
Pedro Brieger y la incertidumbre global: ¿Hacia dónde va la guerra en Medio Oriente?
En una nueva columna para Con Fundamento Kriollo, el analista internacional Pedro Brieger ofreció una mirada exhaustiva sobre el conflicto que involucra a Irán, Israel y los Estados Unidos.
Brieger comenzó advirtiendo sobre la enorme cantidad de desinformación circulante. “Hay mucha especulación, mucha especulación de lo que está sucediendo”. El analista señaló que, a pesar de las amenazas constantes, no hay datos precisos sobre el nivel de daño real en la infraestructura petrolera o militar iraní, y que incluso los informes de inteligencia estadounidense carecen de sustento público.
Un punto clave del análisis fue el viaje de Donald Trump a China para negociar con Xi Jinping. Brieger planteó que este movimiento es fundamental dado el buen vínculo entre Irán y la República Popular de China. “Seguramente el tema de Irán será parte de la negociación. Nos enteraremos o no, porque muchas veces no te enterás de lo que están negociando de verdad”. Además, destacó que Trump enfrenta una situación interna compleja debido a las próximas elecciones de medio término y su falta de estrategia de salida clara del conflicto.
Brieger también abordó la aparente resiliencia de Irán frente al bloqueo occidental. “Los iraníes parecen estar burlándose de Estados Unidos, que todo el tiempo amenaza con algo más, que todo el tiempo les dice, ‘Esto es inadmisible, pero no los está bombardeando'”. Según el analista, la sociedad iraní está acostumbrada a las penurias económicas tras décadas de sanciones y, aunque existen protestas internas, el régimen no ha sido doblegado como pretendía Washington.
Respecto a Israel, Brieger enfatizó que el gobierno de Benjamín Netanyahu mantiene una “agenda propia” que a veces se desacopla de la estadounidense. “Israel ocupa el sur del Líbano y esto no tiene nada que ver con la estrategia de Estados Unidos”. El analista explicó que las fuerzas de extrema derecha en Israel buscan colonizar el sur del Líbano y extender las fronteras, un objetivo que trasciende la lucha contra Irán y responde a intereses expansionistas locales.
La columna también incluyó una corrección histórica y terminológica relevante sobre la zona de conflicto. Brieger aclaró que referirse a los “Altos del Golán” es utilizar terminología israelí para un territorio que es legítimamente sirio. “Lo correcto es hablar de la provincia de Quneitra, ocupada por Israel en 1967… cuya capital era una ciudad de nombre Quneitra, que tenía cerca de 70,000 habitantes, que fue vaciada y destruida por Israel”. Este paralelismo con la ocupación de las Islas Malvinas sirvió para ilustrar la situación de colonialismo en la región.
Finalmente, Brieger reflexionó sobre la superioridad tecnológica de China, que ya no se limita a copiar modelos occidentales, sino que desarrolla tecnología propia, incluso en rubros sensibles como el instrumental médico. “China hoy es una potencia mundial, sabemos que tiene producción que no hay en Estados Unidos”. El analista concluyó que el mundo asiste a una disputa geopolítica donde Estados Unidos intenta, sin éxito, imponer condiciones políticas mientras China avanza con proyectos de infraestructura en todo el mundo, incluida América Latina.



