
Oscar Madoery advierte sobre la destrucción de lo territorial y la comunidad por el avance del híper individualismo digital
En una entrevista en Radio Lateral, el politólogo y doctor en Ciencias Sociales Oscar Madoery analizó críticamente la era digital y su impacto en la concepción de comunidad y territorio. Basándose en su artículo para la revista Pal Sur, Madoery planteó la pregunta central: “¿qué pasa con los territorios en tiempos de algoritmos?”, desarrollando una tesis que alerta sobre cómo “el ciberespacio desplaza el territorio” y cómo “la construcción afectiva comunitaria es reemplazada por una construcción digital de individualidades”.
Madoery, especialista en desarrollo territorial, señaló que la noción de territorio es “clave en la historia latinoamericana, clave en nuestra historia argentina, clave para los movimientos nacionales y populares, pero olvidada en tiempos neoliberales, olvidada y condenada”. Ilustró esta destrucción con ejemplos concretos: “Si destruimos el INTA, el INTA es una organización del Estado con inserción territorial y cuando decimos con inserción territorial es porque atiende todas y cada una de las realidades de las distintas regiones y lugares de nuestro país”. A esto sumó la crítica a los partidos políticos: “Si la organización de los partidos políticos es vertical de arriba a abajo… lo que no hay es una representación desde los territorios”.
Frente a este escenario, el investigador describió el fenómeno de la “híper culturalidad”, citando al autor Byung-Chul Han para definirla como “una cultura sin suelo, sin sangre y sin Dios.” Explicó que “la nueva cultura de época rompe con todos los elementos que nos arraigan, que nos vinculan, que nos identifican. la raza, la religión, la patria. Al romper con eso, nos hace sentir que somos ciudadanos, individuos, ya no formamos parte de una comunidad, ya no somos pueblo, somos individualidades sometidas a búsquedas individuales. El sálvese quien pueda y él me voy a comer el mundo”.
Sin embargo, Madoery fue contundente al afirmar que hay una esencia que resiste a este avance: “Eso es bien latinoamericano y bien argentino. Eso es Rodolfo Kusch. Antes de ser alguien, nosotros individualmente estamos con otros. y estamos en comunidad. Eso es la esencia de lo argentino”. Definió esta esencia a través de acciones concretas: “la vinculación cara a cara, que son las relaciones donde nos tocamos, nos vemos, nos abrazamos, donde nos damos una mano, donde compartimos un plato de comida si alguien padece hambre, donde organizamos una olla popular, donde le damos la mano a los vecinos para que construyan su casa“.
Al ser interrogado sobre los actores detrás de este ataque a la argentinidad solidaria, Madoery fue enfático: “Yo no creo que estén adelantados. Yo creo que son crueles.” Y profundizó: “Se trata de que no tienen valores, no tienen principios y no les importa arrasar con todo. Eso está en la historia de nuestro país. Esas son las históricas oligarquías que se adueñaron de tierras indígenas matando y generando genocidio. Son las históricas oligarquías que masacraron a los trabajadores cuando empezaron a defender sus derechos… son los que hoy han dicho,«Vamos por todo» con un nivel de crueldad que no forma parte de nuestra argentinidad y de nuestra esencia”, reseñó.
Como antídoto y camino a seguir, el politólogo propuso una vuelta a la “comunidad organizada” con sus tres pilares: “Las organizaciones libres del pueblo… Estado que es el que garantiza el orden de la sociedad… y los gobiernos de turno”. Concluyó con un llamado a la acción: “No hay que buscar afuera la respuesta a los problemas argentinos, hay que buscar en nuestra historia porque la hemos sabido dar. La hemos sabido dar”.



