Columnas de Opiniónprincipales

Fidel, referente revolucionario de Cuba y el mundo

A 100 años del natalicio de Fidel Castro

Por Sergio Ortiz, 15 de Agosto de 2026

GRANDE ENTRE LOS GRANDES

Desde el triunfo de la revolución, el 1 de enero de 1959, Cuba es objeto de bloqueo económico, agresiones de todo tipo, incluso la invasión de abril de 1961, organizadas por el imperialismo yanqui y su sistema bipartidista, demócrata y republicano, que Fidel definió como la plutocracia, o “gobierno de, para y por los ricos”.

En su primer mandato Donald Trump sumó 240 sanciones, que se agregaban a las anteriores, incluyendo las leyes Torricelli (1992) y Helms-Burton (1996). Y en su segundo período recrudeció el bloqueo con Órdenes Ejecutivas, como la del 29 de enero pasado para sancionar a los países que vendieran petróleo a la isla, y la del 1 de mayo, para castigar en EEUU a las empresas y bancos que mantuvieran inversiones con Cuba.
Entre estas dos últimas medidas de bloqueo, y todas las anteriores, incluyendo la hijaputez de incluir a la isla entre los estados “patrocinantes del terrorismo” y arruinar aún más sus posibilidades de intercambios con los países, la vida en la isla es un drama. Es vivir en medio de los largos apagones eléctricos, no tener acceso a insumos ni medicamentos ni transporte ni una normal atención en hospitales ni escuelas, etc.
El secretario de Estado yanqui, “Narco” Rubio, ha promovido reuniones y documentos que califican a La Habana como “capital internacional del terrorismo de izquierda”. El bloqueo recrudecido apunta a asfixiar a la población con la idea de promover una contrarrevolución. Es el objetivo desde abril de 1960, cuando el memorando del vicesecretario de Estado, Lester D. Mallory, planteaba el bloqueo para generar escasez, reducir salarios y provocar “hambre y desesperación” con el fin de derrocar al gobierno.
Washington ha avanzado en planes de agresión militar contra la isla, donde cuenta, desde la Enmienda Platt (1902), con una base militar en Guantánamo. Como saben de la heroicidad del pueblo cubano, de su gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias, se supone que la agresión tomaría la forma de bombardeos aéreos y navales. Tratarían de no incursionar por tierra porque tal caso las bajas yanquis serían muy numerosas.
SIEMPRE FIDEL
Frente al bloqueo genocida con todos los sufrimientos y pérdidas de vidas y bienes que provoca, y frente a los riesgos de una agresión militar estadounidense, Cuba cuenta con un gran escudo de defensa. Es su pueblo, su gobierno y sus organizaciones políticas y sociales, sus dirigentes y sus bases, sus ideas, banderas y armas.
Además, y es fundamental, cuenta con el legado y las enseñanzas de su líder histórico, Fidel Castro, de quien este 13 de agosto se cumplieron cien años del natalicio. Esto dio lugar a sesiones de su Asamblea Nacional Popular, sus órganos partidarios, I Coloquio Internacional “Fidel, Legado y Futuro”; XIV Encuentro de Partidos obreros y comunistas, IV Asamblea Continental de movimientos del ALBA y muchos otros eventos.
Esa es una gran movilización política, ideológica y cultural, que fortalece a los cubanos y cubanas porque les hace sentir la solidaridad internacional, y suma a los pueblos la influencia positiva de la resistencia de Cuba socialista donde a los norteamericanos agresores no les iría tan bien como en Venezuela, el pasado 3 de enero, cuando secuestraron a la pareja presidencial y luego arrancaron insólitas concesiones del gobierno de Delcy Rodríguez.

En este centenario de Fidel desde el Partido de la Liberación (PL) de Argentina renovamos nuestro compromiso revolucionario con Cuba, dispuestos a dar todo lo que sea necesario para apoyar a ese foro socialista en la Patria Grande Latinoamericana.

Fidel habla a una multitud en facultad de Derecho de UBA, 26 de mayo de 2003

CUBANIZÓ EL MARXISMO-LENINISMO

Destacamos, sintéticamente, estos aspectos de ese gran líder.

Fidel, como marxista-leninista cubano y patriótico. El no fue un marxista dogmático sino que imbricó y realimentó los principios del comunismo mundial con la historia, colores y tierra de las luchas en su país, rescatando a José Martí, el héroe nacional de Cuba, pero también a Carlos Manuel de Céspedes, Antonio Maceo, Máximo Gómez e Ignacio Agramonte. Llevó a cabo lo recomendado por el amauta peruano José Carlos Mariátegui, “El marxismo no debe ser calco ni copia sino creación heroica”. Por eso y por nuestros propios aprendizajes, de aciertos y errores, nosotros nos definimos como marxista-leninistas y sanmartinianos.

Fidel como guía ante las derrotas. Él no dio por perdida la lucha después de la derrota militar y táctica del asalto al Cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953. Los guerrilleros sufrieron 9 bajas en lucha y otros 56 fueron prisioneros y luego fusilados en seudo enfrentamientos. Otros, como Fidel fueron presos y juzgados. El naciente líder denunció a la dictadura de Fulgencio Batista y trazó el rumbo de la revolución. A la ofensiva, frente al tribunal que lo juzgaba, dijo, “Condenadme, no importa, la historia me absolverá”. Después de la cárcel partió al exilio en México y organizó la segunda etapa revolucionaria con el yate Granma, cuyo desembarco de 82 militantes del Movimiento 26 de Julio, el 2 diciembre de 1956 en Alegría de Pio, fue delatado y atacado por la dictadura y dejó operativo sólo a un pequeño grupo con 7 fusiles.

Fidel y los suyos comenzaron la lucha en Sierra Maestra que terminaría en victoria. Por eso pueblos como el argentino, con la derrota de 1976 por la dictadura militar-cívica y hoy bajo el gobierno fascista de Javier Milei, deben inspirarse en Fidel en no darse nunca por vencido ni derrotado y persistir en la lucha revolucionaria hasta tomar el poder, hacer una revolución popular, democrática y antiimperialista, y luego enderezar la nave hacia el socialismo con las particularidades propias de cada país dependiente.

Fidel como antiimperialista y denunciante de la deuda externa y el FMI. En los años ´80 él denunció el peso e ilegalidad de la deuda externa que comenzaba a agobiar a la región, cuando México entró en moratoria en 1982. El presidente cubano pidió que los países deudores se agruparan en un club para negociar en bloque con los acreedores. Propuso que -para que esa suspensión de pagos no provocara una crisis económica mundial – se tomaran fondos del abultado presupuesto mundial de guerras. No se le llevó el apunte. Los gobiernos, aún los “progresistas”, negociaron por separado y fueron claudicando uno por uno. Por eso en Argentina, que en 1971 debía 4.000 millones de dólares hoy esa cuenta llegó a 500.000 millones. Eso provoca más dependencia, ajuste, hambre, entrega de nuestras riquezas y la consiguiente represión. Fidel dijo “los países aisladamente no podrán alcanzar ninguna solución verdadera”; tenía mucha razón.

OTRO MUNDO MÁS JUSTO ES POSIBLE”

Fidel solidario, en defensa de la paz, por otro mundo más justo. Bajo su inspiración, 600.000 médicos y enfermeros cubanos fueron a sanar y salvar vidas a 160 países del mundo, mientras los yanquis y los imperialistas de la OTAN sólo mandan soldados, misiles y bombas. Cuba fue solidaria con Angola contra la agresión de la racista Sudáfrica, entre 1975 y 1991, y de allí se trajo sólo los restos de sus 2.655 cubanos muertos, ningún barril de petróleo ni riqueza alguna. Nelson Mandela fue el 26 de julio de 1991 al acto en Matanzas para agradecerle a Fidel por esa ayuda internacionalista para terminar con el régimen del apartheid. También Cuba atendió a 26.000 víctimas de la tragedia de abril de 1986 en la central nuclear Chernobyl, en Ucrania, cuando todavía era la URSS; de ellas 23.000 niños. La Brigada Médica Internacional “Henry Reeve” creada en 2005 fue solidariamente a 55 países durante la pandemia del COVID-19. En Caracas murieron en enero pasado 32 internacionalistas cubanos al defender a Nicolás Maduro y Cilia Flores del secuestro y agresión de Trump.

El humanista y revolucionario lo advirtió el 12 de junio de 1992 en la Expo Río 92: “Aplíquese un orden económico internacional justo. Utilícese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminación. Páguese la deuda ecológica y no la deuda externa. Desaparezca el hambre y no el hombre”.

Los dramas de las inundaciones, los incendios, el calentamiento global y otros desastres climáticos tienen muchas causas diversas, pero una fundamental y determinante es el capitalismo e imperialismo en esta etapa especialmente destructiva y que, como si todo eso fuera poco, también amenaza a la humanidad con una tercera guerra mundial. Lo que denunció ese líder en Río en 1992 es una bandera que no debemos dejar caer y llevar hasta la victoria.

A este líder no lo pudieron asesinar los 638 intentos de la CIA. El gusano proyanqui Andrés Oppenheimer publicó en 1992 su libro “La hora final de Castro”. Pero no fue una hora sino 24 años después que Fidel murió, el 25 de noviembre de 2016. Físicamente, porque política e ideológicamente vivirá siempre en su pueblo y en todos los demás.

Publicado también en www.partidodelaliberacion.com.ar

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