
El coraje frente al hidrante: Cristian y Lucas, la bandera argentina que no cayó y el testimonio de una detención clandestina
Crónica periodística de la entrevista en ‘Con Fundamento Kriollo’ por Radio Lateral con los jóvenes protagonistas de la resistencia popular — 2 de noviembre de 2026.
En el cuarto y más conmovedor bloque de Con Fundamento Kriollo por Radio Lateral, Sergio Centenaro entrevistó en vivo a Cristian (27 años) y Lucas (34 años), la joven pareja que protagonizó la fotografía que se convirtió en el emblema indiscutido de la resistencia popular en Argentina y América Latina. La imagen, capturada en plena represión frente al Congreso de la Nación tras caer la sesión parlamentaria, retrata a ambos resistiendo arrodillados y firmes el violento embate de los carros hidrantes de las fuerzas de seguridad, mientras sostienen con dignidad férrea la bandera celeste y blanca flameando en lo alto.
Lucas relató con crudeza el clima de asedio que desató la policía sobre la multitud que se manifestaba en defensa de las conquistas sociales: ante la falta de efectivos para encarcelar a un pueblo movilizado, las fuerzas operaron sembrando terror con gas pimienta y camiones hidrantes. “qué saña tenían contra la bandera porque se ve que en varias oportunidades se quedó un rato largo disparándole y disparándole y cuando me quiere recomponer siguen disparando ahí contra eh la bandera”, recordó sobre el ensañamiento estatal. Pese al castigo directo, el mástil no se quebró y el paño nacional continuó en alto, un hecho que Lucas atribuyó a una mística colectiva: “fue como la mística de toda la Argentina aguantando el momento actual que estamos soportando porque la bandera no salió volando el mástil no se rompió”.
La charla abordó la valentía del colectivo LGBT en la primera línea de choque, refutando con firmeza el estereotipo de debilidad que los sectores conservadores intentan imponerles. El abogado Facundo Pérez Ernst lo había sintetizado ante Centenaro con una frase contundente: “Finalmente tienen más huevos eh los chicos con o Lucas con una minifalda que los gordos de la CGT.” Cristian profundizó ese concepto al señalar que las diversidades cargan con una doble lucha histórica desde la infancia contra la discriminación familiar, escolar y laboral: “siempre estuvimos ahí pero la diferencia es que ahora con los celulares con toda esta tecnología eh no nos pueden ocultar más”, sentenciando que las identidades disidentes existieron desde los pueblos originarios antes de la colonización y siempre pusieron el cuerpo.
Con igual vehemencia, ambos entrevistados condenaron el intento de despolitizar la diversidad o acoplarla a los mandatos de la ultraderecha gobernante y de figuras mediáticas que promueven un patrón sumiso y desprovisto de memoria colectiva. Lucas remarcó que cada derecho adquirido representa una conquista social conquistada en las calles y en los parlamentos, haciendo imposible concebir la existencia disidente al margen de la política. Por su parte, Cristian repudió el discurso de odio propagado desde foros internacionales como Davos, advirtiendo que los sectores reaccionarios buscan la aniquilación de las minorías y recordando que fue la gestión de Cristina Fernández de Kirchner la que les otorgó dignidad, protección y marcos de ciudadanía plena.
Uno de los pasajes más graves de la entrevista giró en torno a la privación ilegítima de la libertad sufrida tras la desconcentración. Los jóvenes denunciaron haber sido víctimas de una maniobra de desaparición forzada durante dos horas en el interior de un estacionamiento perteneciente a la AFIP: un predio no habilitado para la detención donde fueron golpeados y mantenidos sin registro judicial formal. “nos desaparecieron por 2 horas en la FIP eh porque no tenían a dónde llevarnos y porque no tenían que imputarnos porque no tenían ninguna prueba de que nosotros hayamos violentado a nadie”, denunciaron, exhibiendo secuelas y hematomas visibles en piernas, espalda y brazos dos semanas después del hecho. La movilización ciudadana y la rápida difusión en redes sociales impidieron que el operativo clandestino pasara a mayores.
La solidaridad de militantes como Graciela Nadal apostada afuera del recinto, sumada a la asistencia jurídica de Facundo Pérez Ernst y un equipo de abogadas populares, logró quebrar la inacción de la defensa oficial provista por el Estado y obtener su liberación en horas de la madrugada. Dentro del patrullero y rodeados por cordones policiales, los chicos respondieron entonando a viva voz cánticos por la libertad de Cristina. Cristian evocó con orgullo la creación de un estribillo popular que llegó a los oídos de la propia líder: “Borón bombón borón bombón yo con Cristina vivía mejor”, al que luego le añadieron una apelación colectiva para interpelar a toda la sociedad: “vos con Cristina vivías mejor y yo también”.
En respuesta a la reflexión del conductor, quien compartió su crianza en el seno de un entorno religioso adventista y conservador, Cristian y Lucas destacaron cómo el sufrimiento cotidiano forja una hermandad indestructible por encima de cualquier prejuicio. Afirmaron que el hambre y la falta de futuro unen a jubilados, docentes, creyentes y diversidades en una sola trinchera. Para Lucas, Cristina encarna la construcción productiva frente a la especulación financiera y la armonía social que no puede extinguirse; para Cristian, representa el cuidado incondicional a los más vulnerables. La entrevista concluyó con un emocionado grito compartido por la libertad de la líder y la certeza de que el pueblo sabrá recuperar sus destinos.



