
Cine, extraterrestres y supervivencia: el doble rol del director Fernando Rojas
El director de cine misionero Fernando Rojas pasó por los micrófonos de Radio Lateral para hablar de su presente, marcado por una realidad dual entre la crisis cultural argentina y las oportunidades en el país vecino. Rojas confesó vivir con “esa dualidad de dolido por lo que pasa en el país y al mismo tiempo un poco tranquilo”, ya que se encuentra trabajando activamente en Paraguay, donde la industria audiovisual goza de otro impulso económico y cooperativo.
Rojas fue crítico con la situación actual del cine nacional y el desfinanciamiento del INCAA, explicando el impacto de la reforma laboral y la quita de impuestos a las plataformas. Detalló que se trata de “veinticinco mil millones de pesos, que eso iba al Inca” y que ahora, aunque las plataformas sigan cobrando lo mismo al usuario, “ese dinero va a quedar a la plataforma”. Ante este escenario, el director reivindicó su postura de cine independiente, aclarando: “hago cine con mi plata o con la plata que me dan de Paraguay… no cobro del Estado”.
En cuanto a sus proyectos, el cineasta adelantó tramas que mezclan lo local con lo fantástico. Mencionó la película “2160”, una historia sobre una pareja en crisis que, en medio de su divorcio en una casa de campo, descubre que unos extraterrestres “nos dan 36 de vida”. También reveló que está preparando un falso documental para febrero, diseñado para “formar gente en misiones que no tiene a veces las herramientas” y un documental histórico sobre los jesuitas titulado “El Camino de los jesuitas”.
El aspecto empresarial es clave en su nueva etapa. Rojas destacó que logró captar la atención de una “distribuidora grande” que viajará a Misiones para encarar proyectos conjuntos. “Tengo la película, pero si no la vendo no sirve de nada tenerla en casa” , afirmó pragmático, definiéndose ahora más como un “empresario del cine” que busca inversores asegurando ganancias, aprendiendo a moverse en un mercado que exige viabilidad comercial.
Sin embargo, el momento más conmovedor de la entrevista llegó cuando Rojas habló de su salud. Reveló que hace menos de dos meses le diagnosticaron que era una “bomba de tiempo, que podía estar muriendo en cualquier momento” debido a problemas graves de triglicéridos no detectados. Esta cercanía con la muerte le dio una nueva perspectiva sobre el éxito y la paz interior: “Si me tenía que morir sin hacer ninguna otra película, nada, me iba a morir tranquilo”.
Para cerrar, Rojas dejó un mensaje a las nuevas generaciones de cineastas: “anímense y prepárense también para producirse”. Instó a los jóvenes a no esperar y a filmar hoy mismo con las herramientas disponibles, aprovechando la tecnología gratuita como DaVinci Resolve, porque en un contexto político adverso, “4 más 4 son 8 y 8 años de tu vida es muchísimo”.




