
Fernando Borroni: “El ‘albertismo’ no existe ni va a existir: Alberto no tiene identidad política”
Por Conrado Ugarte
Ante los distintos acontecimientos que se vienen dando en Argentina en estas últimas semanas: las preocupantes internas en el Frente de Todos, el acuerdo con el FMI, el indiscriminado aumento en los precios de los alimentos o las idas y vueltas del Presidente Fernández, la Red de Comunicación Popular – Redcom se ha comunicado con el escritor, periodista y analista político, Fernando Borroni*. En la entrevista realizada por Conrado Ugarte, Borroni abordó distintos ejes, y profundizó sobre la situación política, social y económica de la Argentina en el actual contexto nacional y regional.
Haciendo hincapié, en la realidad que se vive al interior del FdT, y si el Presidente ha salido fortalecido o no tras el acuerdo con el FMI. Dando también, su particular perspectiva a futuro. No podemos cerrar esta entrevista sin preguntarle a Borroni, por la lideresa Milagro Sala.

Entrevista a Fernando Borroni
Redcom: – ¿Qué análisis haces de las fuerzas del oficialismo, por un lado, y por el otro, de las de la oposición tras el acuerdo con el FMI avalado por el Congreso de la Nación? ¿Cuál es la realidad política en este sentido
Fernando Borroni: – Lo primero que deberíamos señalar es que, todo lo que está ocurriendo en el Frente de gobierno, por supuesto que la tensión siempre preocupa, los niveles de tensión que van creciendo claro que preocupan, pero que no deberían sorprender. Quiero decir, nadie podía imaginar que iba a haber una unidad política de gobierno si no había previamente una discusión política dentro del Gobierno. Por ejemplo, contrarrestar al Fondo. Creo que lo que está faltando es discusión política al interior del Gobierno. Entonces, en una problemática con el Fondo, se expresa, y se expresa con claridad. Nadie puede sorprenderse que Alberto Fernández sea un moderado, lo ha sido toda la vida. Nadie puede sorprenderse que él mismo no tenga una posición mucho más firme, mucho más dura, ante determinada situación. Entonces, si uno lo analiza con los elementos de la historia que cada uno representó, bueno, sorprendernos no nos debería sorprender, pero, sin embargo, preocupa. Preocupa porque está claro que una ruptura del Frente de gobierno significa generar la posibilidad de que la dereecha vuelva. De igual manera, la forma, la falta de política, la falta de gestión concreta que tiene el Gobierno de Alberto Fernández, también le abre las puertas a la derecha. Esta, me parece que es la situación compleja hacia adentro, en lo que tiene que ver con nuestro país.
R.: – El acuerdo con el FMI ha profundizado ciertas diferencias preexistentes en el Ejecutivo nacional y en el Frente de Todos. ¿Cómo ha quedado el escenario político tras la aceptación del acuerdo? Alberto, ¿salió fortalecido o debilitado? ¿Percibes algún signo de ruptura?
F.B.: – Todavía no se puede generar ningún análisis. Por lo menos para mí, no se puede llegar. Porque en realidad, a ver… Alberto no ha salido fortalecido con esto, claramente no. Hay un sector, al cual yo le digo los 5 jinetes del Apocalipsis, que son los que permanentemente le hablan a Alberto para que él rompa con el kirchnerismo, le hacen creer que este posicionamiento ni blanco ni negro, siempre titubeante, tratando de igual a igual a [Gerardo] Morales, o a una persona del campo nacional y popular, no lo favorece. Este sector, le dice a él que lo favorece porque hay un sector de la clase media que ya no quieren más el kirchnerismo, que ya no quiere más la violencia discursiva del kirchnerismo; bueno, esta es la fantasía que le genera este sector y él la compra porque siempre creyó en eso. No olvidemos que los planteos que hoy tenemos en el Frente de gobierno son los que estuvieron antes de ser un Frente de gobierno, digo, o ¿para quién jugó Alberto Fernández en ese momento?. O ¿para quién jugó Sergio Massa?. ¿Jugaron más para Macri o jugaron más para Cristina Kirchner en los años de Macrí? La verdad es que jugaron más para Macri. Después, se dieron vuelta porque necesitaban la “unidad” para ganar. Seamos sensatos, le guste a quién le guste, esto sigue siendo un dato de la realidad. Yo no creo que Alberto salga fortalecido, para nada. Y ¿qué es lo que va a pasar con el Frente?, no lo sé. Porque todavía no habló una parte fundamental del Frente, que es el kirchnerismo y que es el más crítico. Que Máximo Kirchner haya decidido renunciar a la Presidencia de la bancada del FdT en Diputados, significa eso. Nada más. Ahora, Cristina no se ha expresado. Yo no veo a una Cristina rompiendo con el Gobierno, porque ella no va a desarmar lo que ha construido, Sí veo la posibilidad de que la Cámpora empiece a separarse de la gestión de gobierno, pero Cristina, va a seguir siendo Vicepresidenta asumiendo su responsabilidad. Su organización política más fuerte, y la parte que representa el Movimiento, marcando las diferencias. Llegará un 2023 con internas, no la veo a Cristina renunciando. Tampoco veo a una Cristina callada y en silencio bancando lo que dijo el Presidente hoy (por el martes), que me ha parecido de una enorme gravedad, de injusticia además. Entonces, en el medio de este conflicto decir: “Yo valoro mucho a Cristina y a Máximo, pero no existen los Gobiernos colegiados y el que toma las decisiones soy yo”. Es cierto que no existen los Gobiernos colegiados, pero lamento que el Presidente no entienda lo que es gobernar un frente de gobierno. Un frente de gobierno que lo ha elegido a él para representar a un Frente. A mí me gustaría hacer una encuesta con el 48% que lo ha votado a Alberto para preguntarle: ¿vos votaste a Alberto o votaste a un Frente de gobierno? Yo pienso que será abrumadora la diferencia que va a decir: – Nosotros votamos a un Frente de gobierno. Alberto en sí mismo no lo enunció nadie, ¿o sí?. Me parece interesante, ¿no? Porque si el Presidente se preguntara esto, esta es la respuesta de por qué se tiene que sentar a dialogar. Ahora, si él está con que, las decisiones son mías, no consulto con nadie, construyo a través del anti-kirchnerismo dentro de Gobierno. Y el kirchnerismo también tiene sus defectos, porque hay mucha soberbia, muchos de los que deciden, una lógica del encierro en la discusión política, bueno, todo esto termina chocando, y así vivimos lo que vivimos.
R.: – De acuerdo a esta línea que planteas y de cara al 2023, cuál es tu proyección. ¿Cristina correrá por otro andarivel que Alberto, Massa, Morales? Te lo pregunto porque el día 24 de marzo posiblemente anuncie un nuevo espacio: Sinceramente.
F.B.: – No. Yo no creo que Cristina construya otro espacio. No creo. No tengo esa información. De lo que sí tengo información es de que probablemente, por estos días, Cristina hable a través de una carta, a través de un video o ella personalmente. Lo que está claro es que…, a ver, yo nunca me iba a imaginar que se seguiría subestimando tanto al kirchnerismo. Al kirchnerismo se lo ha subestimado durante el último Gobierno de Cristina, se lo ha subestimado durante los cuatro años de Macri, y se lo subestimaba diciendo “no vuelven más”, persiguiendo a Cristina y persiguiendo a su hija Florencia. El propio movimiento peronista lo subestimó. De acuerdo a dirigentes como el “Chino” Navarro, como Pérsico, diciéndole a Cristina que ya terminara. Y la verdad, es que terminaron volviendo al poder de la mano de Cristina. Desde el campo nacional y popular se hizo lo mismo con Macri, se lo subestimó, y se lo está subestimando ahora. Yo no lo subestimo, hoy. Macri se ha ido con el 40% de los votos. No subestimen a Macri. Y no subestimen a Cristina. Y digo esto porque el Gobierno está subestimando a Cristina, el Gobierno está convencido de que si rompe con Cristina construye una fuerza: el “albertismo”. El “albertismo” no existe ni va a existir. Sabes por qué no va a existir, porque Alberto no tiene identidad política. Los que carecen de identidad política no pueden tener nunca un “ismo” por detrás. Porque el “ismo” es, realmente, la síntesis de lo que representa. Qué es el Peronismo, uno puede explicar un montón de cosas. Qué significó el kirchnerismo, y tiene un montón de hechos políticos. Ahora, el “albertismo” qué es, ¿Santiago Cafiero? ¿El “chino” Navarro?… ¿Esto es el “albertismo”? Bueno, vale lo que vale, y dura lo que dura. Dicho esto, reitero, no subestimaría al kirchnerismo y no subestimaría a Cristina. Es cierto lo de esta frase: “Sin Cristina es imposible, con Cristina sola no alcanza”. Bueno, está bien, el problema lo va a tener Alberto, el problema lo va a tener Sergio Massa. ¿Por qué? Porque a la que los trajo de vuelta, la que les dio vida política, ahora la quieren correr. Perfecto, córranla y veremos cómo les va en el 2023. Por supuesto que, si Cristina solo va, tampoco va a tener 2023. La diferencia está en que a Cristina lo que le sigue tirando es el caudal político, inamovible, de un 30% de los argentinos que la aman. Y a Alberto le va a quedar ser el triste presidente que manejó la pandemia y que no pudo hacer nada más. Lo que digo es, que tenemos que aplicar sensatez para bajar la soberbia que hay dentro del Frente de gobierno.
R.: – Pasemos al plano económico. Respecto a lo que ha dicho Alberto Fernández en su anuncio -que en definitiva mostró sus cartas al poder real- sobre que el lunes daba comienzo la “guerra contra la inflación”, un tema estructural y endémico en Argentina. ¿Cuál es la batalla real que se debería dar y que de momento nadie se ha animado a llevar adelante? ¿Solo garantizarán precios justos a baja?
F.B.: – La verdadera disputa económica que hay que dar es una disputa estructural, es la disputa por un Modelo. Por supuesto que el control de precios sirve, pero son pocos productos, y que sirve un tiempo, porque luego esos sectores formadores de precios le doblan la mano al Gobierno y el gobierno cede. Y esto es un problema. Me parece que uno de los temas a resolver son las retenciones. Tiene que haber retenciones. No puedes sostener ganancias millonarias de algunos sectores del campo y tener 18 millones de pobres. Lamentablemente, el Presidente cuando sale a decir: la “guerra contra la inflación” –y esto te lo digo porque es una información que yo tengo-, en ningún momento -cuando dijo lo que dijo- estaba anunciando que se venían medidas. En el discurso se le escapa decir que el “viernes empieza la guerra contra la inflación”, y tuvo que salir su equipo económico en 48 a armar un plan. No había un plan. No había planificada una guerra contra la inflación, fue una frase que luego generó que el viernes, cuando tuvo que hablar no anuncie nada, porque nunca hubo nada en la cabeza. Qué han aplicado ahora, el control de precios que ya estaba, que no es otra cosa que los precios cuidados de Cristina, aplicaron el fideicomiso para el trigo, entre otros, y que no va a lograr bajar el precio del pan; pero que, además, lo establecieron 7 días antes que el presidente lo haya hablado. Y luego, palabras. Ahora, si vos no terminas de enfrentar al poder real, y si no tenés una política económica abarcativa, una política económica que diga señores aquí hay que enfrentar a los oligopolios, cómo puede ser que la empresa Arcor el año pasado cuando la Argentina estaba destruida por la pandemia, cuando crecía el desempleo, cuando se disparaban los precios, haya declarado 140% más que el año anterior. Ahora bien, si para vos Arcor vale lo mismo que un Pyme, no lo solucionas más. Entonces, es la lógica de, pobre Milagro Sala, pobre Milagro Sala, pero te fuiste con Morales. Uno plantea todo esto y por las redes te dicen, Fernando te hiciste opositor. No, no me hice opositor ni dejé de ser oficialista, ni soy oficialista y dejé de ser opositor. Tiene que ver con que podamos revisar lo que nos pasa, y lo que nos pasa es que estamos enfrentando a un Presidente que no tiene rumbo. Todos estamos girando en redondo porque falta conducción política, porque falta decisión económica, porque falta un camino a seguir. Ojalá se solucione, apostamos a ello.
R.: – Ya se torna sintomático que el Presidente toma una medida fuerte, como puede ser en el caso de Vicenín y su expropiación, y luego coloca el freno de mano y retrocede frente a ciertas presiones. Tú acabas de mencionar al Poder real, ¿quiénes son, quién está detrás de ese poder? O mejor aún, ¿Cuando hablamos de poder real a qué nos referimos en realidad?
F.B.: – Personalmente, creo que el poder popular organizado es parte del poder real, que confronta contra el poder real tradicional. Hoy en día, los poderes reales en la Argentina claramente son: el Fondo Monetario Internacional y aquellos acreedores con los que hemos quedado endeudados a 100 años, y que presionan todo el tiempo y tratan de boicotear las decisiones económicas. El poder real también son los bancos. Argentina es uno de los países donde los bancos ganan más porcentaje en el mundo, no del Continente. Frente a estos porcentajes de ganancias que se llevan, habría que poner un impuesto a los bancos. Por supuesto que también hay una porción del poder real en la producción, en Clarín y en los medios de comunicación, en Rocca, en la UIA, en la Sociedad Rural… Todos estos sectores, han actuado contrariamente a los gobiernos populares. El tema es, cómo los enfrentamos. Ante esto, algunas veces ha salido bien, otras mal. La 125 les salió mal, no pudieron lograr el objetivo económico, pero sí acumuló poder político. Se ha movilizado por el mundo la 125. Ahora bien, el problema está en el presidente, quiere seguir construyendo mesas de diálogo. Es la gestión de las mesas de diálogo, y no le ha funcionado ninguna hasta ahora. Es ignorante de la realidad. EL Consejo Económico no sirvió para nada, la mesa contra el hambre no sirvió para nada, la reunión con los supermercadistas, que tuvo Guzmán hace un año atrás para que controlen los precios, no tuvo la aceptación esperada, pero ahora, para el viernes se ha anunciado la Mesa de diálogo… Mientras tanto, más de la mitad de nuestras niñas y niños menores de 18 años son pobres. Pero, vamos a la Mesa de diálogo. Muchos pueden decir, bueno, si no quieres la Mesa de diálogo qué. Lo que quiero es un estado fuerte, que tome las medidas que tenga que tomar y que sepa que se tiene que aguantar las consecuencias. Y para eso, cuando vengan las consecuencias, ahí está el poder real del campo nacional y popular organizado que se moviliza. Ahora, que la CGT, que los movimientos sociales, acompañen al Gobierno por medidas a favor del Puebl y no por internas contra el kirchnerismo. Alberto tiene lo que Cristina no tenía, que es: toda la CGT unida atrás, a los Sindicatos por fuera de la CGT, como ATE atrás, todos los Gobernadores encolumnados, el Movimiento nacional y popular representado en todas las expresiones del Frente de gobierno, y a la conductora nacional del Movimiento como vicepresidenta. Todo esto parece que no le alcanza para dar la disputa. Bueno, entonces no sé.
R.: – Has mencionado el tema del hambre en Argentina y es un flagelo que nos atraviesa a todos. El 50% de las y los argentinos está sumido en la pobreza, en la indigencia o en el desempleo. ¿Cuál es tu percepción al respecto? ¿Cuáles son las señales de auxilio que emite la sociedad y no están siendo respondidas por el Gobierno?
F.B.: – Estoy muy preocupado. Porque en los barrios más humildes de la Provincia de Buenos Aires no llegan ni los bolsones de comida. Lo siento y mucho. El otro día entrevisté en un programa de la 9.90, el sábado por la mañana, al Pitu Salvatierra y él mismo te dice: – No podemos comprar ni el pan del mate cocido. Pero hoy, el Gobierno habla con la presidenta del FMI, y lo pone como una buena noticia. En los barrios de la provincia de Buenos Aires ¡no pueden comprar pan para el mate cocido! No llegan los bolsones con comida. El otro día había 6 cuadras de los Movimientos sociales en la 9 de Julio, a los pies del Ministerio de Desarrollo, para pedir Programas sociales, y el ministro no los atendió. Y el problema ¿es el kirchnerismo?, el problema ¿es Máximo Kirchner?, digo, al que no conozco, no hablé en mi vida y ni lo vi personalmente en mi vida. Por eso, pregunto, en la política, el problema ¿es Máximo Kirchner? Cuando hay un ministro de Desarrollo que no atiende a los trabajadores, a la gente que a lo mejor no tiene ni trabajo. Es un gobierno peronista ¿no? Entonces el problema es, obviamente que esta situación económica no la ha inventado Alberto, la generó Mauricio Macri, la generaron estos espacios de poder y la generó la pandemia. Pero si para salir de eso queremos hablar con los mismos que la generaron, y acordar con los mismos que la generaron, estamos en problemas. Así no vas a salir. Pero porque hay intereses distintos, es que no vas a salir. El otro día el presidente de la Nación decía: “la inflación es un problema de todos, la vamos a solucionar todos juntos”, y no es verdad. No la vamos a solucionar todos juntos. Por supuesto que no le podemos pedir a Alberto –porque tampoco no seamos insensatos-, que luego de la pandemia y de todo lo que hemos vivido, transforme la economía en un año. Yo no le voy a pedir a Alberto que erradique la pobreza, me encantaría, pero no, porque tampoco lo ha hecho Cristina, porque tampoco lo hizo Perón y tampoco lo hizo Alfonsín. No lo ha hecho nadie. No quiere decir que sea imposible, no es imposible el erradicar la pobreza. Ahora lo que pretendo es que de verdad, de verdad, se haga en algún gobierno. Mira, yo prefiero que si este Gobierno, en 2023, va a perder las elecciones contra la derecha, prefiero que las pierda porque dio las batallas necesarias y el pueblo no estuvo a la altura para acompañarlo, y no por no haberse animado a dar las batallas. Si tenés que perder, perdé con las botas puestas.
R.: – Así como el hambre, la indigencia, la inflación, el FMI, son temas centrales y problemáticas estructurales, otro nudo gordiano argentina es la Soberanía. Un “macro concepto” complejo que contiene, a la soberanía territorial, alimentaria, de recursos naturales, económica, comunicacional y política. Visto lo visto y en referencia a las marchas y contramarchas de Alberto Fernández ¿Crees que en algún momento se va a embarrar las botas y va a generar políticas de Estado en cuanto a nuestras soberanías?
F.B.: – Interesante el planteo. Mira, soberanía mediática, soberanía comunicacional, no. Rotundamente te digo que no lo va a hacer. Y no lo va a hacer por varios motivos. Vuelvo a lo mismo, para todos los que se enojan, (y perdón que cada tanto diga “a todos los que se enojan” porque en esta semana, todos los que hace 10 días me querían, ahora no me pueden ni ver) Porque en el Gobierno de Cristina, mientras se luchaba por la Ley de Medios Audiovisuales, el hoy presidente la votaba en contra. Porque, a decir verdad también, el presidente nunca prometió un cambio en la Ley de Medios y porque además Alberto dijo que para él la información era un “negocio”. Y en el campo nacional y popular entendemos que la comunicación es un derecho y no un “negocio”. Entonces, conceptualmente nunca va a hacer algo en este sentido. Además, este Gobierno le paga más pauta a Clarín y a La Nación que la que le pagaba Mauricio Macri.
Después bueno, me parece que la soberanía que tiene que ver con lo económico va a ser muy difícil cuando exista un acuerdo con el FMI y que cada tres meses nos venga a auditar. Entonces, esto también es complejo. Yo creo en los procesos. Y en este sentido, me parecía que se podía comenzar un proceso acompañado por la región en una nueva etapa, si se quiere, independentista en la región. Que no tiene la fuerza que tuvo cuando estaba Chávez, Lula, Correa, Evo, Néstor, Cristina, pero que hay un Pueblo en toda nuestra América que está hablando y que no se le está escuchando, que se le está subestimando. Porque cuando vemos cómo ha votado Honduras (Xiomara Castro), cuando vemos cómo ha resistido Bolivia y que después hizo volver al partido de Evo Morales (MAS), cuando vemos cómo va a ganar Lula en Brasil este año (por afano), cuando vemos qué ha pasado en Chile con Boric, te estás dando cuenta hacia dónde quiere ir. Cómo ha perdido en 2019 Macri y se votó a un Frente nacional y popular; cómo hubo levantamientos en Colombia y en Ecuador pidiendo el fin del neoliberalismo, y después, cuando todos estos gobiernos llegan son tibiecitos. Y bueno, entonces me parece que se está subestimando lo que el Pueblo quiere. Es cierto que estas expresiones necesitan de una pata de apoyo para llegar al poder, esto también está claro. Lula va a hacer un acuerdo con un sector de centro-derecha porque no le alcanza. Lo mismo tuvo que hacer Cristina, y Boric ya lo ha hecho. Este es un gran problema que tenemos. No podemos llegar puros. Pero una vez que estamos, demos la pelea. Que esa porción más conservadora no termine ganándole a la expresión que realmente quiso el Pueblo.
R.: – El propio Alberto Fernández ha dicho que en su gobierno no había presos políticos, anulando y desconociendo el lawfare desatado contra funcionarios kirchneristas. Pero, la lideresa social Milagro Sala hace 6 años que está arbitrariamente presa, Presa Política. Siendo que el peronismo se ha caracterizado por liberar a los suyos de las cárceles ¿qué opinión te merece esta actitud del presidente?
F.B.: – La respuesta que te da el Gobierno, legalmente, dicen que no tienen posibilidad de indultar a Milagro. Esto es lo que te dice Alberto, no hay posibilidad de indultar a Milagro, en términos reales. Pero, lo que sí sé, con la crudeza de la sinceridad, es que aquí hay alguien que tiene que dar respuestas del por qué Milagro Sala sigue presa, y es Sergio Massa. Massa ha hecho acuerdos con Morales. No olvidemos que el vice de la primera gobernación de Morales era del Frente Renovador (Carlos Haquim). No olvidemos que Morales llega de la mano del Frente Renovador y que cogobierna en Jujuy. Entonces, cuando preguntamos por Milagro, preguntemos también por Sergio Massa. Además de la decisión del presidente. Además, también decir que el kirchnerismo no la acompañó en su totalidad a Milagro, una parte solo la ha acompañado, la otra, miraba para un costado. Entonces, si vos me preguntas por qué Milagro está presa, te digo: Milagro Sala está presa por pactos políticos. Milagro está presa por una corrupción judicial espantosa en Jujuy. Milagro está presa por una falta de solidaridad de sus propios compañeros. Milagro presa, desnuda a miserabilidad que existe en un sector grande de la política, pongamos todo sobre la mesa. Milagro Sala no sigue presa solamente porque Alberto no puede hacer nada, Milagro sigue presa por un montón de factores. Yo no veo a nadie movilizarse masivamente, no veo organizaciones políticas, sindicatos, movimientos, organizaciones del kirchnerismo, movilizarse orgánicamente por Milagro. Tengo que decir la verdad, no lo he visto. Algunos pagan muy caro el haberse comprometido con un modelo, y yo creo que Milagro es eso.
*Fernando Borroni, Periodista, Escritor, Analista político y Docente de radio y periodismo. Director y cofundador de la primera Escuela Popular de Medios Comunitarios en radio y televisión.
Fuente: REDCOM



