
Giselle Santana advirtió sobre el desmantelamiento del INTI, la fuga de cerebros y el negocio de las privatizaciones
Giselle Santana, integrante del Colectivo en Defensa de los Trabajadores del INTI, fue entrevistada por Sergio Centenaro en Con Fundamento Kriollo por Radio Lateral. Durante el reporte radial, la referente sindical describió el grave escenario de ajuste y desmantelamiento que afecta al Instituto Nacional de Tecnología Industrial.
Santana recordó que el ataque al organismo estaba previsto desde el inicio de la gestión federal, señalando que «el propio presidente decía que venía a destruir el estado desde adentro».
Frente al intento oficial de desarticular la institución técnica, Santana ponderó la rápida organización y la firmeza del colectivo de científicos y técnicos. La dirigente gremial reivindicó la capacidad de lucha del personal, destacando que «pudimos derrotar tres intentos de cierre del Instituto en lo que va del gobierno de Milei». Pese a los logros de la resistencia obrera, advirtió que la política presupuestaria ha causado estragos irreparables en la planta operativa.
La referente laboral ofreció datos precisos sobre el achicamiento de la fuerza de trabajo en las distintas dependencias del país. Santana denunció las cesantías y la presión ejercida sobre los trabajadores, precisando que «perdimos más de un 30% del personal en lo que va de la gestión, por medio de despidos» y programas de retiros voluntarios financiados con fondos públicos para vaciar las áreas estratégicas.
Un punto especialmente crítico expuesto durante la entrevista fue el fenómeno de la “fuga de cerebros” impulsado por la parálisis salarial y la falta de presupuesto operativo. Santana reveló que se registra un goteo incesante de profesionales de alta calificación, advirtiendo que hay «10 trabajadores y trabajadoras, es el promedio de renuncias por mes al INTI». Explicó que la falta de insumos y los sueldos deprimidos empujan a investigadores clave hacia el sector privado o al extranjero.
Santana alertó sobre la gravedad de disolver áreas de control esenciales como la Dirección de Metrología Legal y transferir sus competencias a laboratorios privados. Reivindicó la función del instituto subrayando: «somos los que producimos y diseminamos los patrones nacionales de medida». Detalló que la fiscalización pública de balanzas en puertos y surtidores de combustible evitaba estafas millonarias y garantizaba la equidad tributaria, transparencia que hoy se ve seriamente comprometida.
En cuanto al alcance territorial del organismo, la dirigente valoró la conservación de las sedes provinciales frente a los planes de clausura. Santana remarcó que en las regiones más alejadas de la Argentina, el INTI constituye «la única ventanilla del estado a la que podés acceder» para recibir asistencia técnica en las economías regionales y PyMEs locales, aunque advirtió que muchas oficinas operan al límite de sus posibilidades.
Respecto al estado actual del litigio laboral, Santana indicó que la permanencia de cientos de profesionales depende de resoluciones judiciales precarias. Explicó que el trabajo cotidiano se sostiene «porque hay una medida cautelar de la justicia que frenó la nueva estructura y el despido de 800 compañeros y compañeras», situación que mantiene en vilo al personal contratado ante posibles apelaciones del Ejecutivo.
En el cierre del intercambio, la referente instó a la ciudadanía a demandar compromisos claros a los referentes políticos sobre el pago de la deuda con el FMI y la defensa de la soberanía científica. Santana concluyó con un enérgico llamado a la acción popular frente a la destrucción del tejido social y productivo, sentenciando que «hay que organizarse y tratar de frenar esto ahora mismo».



