertas del estado para las grandes mayorías y dejó a su vez puertas giratorias para que un grupúsculo de ricachones pueda engrosar más sus arcas”, advirtió con crudeza en su alocución.
El conductor profundizó sobre la imperiosa necesidad de que el peronismo asuma el desafío de volver a conducir los destinos de la patria sin titubeos ni concesiones a los factores del poder real. En ese pasaje, recordó críticamente la experiencia de la gestión del Frente de Todos, fustigando la debilidad política de Alberto Fernández para dar las disputas de fondo que demandaba el mandato popular. Con tono admonitorio, sentenció que el ex mandatario “se arrodilló al poder, a mitad de camino, y compró peleas con Cristina en vez de enfrentar a los factores de poder y tocar intereses, que era lo que el pueblo necesitaba”, evidenciando que cualquier proyecto que carezca de audacia está condenado a la frustración.
Para dimensionar la magnitud de los desafíos pendientes, el periodista trazó un detallado recorrido histórico por las tres presidencias del General Juan Domingo Perón, subrayando que las transformaciones profundas siempre estuvieron acompañadas de una feroz resistencia oligárquica. Recordó cómo la primera etapa (1946-1952) consagró la soberanía económica con el IAPI, la nacionalización de los ferrocarriles y los servicios públicos, el aguinaldo, las vacaciones pagas y la irrupción protagónica de Eva Perón con el voto femenino, frente a una oposición que nunca toleró la justicia distributiva. En palabras de Centenaro: “Pero qué bravo que estuvo siempre. No hay, en esta escalera, no hay ningún descanso. Es… empezás a subir y no paras más con todo tipo de trabas en el camino”.
La evocación histórica prosiguió con el asedio sufrido en el segundo mandato peronista, signado por el boicot económico, la prensa hostil y la violencia golpista que derivó en la masacre del bombardeo a Plaza de Mayo en junio de 1955 y la Revolución Libertadora. Asimismo, puntualizó el retorno de Perón en 1973 tras dieciocho años de proscripción, triunfando con el sesenta por ciento de los votos en un clima de profunda polarización interna y mundial que culminó con su fallecimiento en julio de 1974. Este paralelismo sirvió para ilustrar que los gobiernos nacionales y populares jamás transitaron caminos despejados, sino senderos plagados de extorsiones institucionales y mediáticas.
Al tender un puente con la historia reciente, Centenaro equiparó aquellas epopeyas con los gobiernos de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner, reivindicando la firmeza con la que el kirchnerismo respondió a las embestidas corporativas desde el conflicto de la resolución 125 en 2008. Subrayó que ante la crisis financiera internacional de Lehman Brothers, el gobierno no retrocedió, sino que avanzó recuperando los fondos previsionales de las AFJP, nacionalizando Aerolíneas Argentinas e implementando la Asignación Universal por Hijo y el matrimonio igualitario. Posteriormente, durante la segunda presidencia de Cristina, se expropió el cincuenta y uno por ciento de YPF y se recuperó la soberanía hidrocarburífera de Vaca Muerta, soportando el embate sistemático de los multimedios concentrados. En ese sentido, remarcó que “Cristina no se calla ni como presidenta, ni en el llano, ni en prisión. Cristina, no se calla”.
El editorial avanzó desenmascarando el ciclo de endeudamiento y pauperización iniciado por la gestión de Mauricio Macri y acelerado dramáticamente por el gobierno de Javier Milei. Centenaro recordó que a la sociedad se le prometió falsamente que “vamos a tener una revolución de la alegría y fue un espanto para los intereses de la clase trabajadora que, en muchos casos, compró el discurso del grupo Clarín”. En contraposición a las narrativas que atribuyen el deterioro social a un fenómeno misterioso, el periodista aclaró que la plata de los trabajadores no desapareció, sino que fue transferida hacia la cúpula empresarial mediante una concentración brutal del ingreso que condena a las familias a la miseria y destruye la inversión estatal en salud y educación.
En el cierre de su reflexión matutina, Sergio Centenaro sintetizó la encrucijada histórica apelando a la memoria afectiva y a la convicción militante del pueblo argentino. Proclamó que así como en el siglo XX la Patria necesitó a Perón y en 2003 a Néstor Kirchner, la hora actual exige el regreso de la máxima estadista viva para derrotar definitivamente al proyecto de desguace libertario: “Y claro que ahora con esta finalización de gobierno de Milei, necesitamos que vuelva el General. O, Cristina en el 55 o Perón en el 2027. Necesitamos estadistas de verdad, valientes de verdad, que enfrentan al poder y tomen decisiones y toquen intereses. Es Cristina. Cristina, Perón o Néstor en 2027. La tenemos a Cristina. Vamos con Cristina”.



