
“La Mesa Ecuménica grita”: El Padre Rodolfo denuncia el terrorismo de estado en Paraguay y el desamparo de los presos políticos
En una entrevista cargada de compromiso social y denuncia humanitaria, el Padre Rodolfo, integrante del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, relató la dramática situación de la familia Villalba y el rol de la Iglesia en la lucha por la justicia.
El sacerdote anunció que el próximo 2 de septiembre partirá una delegación humanitaria hacia Asunción para “hacer más visible y para recordar, en esa fecha, los 6 años del asesinato de dos niñas de la familia Villalba a manos de las fuerzas de tarea conjunta, policía y ejército de del estado paraguayo”.
El relato del Padre Rodolfo detalló la persecución sistemática contra Carmen Villalba y su familia, incluyendo la desaparición forzada de su hija, “Lichita”, ocurrida tras el asesinato de sus primas. Según explicó el cura, las niñas fueron calificadas falsamente como guerrilleras por el gobierno paraguayo de aquel entonces. “Lichita es hija de Carmen Villalba y tanto Lichita como Laura logran escapar de esa balacera, de ese hecho de terrorismo de estado son abatidas dos niñas”. La tía de Lichita, Laura Villalba, se encuentra actualmente condenada a 30 años de prisión bajo un régimen de máxima seguridad en Paraguay.
La familia Villalba había buscado refugio en Argentina, residiendo durante una década en Puerto Rico, Misiones, y luego en Buenos Aires, bajo el estatuto de refugiados políticos otorgado por el gobierno de Alberto Fernández. Sin embargo, el Padre Rodolfo denunció que el gobierno de Javier Milei retiró esta protección: “con el gobierno de Milei y como nos tiene acostumbrados a no tener en cuenta la legislación que protege los derechos humanos, les retira el estatus de refugiados políticos”. Ante el riesgo de ser extraditados, la familia debió huir a Bolivia y finalmente se encuentra asilada en Venezuela.
El sacerdote también abordó el concepto de “amor político” propuesto por el Papa Francisco en su encíclica Fratelli Tutti, argumentando que la fe cristiana no puede limitarse a la asistencia individual, sino que debe buscar la transformación social. “Cuando hablamos de amor político estamos hablando de amor por el pueblo, amor por el bien común del pueblo empezando por los últimos, y ese amor no se puede desarrollar si no se erradica y no se lucha contra las causas de la injusticia social”. Rodolfo enfatizó que apostar por políticas neoliberales es incompatible con la doctrina social de la Iglesia.
Durante la charla con Sergio Centenaro, el cura en opción por los pobres criticó la falta de enseñanza de esta doctrina en las comunidades católicas, lo que lleva a muchos fieles a votar en contra de sus propios intereses o de la justicia social. “muchas veces los curas, los catequistas, los mismos obispos no somos, me parece a mí, prolijos en enseñar esta doctrina social de la Iglesia”, señaló, agregando que quien apoya el neoliberalismo siendo cristiano “está en grave pecado”.
La entrevista concluyó con un pedido de libertad para diversos líderes sociales y políticos que el sacerdote considera perseguidos por el sistema. El Padre Rodolfo cerró su intervención con una plegaria por la justicia: “sea libertad a Milagro Sala, libertad a Cristina Fernández de Kirchner, libertad a Facundo Jones Wala y libertad a todos los presos políticos por luchar. También a nuestras compañeras presas políticas en Paraguay torturadas”. Sergio Centenaro calificó el caso de los Villalba como un “escándalo por donde lo mires”, celebrando la claridad de los curas que ponen el cuerpo en la calle.



