
La Argentina en el “loop” de la historia: por qué, según Sergio Centenaro, “la casa siempre gana”
En una mañana cargada de reflexión política en Radio Lateral, el conductor Sergio Centenaro dio inicio a la jornada del jueves 23 de julio de 2026 con una editorial punzante titulada “La casa siempre gana”.
Partiendo de una metáfora sobre el funcionamiento de los casinos, Centenaro analizó la coyuntura argentina como un ciclo repetitivo de avances y retrocesos, donde el poder concentrado actúa como una banca que jamás pierde. Según el periodista, el país vive una suerte de “deja vú” constante, donde los logros populares son sistemáticamente desmantelados por estructuras diseñadas para perpetuar a la élite.
Centenaro explicó que la frase “La casa gana” o “La casa siempre gana” es una regla fundamental del azar que significa que los casinos siempre tienen una ventaja matemática sobre los jugadores a largo plazo. Esta lógica, trasladada a la política nacional, sugiere la existencia de un sistema estructuralmente amañado. El conductor sostuvo que el poder político y económico redacta las leyes y los sistemas electorales de modo que el pueblo participe bajo un marco legal diseñado para que el estatus quo nunca pierda el control real.
En su análisis, destacó la “ilusión de participación” que se le ofrece a la ciudadanía. Al igual que un jugador de casino cree tener el control al elegir su estrategia, en la democracia procedimental el pueblo vota opciones preseleccionadas por las cúpulas. Mientras tanto, las decisiones estructurales sobre economía, recursos y justicia permanecen en las mismas manos. Para Centenaro, la banca maneja recursos infinitos y aparatos de Estado que desgastan cualquier intento de transformación social genuina.
Uno de los puntos más críticos de la editorial fue la denuncia de las “trampas” contra la organización popular. El periodista comparó la persecución judicial y la criminalización de la protesta con la expulsión de un jugador que empieza a ganar de forma constante en un casino. Cuando el pueblo se organiza y roza la posibilidad de realizarse o cambiar las estructuras, el poder concentrado activa mecanismos de contención como el Lawfare, reformas exprés o crisis económicas inducidas.
Asimismo, el conductor advirtió sobre la fragmentación social como herramienta de control. Argumentó que, para evitar que el pueblo se realice, el poder fomenta el “sálvese quien pueda” y una polarización artificial. En este contexto de ajuste y abandono, las familias trabajadoras se ven asfixiadas por deudas, mientras la lógica del sistema les recuerda constantemente las dificultades para acceder a derechos básicos como la educación universitaria.
Finalmente, Centenaro vinculó esta estructura de poder con la situación de Cristina Fernández de Kirchner, a quien definió como una verdadera amenaza para “la casa”. Aseguró que la dirigente se encuentra proscripta porque el poder real no permite que se gobierne para las mayorías. La editorial cerró con un llamado a la unidad popular para rechazar la lógica de la resignación y detectar al verdadero enemigo de la patria, afirmando que la única forma de romper el “loop” es la organización colectiva.



