
Gabriel Villalba Pérez: Bolivia al borde del colapso, estado de excepción de Rodrigo Paz y la vigencia histórica de Evo Morales
En una nueva entrega de su columna semanal La Voz del Indígena Urbano en el programa Con Fundamento Kriollo por Radio Lateral, el abogado, analista político y docente boliviano Gabriel Villalba Pérez ofreció un descarnado panorama sobre la profunda crisis institucional y persecutoria que azota a Bolivia bajo el mandato de Rodrigo Paz.
Desde los primeros minutos de la transmisión, marcada por interferencias y desperfectos técnicos, el analista denunció que el aparato represivo estatal vulnera sistemáticamente las garantías individuales: “con el gobierno de Rodrigo Paz no se espera menos, ¿no? Todas las comunicaciones están intervenidas, todos somos perseguidos, acusados de narcoterrorismo. Cualquier situación, incluso de análisis político coyuntural, puede ser sindicada en la Comisión de Delitos. Por eso no es un extremo descabellado sospechar, pensar que el propio gobierno del señor Paz interviene también esta comunicación, interviene nuestras comunicaciones, puesto que es el estado de no derecho, el estado en plena vigencia, además del estado de excepción, declaratoria de emergencia que vivimos en Bolivia”. Villalba Pérez alertó que este paraguas normativo de excepción opera como un instrumento coercitivo para descabezar organizaciones sociales y encarcelar a la dirigencia popular.
El columnista profundizó en el desmantelamiento del estado de derecho y la manipulación del Ministerio Público, señalando el nombramiento discrecional de fiscales alineados con los sectores más reaccionarios. “es el extremo que estamos viviendo en Bolivia. Vivimos en un estado de excepción. La imposición del estado de excepción implica un paraguas jurídico tan amplio, tan gelatinoso, que te pueden sindicar cualquier actitud como instigación pública a delinquir, como que estarías atentando a la estabilidad del propio gobierno, que estarías pues vulnerando la estabilidad propia del Estado como tal, acusarte de terrorismo, acusarte de narcoterrorismo, es el montaje de los aparatos coercitivos y coactivos. que los ha llegado a unificar el señor Rodrigo Paz. Poniendo también a un fiscal designado por él, ¿no? El propio fiscal lo dijo, un empresario me recomendó”, denunció Villalba Pérez, graficando cómo las fiscalías departamentales fueron colonizadas por figuras abiertamente opositoras a Evo Morales.
En un interludio cargado de emoción tras exhibirse una fotografía del reciente 26 de octubre por el cumpleaños número 67 de Evo Morales, Gabriel Villalba Pérez compartió detalles de su estrecha relación personal y militante con el líder indígena, reivindicando su legado histórico y revolucionario. “Evo Morales decía, cumplo 67 años, pero me siento como de 27. Es enorme el cariño, la energía que se le transmite y que se le brinda, pues siempre estamos compartiendo con él, año tras año, todos sus cumpleaños y esta vez en pleno ejercicio de hostigamiento que hace el imperialismo norteamericano de la mano del escudo de las Américas, de la mano de el gobierno servil a los intereses norteamericanos, no iba a ser de otra manera, ¿no? Nosotros estamos con Evo Morales en las buenas, en las malas y en las peores y siempre vamos a estar con él. Creo que de eso se trata, tener coherencia revolucionaria, ¿no?”, expresó el analista, definiendo el contacto con Evo como una vivencia histórica equiparable a compartir con el Che Guevara o Fidel Castro.
Al analizar el tablero internacional y el impacto de la reciente derrota de Donald Trump en las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos, Villalba Pérez inscribió el momento político boliviano en un ciclo global de resistencia contra los autoritarismos de ultraderecha. Sostuvo que el repudio a estas expresiones hegemónicas se vislumbra en las calles de Europa y se enlaza con las luchas de América Latina: “Los totalitarismos están siendo defenestrados, están siendo atacados por los grandes conglomerados sociales que ya dan cuenta de un agotamiento del sistema”, afirmó, resaltando cómo la firmeza de Evo Morales y el protagonismo de figuras como Cristina Fernández de Kirchner y Lula da Silva continúan señalando un horizonte de emancipación regional frente a modelos económicos agotados.
En el ámbito judicial interno, el analista expuso la fractura terminal en las cúpulas del régimen tras la fuga y autoexilio del presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Romer Saucedo, hombre estrechamente ligado a Luis Fernando Camacho. Villalba Pérez reveló que Saucedo denunció que en Bolivia “se asesinan magistrados con total impunidad y con la anuencia del poder político, hablando estrictamente del señor Rodrigo Paz”, desnudando la descomposición del bloque de poder original que integraban figuras como Samuel Doria Medina, Manfred Reyes Villa y Jorge Tuto Quiroga. “A un año de gestión ha destruido la economía nacional y ha fracturado las relaciones de hegemonía que tenía al principio con relación a los diferentes actores políticos”, indicó el columnista, describiendo cómo el régimen aplica recetas de ajuste antipopular como el Decreto Supremo 5503 y habilita negocios espurios a operadores comunicacionales foráneos como Fernando Cerimedo mientras la población padece el descalabro financiero.
A pedido de Centenaro, el columnista rescató la memoria de la era de Evo Morales como el período de mayor bienestar y soberanía en la historia de Bolivia, rememorando la complementariedad económica con Argentina y la dignidad recuperada por el pueblo humilde. “Si tú revisas los indicadores de la CEPAL, del BID, del propio Banco Mundial, de UNICEF, de la propia ONU, vas a encontrar que antes de Evo Morales vivíamos en condiciones paupérrimas, similares a las de Haití. posterior a Eva Morales y durante el gobierno de Evo Morales, las condiciones del pueblo boliviano eran de lujo, incluso las mejores de Latinoamérica, ¿no? Esos elementos dan cuenta no solamente de datos fríos, sino de puntualizaciones claves y precisas, prueba documental feaciente que da cuenta de cómo vivíamos con Evo Morales y lo que hemos perdido y hemos resignado durante todos estos años de gobierno de Arce, de gobierno de la señora Áñez por 11 meses y de gobierno del señor Rodrigo Paz que para mí los tres tienen la misma lógica, ¿no? aprovecharse de la gente, cargar el peso de cualquier reforma estructural, económica sobre los trabajadores, sobre la gente humilde, no sobre los millonarios y enriquecerse familiarmente”, puntualizó con sólidos fundamentos.
Para finalizar su columna, Gabriel Villalba Pérez denunció el trasfondo racista y clasista que sustenta la persecución judicial y mediática contra Evo Morales, contrastándolo con el silencio cómplice del denominado cártel de la mentira ante el despojo actual. “Ahí vemos que no se mide a los gobernantes con la misma vara, que todo el odio a Evo Morales era un odio al indio, era un odio al campesino, era un odio al humilde que estaba gobernando y además estaba gobernando bien. Es lo que revela en el ámbito ya entrando al plano superestructural de ese rechazo y repudio y oposición que se tiene a hacia Evo Morales. Porque si analizamos como hace un momento las referencias, los datos fríos, los números fríos, los datos duros, nos vamos a dar cuenta que indudablemente el mejor gobierno que tuvimos fueron los 14 años de Evo”, concluyó Villalba Pérez, agradeciendo el espacio de Radio Lateral para romper el cerco comunicacional y hermanar las luchas populares de Bolivia y Argentina.




