
Un regreso improvisado a las aulas y kits de bioseguridad con pocos insumos
El sector educativo está en alerta ante el retorno a las clases presenciales pero sin las condiciones de sanitarias correspondientes al actual contexto de pandemia.
“Un bidón de alcohol en gel y unos cuantos barbijos”, “acá no hay agua”, “no tenemos luz”, “no tenemos porteros”, “así no podemos comenzar”, “¿quién controla la temperatura?” fueron algunas de las frases que se escucharon en los pasillos de muchos establecimientos educativos de Misiones. Un sector que está convulsionado desde la semana pasada, cuando el Ministerio de Educación de la provincia resolvió el retorno a la presencialidad de directivos, docentes, administrativos y estudiantes de los últimos años del nivel secundario. Estos últimos lo harán a partir del miércoles, aunque la asistencia no es obligatoria.
Las voces de la docencia misionera se volvió a levantar este lunes cuando se confirmó algo que todos venían advirtiendo: “no están dadas las condiciones para la vuelta al aula”. Y, es que los problemas de infraestructura y mantenimiento de los edificios escolares no son nuevos, pero ahora existe un contexto de pandemia, donde la bioseguridad es fundamental para evitar nuevos contagios de coronavirus. No se crearon nuevos nombramientos de porteros y en muchas escuelas no está garantizado el acceso a insumos básicos para mantener la limpieza requerida por protocolo.

Pasaron ocho meses y la respuesta del Gobierno renovador a la comunidad educativa fue la entrega de bidones de alcohol en gel producidos por el IFAI (Instituto de Fomentos Agro Industrial) y packs de barbijos, elementos absolutamente insuficientes para el inicio de la actividad educativa presencial. De hecho, un establecimiento escolar de Garupá recibió previo a los anuncios realizados por Educación, 50 barbijos y cuatro bidones de alcohol sanitizante, el cual sería repartido un litro por extensión. Colegios de Eldorado hasta ayer a la mañana no habían recibido los kits de bioseguridad promocionados por el ministro de Educación, Miguel Sedoff, el titular del Consejo General de Educación (CGE), Alberto Galarza, en las distintas redes sociales de la cartera provincial.

En la jornada de este martes, docentes de Oberá se reunieron en la plazoleta Güemes, donde expresaron su preocupación por la situación. Algunas instituciones como el Polivalente de Artes de dicha localidad no regresarán a clases presenciales. En la zona centro además advirtieron que se está convocando a docentes del nivel primario cuando no debería ocurrir esto. Leandro Sánchez de la Unión de Trabajadores de la Educación de Misiones (UTEM) calificó al retorno a las aulas como una acción “improvisada” del Gobierno incluso cuestionó el porqué de la vuelta, “que más la agregas pedagógicamente hablando al chico”.
“Ninguna de las obras necesaria se hicieron, no están los porteros (claves para limpieza de las instituciones), no tenemos insumos porque en muchos lugares las cooperadoras no pudieron recaudar fondos para tal fin” indicó el dirigente gremial. “Nada de cómo deberían estar las supuestas aulas burbujas está, tenés dos bidones y un par de barbijos y con eso hay que arrancar”, expresó y agregó “están jugando con la vida de la comunidad educativa. A los docentes nos dicen que planifiquemos, pero el Estado parece que no planificó esto”, concluyó.



