
“Represión a jubilados en Buenos Aires: La crisis previsional y el tono autoritario del gobierno”
El 12 de marzo de 2025, una concentración pacífica de jubilados y organizaciones sociales frente al Congreso argentino terminó en represión policial, con detenciones arbitrarias, gases lacrimógenos y violencia desmedida. Darío Bursztyn, sociólogo y periodista, analizó en Radio Lateral no solo el operativo represivo, sino también la crisis estructural del sistema previsional y las políticas económicas que profundizan la pobreza entre los adultos mayores.
La represión, que dejó más de 130 detenidos y heridos —entre ellos el fotógrafo Pablo Grillo, impactado por un gas lacrimógeno—, refleja un patrón de criminalización de la protesta social. Según Bursztyn, el despliegue de “más de 1,000 efectivos policiales, incluyendo gendarmería y prefectura” contrasta con la ausencia de diálogo gubernamental ante reclamos legítimos: “Los jubilados cobran una miseria, y en lugar de escucharlos, los reprimen”.
Contexto de la crisis previsional:
- El 65% de los 7.5 millones de jubilados en Argentina cobra la mínima ($275,000 pesos), insuficiente para cubrir necesidades básicas.
- El bono compensatorio de $700,000 pesos, fijo desde 2024, perdió valor real ante una inflación que supera el 200% anual.
- La eliminación de la moratoria previsional (anunciada para marzo) dejará a miles sin acceso a una jubilación.
Bursztyn vinculó esta crisis con políticas neoliberales impulsadas desde los años 90: “El Estado desmanteló empresas públicas, dejando a generaciones sin aportes. Hoy, los jubilados pagan las consecuencias”. Además, denunció el recorte del 50% en la cobertura de medicamentos del PAMI y el aumento de adultos mayores que “trabajan para comer” (800,000 según datos oficiales).
Críticas al gobierno
El sociólogo cuestionó la narrativa oficial que estigmatiza las protestas como “actos subversivos” bajo la Ley Antimafia: “Queman contenedores y plantan pruebas para justificar la represión. Es una estrategia de los 70”. También señaló la designación de Horacio Jiménez —vinculado a la represión durante la dictadura— como jefe de la Policía de Buenos Aires, un símbolo del “giro autoritario”.
Conclusión
La represión a jubilados no es un hecho aislado, sino un síntoma de un proyecto que prioriza ajustes económicos sobre derechos humanos. “Los viejos sobran en este modelo —afirmó Bursztyn—. Pero su lucha es por la dignidad de todos”. Con elecciones legislativas en el horizonte, la pregunta es clara: ¿Argentina seguirá naturalizando la violencia estatal o exigirá un cambio de rumbo?



