
Pedro Brieger advierte sobre la “agenda propia” de Israel y el modelo de destrucción total en el Líbano y Gaza
El analista internacional Pedro Brieger brindó un pormenorizado informe sobre la escalada bélica en Medio Oriente, centrándose en la ocupación israelí del sur del Líbano y la situación humanitaria en la Franja de Gaza.
Brieger explicó que, a pesar de las negociaciones de Estados Unidos con Irán, el gobierno de Benjamín Netanyahu mantiene una hoja de ruta independiente de las presiones internacionales. Según el analista, “Israel tiene una agenda propia que por más que Estados Unidos esté negociando con Irán… sigue avanzando con la suya”.
La situación en el sur del Líbano fue descripta como un proceso de ocupación y posible colonización impulsado por sectores de la extrema derecha israelí. Brieger señaló que este avance no es nuevo, pero sí extremadamente peligroso, ya que busca replicar el nivel de devastación observado en territorio palestino. El especialista fue contundente al citar las intenciones oficiales: “el modelo es de Rafah y Beit Hanoun dos ciudades palestinas en Gaza arrasadas por completo”.
Brieger detalló la realidad de la Franja de Gaza, describiéndola como una “cárcel a cielo abierto” donde más de dos millones de personas sobreviven entre ruinas. Denunció que Israel controla el territorio por completo y que la destrucción sistemática abarca hospitales, escuelas y edificios públicos. “el modelo de lo que ellos dicen es eso, es arrasar con todo, además de haber matado a más de 70,000 personas”, afirmó, destacando que el objetivo es no dejar piedra sobre piedra.
Un punto destacado del análisis fue el relato sobre el campo de concentración de Khiam, en el sur del Líbano, que funcionó entre 1982 y 2000. Brieger, quien visitó el sitio cuando fue convertido en museo, denunció que las tropas israelíes lo arrasaron recientemente para borrar las huellas de las torturas y asesinatos cometidos en el pasado. “una de las primeras cosas que hizo Israel ahora, al invadir el Líbano otra vez, es arrasar… para no dejar testimonio de lo sucedido”, explicó.
El analista también reflexionó sobre cómo el Estado de Israel utiliza la historia para blindarse ante las críticas internacionales. Citando el libro La industria del Holocausto de Norman Finkelstein, Brieger argumentó que existe un uso político de la memoria para justificar acciones actuales. Sostuvo que “Israel utiliza hasta el día de hoy la memoria colectiva principalmente en Europa y en Estados Unidos… para que no haya crítica” a sus operaciones militares.
Finalmente, Brieger analizó el rol de las potencias mundiales y la soledad de las críticas provenientes de América Latina. Mencionó que presidentes como Petro, Lula y Sheinbaum han elevado su voz, pero que esto no ha sido suficiente para frenar el genocidio. En un mundo donde priman las agendas económicas y el control de puntos estratégicos como el Estrecho de Ormuz, el analista concluyó que la impunidad parece garantizada mientras el eje del poder mundial no cambie su postura.



