
Mercado Central: Bruja Silveira, “Queremos que los misioneros tengan en su mesa lo que necesitan”
Entrevista a Diego Silveira, operador del Mercado Central de Posadas. Una charla a fondo sobre los intereses en pugna dentro del mercado, las amenazas que sufrió y las claves de un crecimiento marcado por su apuesta a compartir las ganancias.
Por Sergio Centenaro
Puede ocurrir que la formación de precios no sea la prioridad para personas que se consideran a sí mismas “consumidores finales”, sin embargo, en la cadena o construcción de precios, se encuentran una serie de actores que conviene analizar a la hora de establecer las razones que obligan al ciudadano común a pagar determinado precio.
La actividad dentro del Mercado Central de Posadas, tiene varios entuertos que vamos a aclarar en esta nota. Por lo pronto, el crecimiento exponencial que documenta la firma “Calidad Superior” dentro de los límites del complejo comercializador de frutas y hortalizas que abastece a la provincia de Misiones, tiene una explicación. Los aprietes, amenazas y broncas que sufre el equipo de trabajo de “Calidad Superior” a raíz de una apuesta en favor de los consumidores finales, se esclarece en la medida que rascamos al corazón de los intereses contrapuestos.
Diego “Bruja” Silveira, es un operador (Empresario) del Mercado Central misionero. Pero desde su adolescencia, dio sus primeros pasos dentro del Mercado oficiando de changarín, estibador y luego delegado de los trabajadores. Su crecimiento estuvo amalgamado a una actitud de aprendizaje permanente en cada una de sus etapas iniciales. Lo cierto es que, en la actualidad, Diego Silveira se convirtió en un operador del Mercado, con los mismos derechos, facultades y prerrogativas que cualquier otro colega dentro del perímetro.
Quizá su procedencia, quizá su forma de hablar, o quizá el respeto que prioriza por el bolsillo de los misioneros, hayan sido parte de las razones que explican el encono por parte del resto de los operadores que confabulan contra él, crónicamente, dentro de la Cámara empresaria del Mercado.
Silveira, cuenta actualmente con cuatro locales en funcionamiento. En poco más de 5 meses, generó una revolución dentro del mercado, producto de su habilidad por esquivar una competencia feroz de precios que solo apuntaban a la remarcación descontrolada.
Ahora, “Calidad Superior” cuenta con nuevos puestos al ingreso del Mercado Central. A esto se le suma la adquisición de una cámara de frío de 32 metros cuadrados. Ante la consulta de si esa cámara responde a la incursión en el rubro de la carne, Bruja Silveira responde que no es el momento, aunque sí es una cierta posibilidad a futuro.
Tener los papeles al día, el pago de impuestos como corresponde y las habilitaciones avaladas por las autoridades, son una premisa para la joven firma de Silveira. Es por esto que, basándose en el riguroso cumplimiento de cada uno de los pasos burocráticos, el empresario solicitó reunión con la autoridad del mercado para ampliar locales en función del crecimiento de la demanda.
Silveira, explicó que, durante un largo tiempo, los abusos de los precios generaron que un grupo, no menor, de clientes decidieran dejar de comprar en el Mercado Central por los altos precios y buscaran por su propia cuenta agruparse entre cuatro o cinco grandes clientes y comprar directamente al productor. Este fenómeno alertó a Silveira quien se propuso revertir esa situación y uno por uno los fue contactando para ofrecerles volver al circuito del Mercado con precios convenientes.
En referencia al modus operandi de la Cámara empresaria dentro del predio del Mercado, Bruja explicó “Lo que hacían era vender, por ejemplo, un cajón de tomates que valía $1000 lo vendían a $2000. Eso generó que los compradores grandes del Mercado Central se fueran a buscar mejores precios. De esto te hablo de 5 años atrás”, precisó Silveira.
El problema es que aquellos clientes que debieron escapar de las garras de un Mercado Central controlado por los operadores quienes exigían altísimos precios, además tenían el problema de no contar con un aceitado mecanismo de logística para traer la mercadería que conseguían de forma directa con el productor de Mendoza o de donde fuere, o bien, racionar convenientemente los volúmenes de compra antes de que se echaran a perder.
Silveira, recordó cómo fue que un número significativo de clientes decidieron alejarse del Mercado Central “Antiguamente, ellos compraban, cada uno, 300 bultos entre cinco o seis clientes, unos 1500 bultos dentro del Mercado Central, pero se encontraban con precios altísimos. Muy bien, a esos clientes estamos recuperando”, reveló.
En este sentido, el operador titular de “Calidad Superior”, recordó que “Gracias a la recuperación de estos clientes que ya estaban comprando por su cuenta por fuera de la provincia, otra vez se nos está quedando chico el espacio que tenemos”, dijo entusiasmado. Además, agregó “Y estamos generando más fuentes de trabajo para los estibadores y para las familias misioneras”.
Sobre la variedad de productos que hoy vende “Calidad Superior”, Bruja Silveira destacó “estamos vendiendo, pelón, pelón amarillo, ciruela, uva, banana de Ecuador, repollada, zanahoria, manzana, pera, papá, cebolla, zapallo, y naranja”, completó.
Por citar el caso específico de uno de los productos que ofrece la marca, Silveira dijo “hoy en día, un cajón de naranja, en el campo (origen) te la venden a $4000 y yo vendo a 4700. En paralelo, cualquier puesto de venta de naranjas del Mercado Central, que no seamos nosotros, te lo vende a $7000 el cajón ¡Es una locura! ¡una barbaridad! Es una lástima lo que están haciendo los operadores porque no piensan en los demás. Quieren engordar ellos solos”, reflexionó Silveira.
El trabajador y operador del Mercado, volvió a explicar la lógica egoísta con la que trabaja la Cámara empresaria dentro del complejo “Ellos no bajan esos precios porque hay escasez de naranjas. Y ellos saben que hay escasez, y que yo no alcanzo a abastecer toda la demanda de naranjas en Misiones. Entonces ¿Qué hacen? ellos esperan que yo limpie mi mercadería (esperan que venda todo) y siguen vendiendo a $7000”, dijo.
Silveira, encuentra en esa situación que menciona, la razón principal de su crecimiento. Mantener precios estándares y no aprovecharse de la necesidad de la clientela por más escasez que haya. Y volvió a la carga con ese modus operandi que utiliza la Cámara de operadores del Mercado “Es cualquier cosa lo que están pidiendo por un cajón de verduras o frutas. Cada vez quieren ganar más, cada vez son más angurrientos, y cada vez hay más peleas entre ellos. Hoy en día se juntaron entre todos los operadores, algo así como 40 operadores del Mercado Central no sé para qué. Desconozco cuál es la razón por la que se juntan así. Pero sospecho que es por el recelo que despierta el crecimiento de “Calidad Superior”. Más de 40 operadores pidieron una reunión con el Presidente del Mercado Central y entiendo qué tiene que ver con el recelo que genera el crecimiento nuestro”, apuntó.
La firma “Calidad Superior”, que inició su tarea de forma humilde, al costado de los caminos archi-transitables del complejo del Mercado Central, comenzó a dar rédito económico, y con eso también respuesta directa al bolsillo de los trabajadores. De esa forma comenzó a constituirse un circulo virtuoso que se expande hasta hoy. “Los estibadores se vieron beneficiados con el trabajo sindical, ahora ganan mejor, aunque actualmente no haya trabajo para los 300 estibadores que tiene el Mercado Central a razón del período de verano cuando baja la venta, tenemos que decir qué en “Calidad Superior” estamos ocupando a nuestro personal al 100%”, señaló Silveira.
El entusiasmo y la pujanza de este emprendimiento no conoce techo y “Calidad Superior” cada vez genera más fuentes de trabajo dentro del predio del Mercado, “Nosotros estábamos vendiendo productos traídos de Mendoza como ciruela, pelón, banana de Ecuador, coliflor, brócoli, repollada, etc. Y metíamos 600 bultos de todo eso, hace un tiempo atrás. Pero crecimos tanto que hoy en día, en total por semana, estamos superando los 5200 bultos”, dijo Bruja con entusiasmo.
Como decíamos, el crecimiento de venta de los volúmenes semanales, el copioso trabajo a conciencia con un trato preferencial al cliente, dieron como resultado la necesidad de ampliar las capacidades “Y desde hace pocos días, contamos oficialmente con un nuevo local en el ingreso al Mercado Central, tenemos la firma de contrato que hemos hecho junto al Presidente, un contrato por 2 años, gracias a Dios, y estamos muy contentos. Todo el equipo está muy contento, la familia de todo nuestro equipo está muy contenta. Y queremos seguir generando fuentes de trabajo, para que los trabajadores también tengan su beneficio”, señaló Bruja.
Por último, Diego Silveira, propietario de locales dentro del mercado que abastece a cientos de miles de misioneros periódicamente, destacó la importancia que le asigna al cuidado del bolsillo de aquel consumidor final, que es un trabajador, un jubilado o algún titular de una asignación universal. En este sentido afirmó “Hoy en día nos manejamos con precios totalmente razonables. Tratamos de transferirles lo mínimo. Porque queremos que el consumidor final pague un precio justo y se sienta cómodo. La idea es que, a cada misionero, con el sueldo mínimo, le alcance para ir a cualquier verdulería, o a cualquier supermercado, o a cualquier local, o a cualquier góndola de verduras y hortalizas y que se sienta cómodo comprando al mejor precio. Nosotros como “Calidad Superior” le agregamos lo mínimo e indispensable al precio”.
“Queremos que los misioneros se sientan cómodos en su mesa y que cualquiera que tenga una asignación familiar, o que tenga planes sociales, o una jubilación, porque sabemos que hoy en día la plata no alcanza y que los precios están más altos y la inflación se va cada vez más arriba, se sienta cómodo y que puedan tener en su mesa los alimentos que necesita a precios accesibles”, finalizó.




