
Fernando Toledo duro con la interna sindical y el PJ: “Si el acuerdo te falló y la legalidad quedó en otro lado, lo que corresponde es entregar”
En una entrevista cargada de definiciones políticas, Fernando Toledo, referente de la CGT Regional Misiones, expuso la fractura que atraviesa el movimiento obrero y el Partido Justicialista en la provincia.
Toledo defendió la legitimidad de su sector, reconocido por la Secretaría de Trabajo, frente a la conducción de José Milcíades Giménez, a quien acusó de retener indebidamente los bienes de la central obrera. “A la fecha no se han hecho las consecuentes, digamos entrega de sede y libros”, denunció Toledo, señalando que esta actitud responde a un “pase de factura político” y genera un desfinanciamiento que debilita la organización de los trabajadores.
El dirigente trazó un paralelismo directo entre la situación de la CGT y la intervención del PJ misionero, asegurando que en ambos casos hay sectores vinculados a la “Renovación” provincial que obstaculizan la autonomía peronista. “Fíjense que tanto la sede del PJ como la sede de la CGT, las dos están retenidas, están usurpadas”, disparó, argumentando que el oficialismo provincial no tiene “ninguna intención de que el movimiento obrero se despegue, que el Movimiento Justicialista… se despegue digamos de la tutela de la Renovación”. Para Toledo, quienes reclaman democracia interna son los mismos que se comportan de manera “institucionalmente cuestionable”.
Toledo fue tajante al criticar a los dirigentes sindicales y políticos que, según él, son funcionales al gobierno de Javier Milei y al ajuste nacional. Diferenció entre los sindicatos “marcadamente provincialistas” y aquellos que, como el suyo, siguen una línea nacional y popular alineada con Cristina Fernández de Kirchner. “Cuando vos vas a las plazas, a las movilizaciones, no los ves a los compañeros estos que reclaman democracia… muchos están cómodos tomando mate con aire acondicionado”, fustigó, exigiendo responsabilidad a la hora de poner el cuerpo contra la Ley Bases y el protocolo antipiquetes.
La entrevista también abordó la polémica suspensión de afiliados al PJ, incluyendo a diputados que votaron a favor de las medidas libertarias. Toledo justificó las sanciones disciplinarias no solo por la inconducta política de ser “instrumentos de ajuste”, sino también por hechos de violencia física ocurridos durante la toma de posesión de la sede partidaria. Relató un episodio grave donde intentaron agredir al apoderado de la intervención: “Sucedieron porque lo quisieron agarrar a trompadas a Roberto [Fernández Meire], que en paz descanse… estaban re violentos los vagos”.
Sobre la situación de los legisladores del bloque “Unión por la Patria” que apoyaron al gobierno nacional, Toledo no tuvo reparos en calificarlos de traidores al mandato popular del 46% que votó en contra del modelo de Milei. “Se sentarán a votar la derogación de la Ley de Financiamiento de la Discapacidad… O sea, esta gente no entiende”, expresó con indignación. Aseguró que las suspensiones partidarias son medidas preventivas estatutarias y hasta “algo pequeño a lo que se merece” quién vota contra los trabajadores y los discapacitados.
Finalmente, Toledo reivindicó la intervención del PJ como un proceso necesario para sanear un padrón viciado y democratizar el partido, destacando el ingreso de “cinco mil fichas de afiliación” nuevas, muchas de ellas de jóvenes. Desestimó las críticas del “movimiento sindical misionerista” y concluyó reafirmando la necesidad de una unidad basada en un proyecto nacional, lejos de la comodidad de los despachos y cerca de la lucha en la calle: “Cuando hay que movilizar hay que estar compañero ahí y poner, eh, poner el cuerpo”.



