
“Todavía tengo miedo, pero no de la guerra, sino del futuro de nuestros hijos”
Pedro Rodríguez, Veterano de Malvinas
En una entrevista conmovedora en Radio Lateral, Pedro Rodríguez, excombatiente de la Guerra de Malvinas y cabo primero del Regimiento de Infantería 7, compartió testimonios crudos sobre su experiencia en el conflicto de 1982, sus secuelas emocionales y su inquebrantable amor por la patria. Con 65 años, Rodríguez no duda en admitir: “Todavía siento miedo, pero no de la guerra, sino por el futuro que enfrentarán nuestros jóvenes”.
El Frío, el Miedo y la Pérdida: Cicatrices de Guerra
Rodríguez relató los tres días de combate cuerpo a cuerpo en Monte Longdon, donde su regimiento enfrentó a fuerzas británicas superiores en armamento y táctica. “Eran tres días sin dormir, insoportables. Los ingleses usaban tácticas de la Tercera Guerra Mundial; nosotros íbamos con fusiles de la Segunda”, recordó. De los 892 hombres que integraron su regimiento, solo 355 regresaron sin heridas graves.
El Trauma que Persiste
El veterano confesó llorar a escondidas durante la guerra: “Me iba detrás de una piedra, me limpiaba y volvía a dar órdenes. No somos superhéroes, somos humanos”. Hoy, carga una “mochila pesada”: la derrota. “¿Cómo volvemos derrotados después de pelear tanto? Esa pregunta nos quema”, afirmó, mientras recordaba a sus compañeros caídos, a quienes llama “los grandes héroes que siguen de guardia en Malvinas”.
Patriotismo y Crítica a la Desunión
Con lágrimas en los ojos, Rodríguez criticó la fragmentación social: “Veo cómo los argentinos nos separamos por política o economía, pero la patria es el otro, no un pedazo de tierra”. Y lanzó un mensaje contundente: “Si hoy me piden empuñar un fusil por la patria, lo hago. Soy capaz de matar a cualquiera que la dañe, incluso a mi hijo”.
Un Llamado a la Unidad y al Respeto
El excombatiente enfatizó la importancia de la “cadena de mando” en la sociedad, desde las familias hasta la política: “Sin orden, no hay proyecto que funcione”. Y cerró con un deseo: “Quiero que mis hijos digan soy argentino con el mismo orgullo que un estadounidense o un ruso”.






