
Vuelos rapaces
Por Sergio Centenaro
Mientras el debate en torno a que la convocatoria a elecciones sea cada cuatro años y no cada dos, para que la dirigencia política deje la rosca obsesiva y se dedique al urgente pendiente como es el acercamiento genuino al pueblo, habrá un llamado para el domingo 26 de octubre donde ésta provincia disputará tres bancas en el Congreso de la Nación.
No todos los puntos de partida de las fuerzas que se presentarán en esta elección son los mismos. Algunos parten con ventaja. Tienen aparato, tienen caja, tienen tanquetas mediáticas por doquier y capilaridad territorial. Otros, tienen para sí el acompañamiento sucinto del efecto sorpresa tras la elección del domingo 8 de junio, donde no pocos misioneros alojaron su voto en pos de confrontar al oficialismo doméstico. También está en carrera la tracción del voto oficialista nacional que buscará confirmar, lo que gritan a voces, el batacazo que asegure dos bancas violáceas.
Escuchar los discursos de aquellos que pronto entrarán en competencia, genera contrariedad en quienes conocen de cerca la dinámica de la política local y más allá. Prometen absolutamente de todo. La magia pareciera ocurrir al solo efecto de pronunciar las palabras correctas, más allá de estar encorsetadas en muy convenientes intereses. ¿Cuáles? Pregúntenle a ellos.
Pero, ¿Se puede ir a una elección nacional prometiendo cuidar a los misioneros escindiéndose de la protección que hoy necesita la Patria? Escucho promesas con una cosmética ¿perfecta?, o dulce a los oídos, con una pretendida intención de romper con viejas lógicas de comportamientos prebendarios. Aunque en paralelo, no se hace mención al daño real que está generando el presidente Javier Milei a Misiones y al país con sus políticas. No lo denuncian a voz en cuello. No se hace mención a esto por parte de algunos candidatos porque se aprovechará toda nebulosa para arrastrar el voto libertario sin pagar un alto precio con señalamientos taxativos.
El oficialismo provincial, por su parte, armó un collage de nombres en su lista que aporta a la confusión del incauto. El Presidente de la Cámara encabeza la lista, lo secundan una riestra de nombres de cantera libertaria, hoy con membresía del Pijama Party Neo 2.0. El autor de esta boleta es el mismo autor de la boleta con Vancsik, Ruiz y Arrúa que en 2023 acompañó a Unión por la Patria pero que los hace votar junto a Javier Milei. Es un Pijama Party, es una fiesta antes de hacer dormir al pueblo cuatro años más.
Van calentando motores, desde las gateras, escuderías que están patrocinadas por el poder económico concentrado. Todos dispuestos a hacernos girar como pollo al spiedo con su subordinación al poder real argentino.
No existen epopeyas posibles sin un proyecto de país condensado en propuestas que entiendan a Misiones dentro de un programa emancipador. Quienes diputen abiertamente contra el oficialismo provincial y repitan el mismo discurso de entender a la tierra colorada como una isla, errarán el camino. Misiones se defiende también en el Congreso de la Nación, pero entendiendo los intereses de los misioneros como parte del conjunto argentino. Y no al revés.

Es el peronismo, estúpido
Me permito esta sentencia parafraseando a un ex mandatario del norte de nuestro continente que la utilizó durante 1992 en una elección contra su adversario. No habló de peronismo, claro, habló de economía (the economy, stupid). Pero nosotros la vamos a utilizar para poner en el centro de la escena al “hecho maldito del país burgués”, frase acuñada por John William Cooke para describir a la fuerza política del General Perón que incomodó, cada vez, al poder real.
El peronismo es y será el movimiento que ordenará con profundidad la comprensión de los contrapesos que existen entre el pueblo y el statu quo, para luego reaccionar con determinación. El peronismo es hoy la reencarnación permanente de la doctrina que lo vio nacer. Hoy, el peronismo renace como renacen las semillas bien regadas, a pesar de haber sido dadas por muertas, vuelven a crecer producto de su resistencia.
La matriz del peronismo es el conjunto del pueblo. El pueblo argentino y obviamente el pueblo misionero. Esa matriz es la doctrina, pero también es la memoria colectiva, también es la irreverencia contra los poderosos. Habiendo cometido errores, algunos groseros, las fuerzas populares decantan una y otra vez en su proverbial nomenclatura de glorias.
Ésta elección tendrá peronismo compitiendo. La intervención del Partido Justicialista en la provincia confirmó que el peronismo estará presente en la contienda conformando un frente genuino de pura cepa popular, enfrentando a la Libertad Avanza y a la Libertad Avanza Blue, señalando a la Renovación de la Concordia Social. Yo agregaría, también enfrentando a la Libertad Avanza nacida bajo el fuego de neumáticos de la avenida Uruguay en mayo de 2024.
El antiperonismo se organiza y avanza. Los vuelos rapaces sobre el pueblo misionero son bajo el influjo de engaños y prosa muy cuidada, pero, traerán más miseria y profundización del ajuste libertario y libertario blue.
La respuesta a este problemón en el que está el país es confrontando las políticas de horror que viene aplicando Milei con la complicidad necesaria de una pseudo oposición como la que dispensa Rovira con los diputados que le responden, más los restantes que no disimulan.
El peronismo y demás fuerzas populares que hoy están paradas en la vereda de enfrente del ajuste son las que deberán reunir todo el coraje, la determinación y la unidad para llegar a los electores con un contrato comprometido con los intereses de los que más sufren.
El camino no es negando lo que está haciendo el gobierno nacional, tampoco es el camino votar a sus cómplices. El camino para salir de este atolladero es decir la verdad de lo que Argentina padece y proponernos cambiarlo con el voto popular.



