
«Las 20 verdades peronistas son las coordenadas perfectas para la acción política»
En la emisión del miércoles 9 de septiembre de 2026 del programa Con Fundamento Kriollo, transmitido por Radio Lateral desde Posadas, Misiones, los conductores Sergio Centenaro y Ronny Fuchs abrieron la jornada remarcando la necesidad imperiosa de la formación política y la construcción colectiva de cuadros militantes.
Durante la apertura, Centenaro enfatizó que el motor de la emisora radica en nutrirse de la palabra y las inquietudes de los oyentes y militantes. En ese marco, recordó las palabras de compañeros de base sobre la falta de formación de cuadros para traer nuevamente al debate doctrinario el histórico legado del movimiento justicialista.
Centenaro rescató la lectura original realizada por el General Juan Domingo Perón el 17 de octubre de 1950, detallando la vigencia de las máximas del movimiento y señalando la modificación introducida en 1973. «La verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiende un solo interés; el del pueblo», citó textualmente en el estudio, agregando que «el peronismo es esencialmente popular, todo círculo de prestigio es antipopular y por lo tanto no es peronista». Asimismo, leyó de manera textual que «el peronismo trabaja para el movimiento el que en su nombre sirve a un círculo o a un caudillo lo es solo de nombre para el peronismo» y que «no hay más que una sola clase de hombres los que trabajan».
El análisis periodístico de la editorial continuó repasando minuciosamente el catálogo doctrinario leído al aire. En ese sentido, se remarcó de forma textual que «en la Nueva Argentina el trabajo es un derecho que crea la dignidad del hombre y es un deber porque es justo que cada uno produzca por lo menos lo que consume». Respecto a la histórica verdad número seis, Centenaro recordó que originalmente rezaba «para un peronista no puede haber nada mejor que otro peronista», hasta que en el contexto de reconciliación nacional de 1973 Perón enunció «para un argentino no hay nada mejor que otro argentino». También subrayó que «ningún peronista debe sentirse más de lo que es, ni menos de lo que debe ser, cuando un peronista comienza a sentirse más de lo que es empieza a convertirse en oligarca».
La exposición prosiguió citando en forma textual la escala de valores y la concepción del Estado propuesta por el justicialismo: «En la acción política la escala de valores de todo peronista es la siguiente: primero la Patria después el Movimiento y por último los Hombres», agregando que «la política no es para nosotros un fin sino solo el medio para el bien de la Patria, que es la felicidad de sus hijos y la grandeza de la nación». Del mismo modo, se recordó que «los dos brazos del peronismo son la justicia social y la ayuda social, con ellos damos al pueblo un brazo de justicia y amor», que «el peronismo anhela la unidad nacional y no la lucha. Desea héroes, pero no mártires», y que «en la Nueva Argentina los únicos privilegiados son los niños».
A nivel filosófico y de organización económica, Centenaro repasó textualmente que «un gobierno sin doctrina es un cuerpo sin alma por eso el peronismo tiene su propia doctrina política económica y social el justicialismo». Detalló que «el justicialismo es una nueva filosofía de vida simple práctica popular profundamente humana y profundamente cristiana», agregando que «como doctrina política el justicialismo realiza el equilibrio del derecho del individuo con el de la comunidad», «como doctrina económica el justicialismo realiza la economía social poniendo el capital al servicio de la economía y está al servicio del bienestar social» y «como doctrina social el justicialismo realiza la justicia social que da a cada persona su derecho en función social». La síntesis concluyó reafirmando: «Queremos una Argentina socialmente justa económicamente libre y políticamente soberana», «constituimos un gobierno centralizado un estado organizado y un pueblo libre» y «en esta tierra lo mejor que tenemos es el pueblo».
En el tramo más crítico de la editorial, Centenaro analizó los embates ideológicos que sufren estas 20 verdades desde distintos frentes del espectro político, señalando los cuestionamientos de sectores libertarios, conservadores y de la izquierda tradicional. Cuestionó con dureza las políticas de ajuste y desregulación, calificando al rumbo económico actual como de «terrible gobierno libertario y carnero, nos están reventando a impuestazos». Asimismo, dirigió duras críticas a la gestión de Alberto Fernández por alejarse de la doctrina histórica, reproduciendo de manera textual: «Volvió como el orto no volvió mejor, como el culo volvió, pero volvió solo Alberto a Cristina no la dejó volver, la dejó en el Senado, tocando la campanita. Así de forro y desagradecido puede ser Alberto Fernández».
Para finalizar, el periodista concluyó que las 20 verdades peronistas constituyen un «ordenador y como coordenada perfecta para la gran mayoría de las acciones políticas». Sostuvo que, ante la crisis social y el deterioro de las condiciones de vida, es imprescindible retornar a la formación teórica y práctica de cuadros. Centenaro instó a la militancia a organizarse en cada barrio y unidad básica para no abandonar al pueblo, concluyendo que «para las 20 verdades peronistas está el pueblo que es, en definitiva, lo más sagrado del peronismo y la razón de existir del movimiento».



