
Daniel Yepez: “Dussel, el filósofo olvidado que cuestiona los cimientos de la educación argentina”
En una entrevista para “Con Fundamento Kriollo” en Radio Lateral, el doctor en Ciencias Sociales Daniel Yepez realizó un profundo análisis sobre la figura y el pensamiento del filósofo argentino-mexicano Enrique Dussel, a quien definió como un “intelectual olvidado, un intelectual marginado” del canon cultural y educativo argentino. Yepez, licenciado en pedagogía y docente universitario jubilado con 32 años de servicio, explicó que Dussel, nacido en Mendoza y exiliado en México en 1974 tras un atentado con “un artefacto explosivo” contra su casa, es el principal representante del “pensamiento decolonial”.
La tesis central de Dussel, según Yepez, es un cuestionamiento radical a la tradición eurocéntrica impuesta. “Él plantea que en realidad los rastros de Abya Yala (América Latina) se originan en el Oriente Medio” y no en la tradición greco-latina, argumentando que “Abya Yala, o sea, nuestra casa, existió mucho antes de lo que era Europa” con civilizaciones avanzadas como la incaica, azteca o maya. Yepez enfatizó: “Lo que él discute o lo que él pone en discusión es nuestra supuesta tradición eurocéntrica”.
Yepez detalló que el pensamiento de Dussel abreva en tres fuentes fundamentales de intelectuales argentinos también relegados: Simón Rodríguez (“inventamos o erramos”), Juan Bautista Alberdi y su concepto de “educación de las cosas”, y Saúl Taborda con su “educación facúndica”. La marginalización de Dussel, argumentó Yepez, no es casual sino sintomática de una “colonización cultural” donde “se sigue enseñando la historia mitrista, se sigue enseñando la economía liberal, se sigue enseñando en los contenidos los lugares común comunes de la historia oficial”.
Este olvido intencional, para Yepez, tiene consecuencias políticas directas en la actualidad. Se preguntó retóricamente: “¿Por qué las empleadas del Estado, por qué las docentes del Estado, las maestras que están a cargo en nuestros niños votan en contra, se suicidan a sí misma votando en contra de las políticas públicas?”. Su respuesta fue contundente: “Porque ignoran porque no tienen acceso al llamado pensamiento crítico, a lo que él desarrolló como filosofía de la liberación, a lo que él desarrolló como pensamiento decolonial”.
La exclusión de Dussel del sistema educativo es casi total. Yepez afirmó: “Ninguna facultad le rinde tributo. Hay una sola cátedra de filosofía en Buenos Aires que lo tiene, digamos, como de adorno. Los institutos de formación docente […] no se lo enseña, se lo desconoce, se lo oblitera”. La razón, según su análisis, es que “Es incómodo meterse con Enrique Dussel. Rompe las estructuras”.
Finalmente, Yepez vinculó el pensamiento dusseliano con la crisis política actual, advirtiendo sobre un proceso de “balcanización endógena” donde “la Patagonia está en los ojos del eje del mal angloanqui sionista” y donde se atacan “espacios simbólicos fundamentales” como la movilidad social ascendente y la salud pública. Para Yepez, en el pensamiento de Dussel se encuentra la clave para entender que la batalla actual “ya no solo es económica, política, sino que apunta a las cuestiones más profundas de nuestra dimensión simbólica como estado”.



