
La defensa de un Montecito lleno de historia, río y naturaleza
Vecinos unidos de Villa Cabello siguen su lucha en pos de recuperar, para los posadeños, el espacio costero al que ellos denominaron “Nuestro Montecito de Villa Cabello” y que hace unos meses fuera apropiado, sin previo aviso, por un club náutico posadeño.
“Vamos avanzando rápido teniendo en cuenta la burocracia de siempre, necesitábamos conformar una asociación civil para que el compromiso de la Entidad Binacional Yacyretá nos cedan el lote 7, ellos lograron poner el amojonamiento, que es el límite del lote 7 que pertenece a la Eby y el 8 que es de Pyrá Pytá”, explicó Fernando Molina vecino de la zona y uno de los impulsores de la defensa del “Montecito”.
Este espacio de unos 400 metros, son los últimos de costa natural de Posadas, y allí familias de la zona oeste acuden los fines de semana para recrearse, disfrutar de la naturaleza y hacer deportes.
Para los vecinos no se trata solo de un pedazo de tierra con árboles de cara al río, es un pedazo de la historia de muchas familias que llegaron a poblar la zona oeste de la ciudad capital hace más de 40 años. En verano era tradición ir con los sillones y la familia a disfrutar de la sobra en la costa del río, esa franja costera desde la avenida Centenario y Kolping hasta la avenida Piró.
La alarma se encendió hace unos meses cuando, de la noche a la mañana, un club náutico resolvió alambrar hasta el río clausurando el acceso a la última franja costera del Paraná lo que provocó la inmediata reacción de centenares de vecino que se unieron para recuperar el “Montecito” y conservar su naturaleza para el disfrute de todos los posadeños.
“Hay promesas muy sólida por parte de Yacyretá de que al formar la asociación nos cederán el lote 7 para que podamos cuidar y disfrutar todos de este espacio”, remarcó Molina. El vecino también recordó que el principal objetivo es conservar la naturaleza que hay en esa costa para que todos puedan disfrutar del acceso al río.
“Es un espacio con mucha naturaleza, con mucha cultura. Es un espacio que va desde sacar el barro que nos pedían para hacer ceniceros en la escuela hasta jugar a las escondidas con los amigos” rescató Fernando Molina rememorando viejas anécdotas de su infancia.
“Teníamos unos 13 años y veníamos a este lugar a jugar a las escondidas, muchas veces le hacíamos contar a uno de los chicos y todos nos íbamos a merendar a la casa de otro compañero y dejábamos solo al que contaba… hasta el amanecer” contó Fernando, entre risas.
“Descubrí este lugar hace poco más de ocho años, aquí venía a disfrutar del río pero en algún punto sabía que la codicia de la propiedad privada en algún momento nos iba a querer quitar este espacio, hasta que así pasó”, comentó Laura Rodríguez vecina e integrante del grupo activista defensor del Montecito.
“Hace mucho tiempo que disfrutamos de este lugar que nos hace bien físicamente y mentalmente. Por suerte encontré a mucha gente que, como yo, quieren defender este último espacio costero de la ciudad”, agregó Laura. Resaltó que es un lugar al que asisten muchas familias a disfrutar del río, la sombra y el fresco.
“El Pyrá Pytá hizo un daño ambiental muy grande porque talo y quemó muchos árboles”, denunció Laura.
La joven recordó que ese espacio aprendió muchas cosas: “acá aprendí a nadar. Aprendí a valorar el río que es algo que a los posadeños más jóvenes nos falta. Pero el río es río con su fauna y su flora también, por eso es que uno de los proyectos que estamos armando como vecinos del montecito, es recuperar a flora y la fauna de este lugar” finalizó.
Después de una jornada de limpieza de la zona, el pasado sábado los vecinos del montecito tuvieron su asamblea en la que acordaron seguir firmes en las acciones para conseguir salvar la última franja de costa natural de cara al río Paraná.



