
Dictadura: El crudo testimonio de un posadeño secuestrado en La Tablada
Atilio Barberán, es posadeño y fue secuestrado el 26 de marzo de 1978 en La Tablada provincia de Buenos Aires. Su recuerdo, el dolor de aquellos duros años, fueron recordados en una entrevista exclusiva con Radio Lateral. El mensaje de Barberán trasciende las épocas y llega como un bálsamo a las nuevas generaciones.
En el informe de prensa del 10 de abril de 200284, un vecino de La Matanza, Rodolfo Atilio Barberán, que hacia 1978 actuaba como secretario de Actas de una Junta Vecinal de La Tablada, narró su secuestro el 26 de marzo de ese año tras organizar una misa en homenaje a la esposa del presidente de la entidad que había sido desaparecida en 1976.
Barberán mencionó que fue llevado al centro clandestino que funcionó en la Brigada de San Justo y plantea la posibilidad de incineraciones de cadáveres de víctimas de la represión en ese lugar85: “Un día la celda se llenó de humo —recordó—. El humo me trajo a la memoria un recuerdo de la infancia: de chico yo vivía cerca de un cementerio y ese olor lo olí muchas veces. Yo le digo, para mí estaban quemando una persona”. Este episodio ocurrió hacia julio o agosto de 1978
El último de San Justo
También declaró Rodolfo Atilio Barberán, quien contó que fue secuestrado el 26 de marzo de 1978 por un grupo de hombres de civil con armas largas. En ese entonces, Barberán era secretario de Actas de una Junta Vecinal de La Tablada (Gran Buenos Aires), que había organizado una misa para pedir por la desaparición de la esposa del presidente de la entidad.
“Se ve que eso creó cierto malestar”, dijo el testigo, y relató que muchos integrantes de la Junta fueron secuestrados, entre ellos, el médico Norberto Liwski, que declaró en noviembre pasado.
Barberán dijo que fue llevado al centro clandestino que funcionó en la Brigada de San Justo, adonde también llegaron los hoy desaparecidos Mónica Grispón y Claudio Logares, secuestrados en Uruguay.
“Un día se escucha un tumulto. El que entra al lado mío grita: ‘¡Mónica, ¿dónde estás?!'”, recordó el ex detenido y agregó: “Enfrente mío, desde esa celda, ella le contestó”. El Tribunal le exhibió al testigo una foto de Mónica Grispón y Barberán la reconoció.
El ex detenido también contó que fue torturado con la picana eléctrica en reiteradas oportunidades. “Perdí la cuenta, pero creo que los primeros dos o tres meses fue casi a diario”, afirmó.
Barberán sugirió que en San Justo podrían haberse quemado cadáveres de víctimas de la represión. “Un día la celda se llenó de humo -recordó-. El humo me trajo a la memoria un recuerdo de la infancia: de chico yo vivía cerca de un cementerio y ese olor lo olí muchas veces. Yo le digo, para mí estaban quemando una persona”. El testigo precisó que ese episodio ocurrió hacia julio o agosto de 1978.
Rodolfo Barberán fue el último secuestrado de la Brigada de San Justo. Según contó, estuvo un mes “sin escuchar ninguna clase de movimiento”.
Después, para fines del ’78 fue llevado a una comisaría de General Rodríguez, luego a las cárceles de Devoto y Caseros y finalmente a la U9 de La Plata. La Cámara le informó a Barberán que cuenta con la ficha de su ingreso en esa dependencia. Allí, el principal cargo en su contra es la “tenencia de un croquis de un regimiento militar”, dato que el propio Barberán desmintió.
El testigo agregó que tuvo una causa federal en su contra por “presunta vinculación con la subversión”, por lo que fue condenado a dos años de prisión. El cumplimiento de la pena coincide exactamente con la fecha de liberación de Barberán de la U9: 26 de marzo de 1980.
Esta coincidencia podría aportar líneas de investigación sobre la vinculación entre la maquinaria ilegal que secuestraba personas durante la dictadura y el aparato del Estado que pretendía ser legal, en el caso de las personas que, como Barberán, tuvieron causas penales en la Justicia.



