
Carlos Ripoll: A 52 años del crimen de odio que marcó a Misiones
Francisco Victorino “Coco” Ripoll, fue asesinado el 10 de diciembre de 1972 frente al mástil de la ciudad de Posadas (Mitre y Junín) en la sede del Partido Justicialista que funcionaba allí por aquellos años.
Tres disparos en la cabeza terminaron con su vida. Participaba de un congreso que resolvería la interna con la otra lista que integraban Gíes y Alterach.
Murió en los brazos de su hijo, Carlos Alberto Ripoll. A 52 años de aquel terrible hecho, conversamos con Carlos quien repasó los recuerdos de aquel día y compartió su mirada sobre el futuro del peronismo.
Posadas, 11 de diciembre de 2024. Cincuenta y dos años han pasado desde el asesinato de Francisco Victorino “Coco” Ripoll, padre del entrevistado Carlos Alberto Ripoll, un crimen de odio que sigue resonando en la memoria de Misiones. En una emotiva entrevista en la radio, Carlos recordó el trágico evento ocurrido el 10 de diciembre de 1972, frente al Partido Justicialista de la provincia, en Posadas.
“Ayer se cumplieron 52 años del asesinato de mi viejo”, comenzó un emocionado Carlos, quien tenía 23 años en aquel entonces. Su padre, de 58 años, había sido elegido candidato a gobernador por el Partido Justicialista y el Frente Justicialista de Liberación. Fue durante un cuarto intermedio en un congreso partidario cuando Avelino Grahl le disparó cuatro veces, tres de las cuales impactaron en la parte posterior de su cabeza. “Caminó unos pasos, yo lo pude agarrar para que no se golpeara… pero se sangró y falleció en mis brazos, aproximadamente a las 11 de la mañana”, relató Carlos, aún conmocionado por el recuerdo.
El contexto político era complejo. La época era de proscripción peronista, y Coco Ripoll, un militante activo desde la juventud de su hijo Carlos, había enfrentado detenciones en varias oportunidades durante las dictaduras. Su cercanía al peronismo, y su candidatura, lo convirtieron en un blanco potencial. Carlos explicó cómo su padre había estado recibiendo llamadas amenazantes en los días previos al atentado. “Probablemente sí, mi padre estaba amenazado de muerte”, afirmó, sugiriendo que el crimen no fue un hecho aislado.
La entrevista también profundizó en la vida de Coco Ripoll, su rol en la reconstrucción del peronismo en Misiones tras la proscripción, y su trabajo a nivel nacional. Carlos recordó la paradoja de que el funeral de su madre, un año después del asesinato de Coco, coincidió con el velatorio del padre.
La falta de reconocimiento a la figura de su padre, y a otros referentes del peronismo en Misiones, fue un punto central de la entrevista. Carlos criticó la falta de memoria histórica, no sólo por parte del gobierno provincial, sino también por algunos historiadores. “Los funcionarios de la provincia de Misiones intentan no acordarse de nada del pasado”, sentenció, mencionando la omisión de la conmemoración de otros hechos históricos como el accidente aéreo en Puerto Península en 1973.
“Mi padre está en la lista de los que deben ser olvidados lamentablemente”, concluyó Carlos, haciendo un llamado a la reivindicación de la memoria de su padre y de aquellos militantes peronistas que lucharon por la democracia en Misiones. La entrevista finaliza con un llamado a la reflexión sobre la importancia de la memoria histórica y la necesidad de recordar a las figuras clave que han moldeado la historia de la provincia. Carlos Alberto Ripoll, hijo del asesinado Coco Ripoll, sigue luchando para que su padre y la generación de militantes peronistas a la que pertenecía, no caigan en el olvido.




