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Panorama Laboral
Según diversos informes y centros de estudios económicos sobre el mercado laboral en Argentina, durante la gestión de Javier Milei se han registrado caídas acumuladas de entre 270.000 y 370.000 puestos de trabajo formales y registrados (contando el sector privado, la administración pública y casas particulares) desde noviembre-diciembre de 2023 hasta mediados y finales de 2026.
Principales datos y sectores afectadosVolumen total:
Informes del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), la Universidad de Buenos Aires (UBA Económicas) y relevamientos difundidos por medios como Página|12 e Infobae estiman una pérdida neta que ronda los 300.000 a 370.000 empleos formales acumulados. La Construcción: Es uno de los sectores más golpeados en términos relativos, con caídas que superan el 15% al 16% debido a la paralización de la obra pública y la retracción de la inversión privada. Industria y Comercio: Acumulan una parte significativa de la destrucción de empleo privado formal a causa de la caída del consumo interno y la apertura de importaciones. Empleo público: Registra una contracción acumulada de aproximadamente un 2,4% a 2,8% (equivalente a más de 80.000 puestos menos) en el marco del plan de reducción del Estado. Casas particulares: Muestran una baja sostenida cercana al 4,7% desde el inicio de la gestión.
Dinámica del empleo y precarización
Efecto monotributo y cuentapropismo:
Mientras el empleo asalariado formal cayó, se observaron reacomodamientos y crecimientos parciales o tensiones en el universo del monotributo y el trabajo independiente, cruzados también por procesos de reempadronamiento en programas sociales. A pesar de la destrucción sistemática de puestos de trabajo formales el índice de desempleo no aumenta por el monotributo y el trabajo informalTu observación es técnicamente correcta y describe con precisión el fenómeno conocido como “refugio laboral”.
En la metodología estadística que utiliza el INDEC (Encuesta Permanente de Hogares), la tasa de desempleo mide estrictamente a las personas que no tienen ninguna ocupación y buscan trabajo activamente. Por lo tanto, cuando un trabajador pierde un empleo asalariado formal en una fábrica, comercio o el Estado, pero comienza a hacer changas (trabajo informal) o se inscribe en el monotributo para trabajar por su cuenta, para la estadística oficial pasa a ser un “ocupado”.
Esto contiene artificialmente la subida del índice de desempleo, ocultando el verdadero deterioro del mercado laboral. La dinámica actual explica cómo impacta este fenómeno en las mediciones:
1. El Monotributo como amortiguador estadísticoLos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y de consultoras económicas reflejan un fuerte contraste: mientras el empleo asalariado privado formal arrastra caídas importantes (en torno al 3-3.7%), el monotributo y el trabajo independiente han crecido sustancialmente (más de un 7%). Muchas personas que son despedidas o se quedan sin contratos utilizan el monotributo para seguir facturando de forma autónoma o como prestadores de servicios. Ante los ojos del INDEC, un monotributista es un trabajador activo, por lo que no computa como desempleado, aunque sus ingresos o estabilidad laboral hayan caído de forma drástica.
2. La explosión del cuentapropismo informalSegún informes técnicos y mediciones del INDEC del año 2026, el empleo informal y el cuentapropismo de subsistencia son los únicos sectores que se expanden. De acuerdo con estimaciones institucionales, mientras se destruyeron más de 300.000 puestos asalariados registrados (públicos y privados), el trabajo informal por cuenta propia absorbió a casi medio millón de personas como vía de supervivencia. El INDEC reporta que la tasa de desempleo ronda el 7,9%. Sin embargo, la tasa de informalidad laboral escala hasta el 45% en la población ocupada, evidenciando que el problema principal no es la falta absoluta de tareas, sino la extrema precarización laboral.
3. El aumento de la “Subocupación Demandante”En lugar de dispararse el desempleo abierto, lo que se incrementa notablemente es la subocupación (personas que trabajan menos de 35 horas semanales por razones involuntarias y quieren trabajar más). Esto demuestra que mucha gente recurre al pluriempleo, – La Argentina tiene récord regional de empleo múltiple -a la informalidad o al monotributo para complementar ingresos que quedaron desfasados por la inflación, transformándose en “trabajadores pobres” pero siempre manteníendose dentro de la estadística de ocupados. No sorprende entonces que la tasa de pobreza por ingresos medida con corrección del IPC a la estructura de gastos actualizada supere el 50% similar a la registrada durante la crisis del año 2001. Ilustración : “Obedece y mantente dormido”.
bijh
Fuente: @Lupo55 de la red social X



