
Claudio Lozano alertó sobre un “ajuste perpetuo” y denunció la entrega de soberanía nacional en la gestión actual
El economista, presidente de Unidad Popular y director del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPYPP), Claudio Lozano, mantuvo un diálogo enérgico con Sergio Centenaro en Radio Lateral.
Durante la entrevista, fustigó duramente los indicadores económicos de la administración nacional, afirmando que el gobierno busca imponer “un relato que obviamente no da cuenta de lo que le pasa a la mayor parte de la sociedad argentina.”.
Lozano desarmó la tesis oficial de la reactivación económica, indicando que el crecimiento se limita de forma exclusiva a sectores minoritarios y primarizados de la economía como el agronegocio, la minería, el oligopolio petrolero y la especulación financiera. Explicó que estas actividades tienen escaso impacto en la generación de empleo genuino, mientras que el mercado interno —motorizado por la industria, el comercio y la construcción— se encuentra absolutamente paralizado, afectando de forma directa las condiciones de vida del noventa por ciento de la población.
El exdirector del Banco Nación expuso un panorama laboral sombrío, denunciando que el país atraviesa “un cuarto industricidio”. De acuerdo con las investigaciones del IPYPP, en los últimos dos años se destruyeron cerca de 340.000 puestos de trabajo formales y registrados, un derrumbe íntimamente ligado a la quiebra masiva de unidades productivas privadas, estimando “cerca de 30,000 empresas que han cerrado en el curso de estos 2 años.”.
El dirigente de Unidad Popular equiparó la actual inflación, que oscila entre el dos y el tres por ciento mensual, con los niveles registrados durante el período de pandemia de la gestión de Alberto Fernández. No obstante, alertó sobre una diferencia sustancial: hoy el flagelo inflacionario se produce con ingresos reales drásticamente licuados, arrastrando a las clases medias y populares a una recesión asfixiante sostenida por “un ajuste perpetuo que no termina prácticamente nunca y encima además sostenido con niveles de endeudamiento”.
Lozano calificó el celebrado superávit fiscal oficial como un simple “dibujo” sostenido mediante “contabilidad creativa”. Explicó que el saldo fiscal positivo se erige sobre la desarticulación de capacidades científicas y tecnológicas estratégicas, como el CONICET y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), y la eliminación total de políticas de alcance social, al tiempo que el Estado difiere deliberadamente e incrementa mes a mes los intereses capitalizados de la deuda pública.
El análisis del economista encendió alertas sobre la política exterior de la administración libertaria, denunciando un alineamiento geopolítico que calificó de “absoluta subordinación” y sumisión colonial ante los intereses estadounidenses. Enumeró graves concesiones de soberanía: la apertura del puerto de Ushuaia para una base militar de los Estados Unidos, la fiscalización de la vía troncal del Paraná por parte de ingenieros del Comando Sur norteamericano y el reabastecimiento en Ushuaia de un buque militar británico, vulnerando el histórico reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.
El reportaje concluyó con un acalorado debate sobre la coyuntura política y el rol de la oposición legislativa. Lozano cuestionó severamente la aprobación de pliegos para 150 jueces en el Senado de la Nación, apuntando a la complicidad de sectores justicialistas: “Es un contrasentido que aquellos senadores que bancan el planteo de Cristina libre hayan votado los jueces que votaron.”. En su balance sobre las experiencias populares previas, concluyó que “la clave principal del fracaso de la experiencia del Frente de Todos fue no haber puesto, no haber planteado una negociación diferente y terminado con la estafa que supuso el fenómeno del endeudamiento” con el Fondo Monetario Internacional.



