Cultura y Espectáculosprincipales

La trágica caída de Liniers: el héroe francés de Buenos Aires fusilado por la Revolución

En una reveladora columna radial de Con Fundamento Kriollo, el historiador Mariano Cabral desentrañó la compleja trayectoria de Santiago de Liniers, el militar francés que defendió el Río de la Plata contra los ingleses. Según Cabral, Liniers, celebrado como héroe en 1806-1807, enfrentó una paradoja trágica: “un francés peleó para la corona española” en un momento en que España estaba ocupada por Napoleón. Su popularidad creció tras las invasiones inglesas, pero su lealtad al rey cautivo Fernando VII lo colocó en el ojo de la tormenta revolucionaria.

Liniers, nombrado virrey interino en 1807, gobernó hasta la llegada de Baltasar Hidalgo de Cisneros en 1809. Tras la Revolución de Mayo de 1810, se unió a la contrarrevolución en Córdoba junto al gobernador Juan Gutiérrez de la Concha. Cabral destacó la fractura social del momento: “españoles y criollos están de ambos lados”, revelando una guerra civil donde la identidad independentista aún no era clara.

La orden de la Junta de Buenos Aires fue contundente: fusilar a los rebeldes. El general Antonio González Balcarce interceptó a Liniers en su huida hacia el Alto Perú. Sin embargo, la figura del exvirrey generó temor en los revolucionarios. Cabral citó el cálculo político de la Junta: “si Liniers con la popularidad que tiene llega a Buenos Aires no sabemos si nos da vuelta el apoyo popular”.

El final fue dramático. Juan José Castelli, enviado por Mariano Moreno, tomó el control de la situación. El 26 de agosto de 1810, en Cabeza de Tigre (Córdoba), Domingo French comandó el pelotón de fusilamiento. Cabral narró con crudeza: “French va a ser el jefe del pelotón de fusilamiento que finalmente va a acabar con la vida de Santiago de Liniers”. Solo dos meses y medio después de la Revolución, el héroe de la Reconquista caía ejecutado.

La ironía histórica es palpable. Liniers, cuyos restos descansan hoy en el Panteón de Héroes de España, fue víctima de las mismas fuerzas que él ayudó a empoderar. Cabral subrayó: “el pueblo de Buenos Aires estaba en armas […] había echado a los ingleses”, pero ese pueblo revolucionario terminó avalando su muerte. Su figura simboliza las contradicciones de un proceso donde “las fuerzas históricas dominaban a los sujetos”.

El programa cerró con un adelanto sobre Bernardo Monteagudo, el próximo personaje de la columna. Cabral reveló datos poco conocidos: “Monteagudo es mulato”, hijo de un comerciante español y una mujer negra liberta. El historiador anticipó además su próximo libro sobre las invasiones inglesas, a publicarse en 2025, prometiendo nuevas revelaciones de “vidas de película” que moldearon la Argentina.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Artículos Relacionados

Volver al botón superior

Adblock Detectado

POR FAVOR DESACTIVE SU BLOQUEADOR DE ANUNCIOS, ESTE MEDIO SE FINANCIA CASI EN SU TOTALIDAD CON PUBLICIDAD, MUCHAS GRACIAS