
Mensaje mafioso en Jujuy: Denuncian grave intimidación contra la periodista Mariana Mamaní
En una entrevista exclusiva para Con Fundamento Kriollo por Radio Lateral, la comunicadora Teresa Jordán, integrante del grupo Periodistas Unidos Autoconvocados de Jujuy (PUAJ), denunció un hecho de extrema gravedad institucional ocurrido el pasado viernes contra su colega Mariana Mamaní.
Según el relato, al regresar a su domicilio, la periodista “encontró que había una ventana abierta, empezó a ver que estaba todo desordenado; ahí se da cuenta que habían entrado en su casa”. Lo que inicialmente parecía un robo común, pronto reveló una faceta mucho más oscura y dirigida.
La intencionalidad política del hecho quedó en evidencia cuando se constató que, a pesar de haber revuelto la propiedad, los intrusos ignoraron elementos de alto costo. Jordán detalló que “había objetos de valor que no se habían llevado, como dinero herramientas, electrodomésticos, televisores y que sí faltaba su cámara fotográfica y la computadora”. El robo se centró exclusivamente en las herramientas de trabajo de Mamaní, quien desarrolla una labor crítica e independiente en la provincia, colaborando activamente con medios como Página 12 y su portal autogestivo Jujuy Dice.
El elemento más inquietante del episodio fue el hallazgo de un ejemplar de la Constitución provincial sobre la mesa de la casa. Jordán explicó que se trataba de la versión de 2023, año marcado por el “Jujeñazo”, donde “el exgobernador Gerardo Morales promovió la reforma constitucional, una reforma de espaldas al pueblo y a pedir de boca de los intereses de las transnacionales mineras”. Para el colectivo de periodistas, la presencia de este documento no deja dudas: “claramente había un mensaje, hay algo de lo que dice y hace Mariana en su tarea profesional que le molestó a alguien del poder y esto fue una intimidación, una advertencia, una amenaza”.
Mariana Mamaní es reconocida por su compromiso inclaudicable con las causas de derechos humanos y los conflictos territoriales de las comunidades originarias. En el último tiempo, la periodista brindó cobertura a temas sensibles para el ejecutivo jujeño, como la detención de Franco Oscari por supuestas amenazas en redes a Patricia Bullrich y los intentos de desalojo en la comunidad de Guerrero. Jordán subrayó que Mamaní es una de las pocas voces que pone en agenda temas que son “invisibilizados por los medios hegemónicos de la provincia que son también silenciados desde el poder”.
Durante la charla con Sergio Centenaro, se analizó la situación de Jujuy como un escenario de experimentación represiva que trasciende sus fronteras. Jordán sostuvo que el colectivo PUAG se conformó en 2015 ante el avance sobre la división de poderes, denunciando que “Jujuy viene siendo una especie de laboratorio de un montón de políticas y acciones que terminan proyectándose a nivel nacional”. Este modelo, según la entrevistada, se fundó con la cooptación del Tribunal Supremo y el Ministerio Público de la Acusación para criminalizar la protesta social.
El ataque generó una inmediata ola de solidaridad desde diversos sectores del periodismo alternativo, sindicatos como FATPREN y organismos de derechos humanos. Ante la presión mediática y una conferencia de prensa realizada frente a los tribunales jujeños, funcionarios del Ministerio de Seguridad provincial finalmente se comprometieron a investigar el hecho y garantizar la seguridad de la periodista y su familia. No obstante, el clima de temor persiste en una provincia donde la justicia y la policía parecen estar “pintadas del color hegemónico”.
Sergio Centenaro cerró el segmento solidarizándose plenamente con Mariana Mamaní y destacando la importancia de no callar ante estos atropellos. Por su parte, Teresa Jordán agradeció la oportunidad de visibilizar lo ocurrido en el noreste argentino, advirtiendo sobre el peligro que corre la pluralidad de voces en democracia cuando se busca “disciplinar, que buscan bajar un mensaje, que buscan acallar voces”. El caso de Mamaní se suma a una lista de persecuciones que incluyen desde dirigentes sociales hasta usuarios de redes sociales detenidos por opinar sobre el poder de turno.



